lunes 9 de noviembre de 2009

FRANCIA SUR EN MOTO: MONTPELLIER Y SUS ALREDEDORES


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(pulsa play para ver el video)

El otoño es una buena época para escaparse a tierras francesas, sobretodo los que vivimos a 150 kmts de la frontera.

Nuestros vecinos tienen mucho que ofrecer a los moteros de toda Europa, con multitud de recorridos rurales suaves y agradables- las rutas del vino y de los castillos -,hasta las rutas de alta montaña como los Alpes y los Pirineos, pasando por gargantas como las impresionantes del Tarn ,que circundan retorcidos ríos y bellos pasajes.

Todo el sur de Francia es “recorrido motero”, desde la costa de Biarritz, pasando por Pau y Toulouse, a la de Colliure.


Hay una escapada de fin de semana –mejor con un día más- a la ciudad de Montpellier que está a, más o menos, 350 kmts de Barcelona. De hecho, la visita a esta ciudad francesa ya es de por sí interesante y muy recomendable.

La mezcla del centro antiguo con el más moderno es de un contraste sobresaliente. El centro histórico ofrece calles y recónditas plazas –con muchas terrazas ideales para pasear y con tiendas de “gente guapa” y una reciente y enorme zona peatonal denominada La Antigona – mejor pernoctar cerca de ahí- , donde paseando por la descomunal plaza de Europa te llegas a sentir como un personaje de la antigua Grecia . La visita es necesaria.


En moto y desde allí, podemos ir a tiro de piedra al reino de las ostras que se encuentra en la costa ,(Mèze, Bouzigues o Séte) o trasladarnos hacia el interior a Ganges y atravesar el parque nacional de Cevennes pasando por Lodéve, o, si tenemos poco tiempo, volver por St-Guilhem le
Desert que es uno de los pueblos de montaña con mas carisma.(cerveza obligada en la plaza).Existen otras muchas excursiones, como por ejemplo Millau, una ciudad bonita que ya sólo el recorrido merece la pena.


Pero esto ha sido una excursión, no un viaje. Os propongo que lo ampliéis con más tiempo y a ser posible con buen ídem, como el que hemos podido disfrutar.

CUANTO NOS COSTARA

Comer en Francia puede ser caro,algo mas de lo normal o casi igual de económico que en España. Depende de donde.

Hay Mc Donnalds, pizzerías, chinos, indios (en la rue de Vallat nº 3 Le Rajasthan es un buen restaurante. Fíate de lo que te diga el jefe. La calidad precio es muy buena y la terraza es una delicia. 20 € persona). También hay restaurantes franceses, cómo no, y cenar en la plaza de Europa en cualquiera de los muchos que hay al lado del río es una gozada, saboreando especialmente las ostras que forman parte de cualquier menú importante.( sobre 20 €.)

La opción para descansar que tomamos (Internet), fue la del Hotel Kyriad, con buen trato personal .Un apartamento que no estaba contratado -sorpresa-, tres noches 214 € , aunque algo desconchado. Aceptable. Lo mejor es que estás a 10 minutos de la zona peatonal de Antigona. No cobran el garaje de la moto. (890 Avenue Jean Mermoz)









CUSTOM: CAMBIOS HACIA LA PERFECCIÓN



Mi abuelo y su Triumph

Mi Shadow con el nuevo Faro Puig

CON LA CABEZA BIEN ALTA

Desde el ensayo personal que realicé de la Honda Shadow 750 y que fue la inauguración de este blog en Enero de este año, le he realizado unos cuantos cambios. Para eso es una custom.

La he ido ajustando a mi estilo y en general y con las nuevas modificaciones –sencillas eso sí- estoy satisfecho.

Con los kilómetros, no obstante, aparecen detalles todavía a mejorar y es lo que continuamente intento corregir.
Había uno puramente estético y era el faro de origen -siempre lo he encontrado feo- anclado demasiado bajo expresamente por Honda para seguir la línea de diseño de la moto, consiguiendo, no lo dudo, un estilo autentico “largo y bajo”. Pero para mi gusto convierte a la Shadow en una moto demasiado.... achaparrada. Enanita.

Con los asientos como digo, más mullidos y altos y con un grande y precioso faro cromado de la firma Puig situado más avanzado y sobretodo más erguido, he conseguido exactamente lo que quería:

Primero, que se parezca más a la moto Triumph de los años 20 de mi abuelo Josep, con su faro cacharrillo dominando desde las alturas. O a las Excelsior de la época ...o a otras parecidas.
La estética ha cambiado, para mi a mejor , y su línea se ha realzado. La moto con “la cabeza alta”es visualmente más grande y ...¿clásica?. (Por cierto la iluminación es de primer orden. Debajo también he instalado un pequeño antiniebla).

El titulo “cambios hacia la perfección” también va dirigida para la industria de los Puig.
Madre mía, lo que ha pasado en la fabrica de Canovelles desde hace más de 40 años cuando Motoplastic Puig fabricaba los carenados de las guardias urbanas de España y los de competición para las marcas de motos españolas, Bultaco, Derbi, Montesa ,etc. Es una empresa luchadora que continua la dinastía familiar. Cosa rara en estos tiempos.


Catalogo Custom Puig 2010





Aparte de su amplio catalogo de accesorios –son los reyes de las pantallas y cúpulas- para moto ,
http://www.puig.tv/ , ahora presentan un increíble catalogo de accesorios exclusivos dedicados al mundo Custom.

Se llama http://www.customacces.com/ Alforjas, Maletas, faros, pantallas, puños,.....
Entra y compruébalo.

Tel- 00-34-938467229



.........BOENGGGG, BOENGGGG.......



Vale ,sí, mi Shadow VT 750 la he mejorado y todo el mundo está de acuerdo que es como todas las Hondas, una moto de motor y rodadura fina. Pero yo quería más.


El motor está bien, hasta con sus 45 caballos, por que tiene bajos muy aceptables -pesa poco relativamente- y también se estira si tú quieres bastante bien. Las vibraciones son “medicinales”-busca en otro capítulo La Moto Milagrosa- ,y lo mejor de todo es que ....!no es calurosa en verano!, cosa que pongo en uno de los primeros lugares en mis preferencias ante la compra de una moto. Si no puedes ir en época estival en moto porque te asas....¿Para qué la quieres?

Dos cosas una buena y otra mala:
Decididamente esta moto frena de atrás con su tambor.....muy bien! (y se que se sorprenderá más de uno, pero los tambores de Honda suelen hacerlo). La mala es que sus bonitos amortiguadores carenados esconden tan sólo unos muelles ...boengggg,boenggggg..., que hacen dar unos saltitos a la moto poco justificables .

El sonido que se le tiene que exigir a un buen amortiguador en el recorrido de retroceso del hidráulico es, este: ....ffffffffffffffFF fffffffffffffffFF. No boengggg,boengggg...




Ah! Que bonito!.!Cómo me pone!
-En estos originales, hay muelle, pero ni rastro de hidráulico.
¿Lo había y se perdió?
Eso me dijo, después de desmontarlos, Jesús Romero que es, junto a su hermano, posiblemente los técnicos mecánicos que más entienden de Bultacos y ...amortiguadores. (Os preparo una sorpresa con estos sabios)
-Te haré unos. Me dijo, Jesús.
No hizo falta. De repente se me encendió la bombilla y me acordé del amigo Ventura, un antiguo importador de accesorios y recambios de marcas de prestigio: JAC MOTORS, que también ha cumplido 25 años de servir coronas, piñones, escapes, baterías, centralitas, kits de transmisión etc.



Accesorios varios Jac Motors


UNA SUSPENSIÓN QUE VA

A decir verdad, tenía serias dudas de encontrarlos porque los quería algo más largos de recorrido,- ya os explicare por qué-, a poder ser de gas, por supuesto con regulación de hidráulico y extensión de muelle. Y ...que fueran baratos. Casi nada.
Una llamada mía a Ventura me dio esperanzas .
-Ven y miraremos. Algo habrá.
Al llegar a la nave de JM ,Ventura apareció con una caja en la mano de excelente buena pinta.
Sacamos un amortiguador y me pareció ...un Olhlins. De un acabado impecable, tenía todos los requisitos que le pedía. Faltaba sólo una cosa.
-Pero estos, ¿cuánto cuestan?, le pregunté con un ojo en el amortiguador y el otro en los dos suyos con gran recelo por mi parte.
-261 €, IVA aparte,la pareja.
Toda una sorpresa....aunque veremos lo que duran.Os lo contaré.
Tuve que cambiar sólo dos casquillos al instalarlos. Y después de algunos kilómetros de preajustes de muelles y de puntos de hidráulico, los YSS made in Thailandia, han cambiado el comportamiento de mi custom. Ya emiten el ....ffffffffffFF ,ffffffffFF, y su efectividad es destacable.
¿Qué más he logrado aparte de mas comodidad? Muy fácil:

OTRAS MEJORAS DINÁMICAS

Estas suspensiones son más largas entre sus centros de ejes . (1cm y medio). Esto quiere decir que la geometría de la moto ha cambiado, siendo algo más alta de atrás -no se nota visualmente demasiado- cargando más peso delante, convirtiendo las operaciones en parado o empujando la moto, en mucho más ágiles. De repente, han volado psicológicamente, 20 o 30 kilos.


Otra mejora es su mejor luz al suelo, ampliando el margen de seguridad en las curvas.

También en el caso de llevar pasajero, éste se beneficia del mayor recorrido de suspensión y la moto queda menos cerca del asfalto consiguiendo mejor maniobrabilidad.

No observo cambios negativos en la estabilidad en las rectas.( Esas motos son de largas distancias de ejes y permiten mejores márgenes en los ...inventos.

http://www.jacmotors.com/ Tel: 936333520










EL TRUCO


POLAINAS CABALLISTICAS........Y MOTERAS


Hace unos cuantos años me hice unas polainas de piel que me tenían que servir para protegerme del frío y del viento cuando circulase en moto. No eran perfectas pero me fueron muy bien.


Se podían plegar, guardar en un pequeño espacio de la moto y, puestas, parecían unas botas. Su ligereza las hacía muy agradables.

Se han estropeado con el tiempo...pero he encontrado un recambio fantástico. En las casas de material equestre o en establecimientos tipo Decathlon existen varios modelos de material flexible que se adaptan como un guante a las piernas y que, con zapatos o botas cortas, parecen una idem larga.En marcha y sobre todo en las custom donde las piernas sobresalen especialmente es donde mejor se notan sus efectos ante la resistencia al aire, al agua -algunas como estas son algo impermeables-, y al frío. Las que llevo son de símil -ante de la marca Fouganza y su precio no pasa de los 30 €.





sábado 10 de octubre de 2009

SCOOTERS 2ª: DE LA LAMBRETTA 200 A LA KYMCO250 S, PASANDO POR EL YAMAHA 500 TMAX

VIEJOS SCOOTERS DE CARRERAS


Entre las motos que he tenido en mi vida, también ha habido unos cuantos scooters. Algunos de ellos los he disfrutado especialmente, como una Lambretta con la que corría rallys y subidas cronometradas en cuesta y que era muy competitiva respecto a sus eternas rivales, las Vespa, e incluso ante algunas motos "de verdad", y eso gracias a que se le podía cambiar fácilmente el pistón original de 150 c.c. por el de 200 c.c. que montaban las deportivas Bultaco Metralla de las primeras series. (Ver en este blog el capítulo 1º de "Mis queridos fantasmas. 2"). Eso ocurría en 1964.


Pilotos asiduos a la bandera de cuadros eran Gregorio Antón, Santiago Mostajo, Luis Moreno y Félix y Julián Constante, y estos últimos construyeron un auténtico "bólido”– así lo llamaban–, cuya base era una Lambretta. Llevaba ésta un cilindro y pistón de la Bultaco Matador S D de 250 c.c.


Las heinkel 175 quedaron decimas en la 24 horas de 1961


Julián me decía que si el “pepino” lo hubieran hecho ahora, lo primero que le habría puesto es un gran freno de disco y una horquilla actual de cualquier scooter, junto con unas ruedas de 13 pulgadas. Antonio Estivill era otro piloto que solía ganar carreras porque era bajito y pesaba poco... y era muy bueno.

Entre los pilotos vespistas, la auténtica competencia, destacaban, sobre todo, Jesús Cirera (Italovespa), Jordi Comacros y Ricci.


Cirera me contaba hace unos días que a aquellas Vespa de los años 60 que rodaban en plena época de los Beatles les aligeraban el cigüeñal y ampliaban la cilindrada de la 125 c.c. a 132 c.c. y la 150 c.c. la subían a 160 c.c. La verdad es que no daban para mucha más tolerancia. Pero sobre todo cambiaban la relación de cambio de una manera muy fácil: en las subidas cronometradas ponían una rueda de menos diámetro 300x10 para hacer subir las revoluciones rápido ,y en los circuitos, para lograr más velocidad, lo contrario: 350 x10. Las Vespa actuales siguen teniendo actualmente muchas competiciones para ellas.


LAMBRETTA BOLIDO


Los scooters solían mezclarse entre las motos en los rallys, e incluso durante dos años un par de scooters alemanes Heinkel de 175 4T participaron en las 24 Horas de Montjuïc 1960–1961, quedando, ¡decimos!, por delante de Montesa, Bultaco, Norton, BSA, Ducati, etc., en su primera aparición de 1960. ¡Yo lo vi!


Las Lambretta llevaban el motor centrado –acertaron el diseño, ya que prácticamente todos los scooters actuales copian aquella configuración de brazo oscilante y motor central– y no a un lado como las Vespa. Por ello eran más inestables –ha sido más que una leyenda urbana–, circulaban algo inclinadas por el peso del motor a un lado y por ese motivo solían desgastar los neumáticos irregularmente. Pero enamoraron a cientos de miles de usuarios.


También había en casa una Montesita scooter mini de 65 c.c., de cuatro tiempos y motor Laverda que era un auténtico juguete. Esto sucedía en 1964.

Unos pocos años más tarde le compré a Jordi Balart una preciosa y plateada Vespa 160 GS, y siempre se me ha quedado fijado el áurea de aquella moto que destilaba una mezcla de deportividad y elegancia. Aquellas formas suaves la hacían muy atractiva y diría que hasta sensual a la vista.


A Jordi, el dueño de seguramente el concesionario de Piaggio más importante de Cataluña, le tenía una admiración especial, como a mi padre, porque además de correr para Vespa en innumerables rallys, asistía a lomos de su scooter a muchísimas concentraciones Vespa de toda Europa y se hizo además en solitario un viaje a Rusia... ¿o dos?, encima de una de aquellas máquinas

Mi padre y mi madre también estuvieron en muchas con una Vespa 125 c.c. e incluso mi padre siguió un Giro de Italia con ese scooter.


Yo capeando unas inundaciones en Arles.Ruta Montecarlo


Yo también me hice algunos tirones ruteros, como un rally–concentración a Montecarlo cuando tenia 18 años con mi Lambretta, acompañado de Balart, Elizalde –otro vespista acérrimo– y alguna otra moto que venía con nosotros.


Honda Silver 600, Suzuki Burgman 650 y Yamaha Tmax 500

Y tuvieron que pasar ¡35 años! para dejar un ratito mis motos tradicionales y subirme otra vez a un scooter del siglo XXI. Fue una prueba personal que hice y que apareció en el número 246 del Solo Moto 30 del año 2003.


Probé primero un Honda Silver Wing de 600 c.c. que me dejaron en la fábrica. La impresión que tuve a sus mandos con el recuerdo de mi Lambretta fue la misma que habría tenido Gladiator si de repente se hubiera bajado de la cuádriga y lo hubieran metido en un Mercedes.

Aquella toma de contacto me animó a realizar una prueba más amplia entre el Honda, el Suzuki Burgman 650 y el Yamaha Tmax 500.


Fue una buenísima experiencia y relaté desde el punto de vista de un motorista tradicional lo que me parecieron aquellas motos de rueda pequeña, pero no tanto, y grandísima tecnología, a años luz de mi scooter de 1964.


Al Silver lo ponía más como una máquina de prestigio y de representación y con un motor muy dulce gracias a sus finos dos cilindros. También resaltaban sus meneos a alta velocidad y su estética algo “barroca”. El Burgman era el megascooter perfecto para viajar y también el más imponente y pesado. Lo que haría hoy en día con él sería aligerarlo, quitarle 25 kilos –si BMW lo ha hecho con sus boxers, es que se puede–, acercarlo más a la urbe conservando su poderoso motor y... recomponer de nuevo los precios de su caro mantenimiento.


El Tmax era simplemente y sin duda el más deportiva, el más moto.

Han pasado 6 años de aquella prueba y más o menos siguen siendo las mismas máquinas, con diferentes retoques. Tengo claro que hoy quizás me quedaría con el motor del Honda a cambio de una remodelación de su "vestimenta" y tamaño de ruedas, aunque lo han mejorado desde el punto de vista ciclo.

Sin embargo, entonces me quedé un Yamaha Tmax 500. Fue el primera, el de carburador, y descubrí que los neumáticos que mejor le iban –llevé Dunlop y Michelin Pilot– eran los Bridgestone.


(He ido adoptando esa marca en todas las motos porque –es mi opinión– son dulces, cómodos y tienen ese feeling de tacto que además te da seguridad).

Aquel Tmax lo cambié por otro a los dos años de tenerlo. El Tmax de inyección.

Si la primera versión era una máquina con chasis muy rígido y suspensiones duras –claro, la estabilidad tenía que venir de algún sitio–, la segunda revisión fue todavía más exagerada en una clara búsqueda para mejorar la parte ciclo y el chasis.


Se redujo el perfil de los neumáticos, se amplió la firmeza de las suspensiones, eran de recorrido largo, de moto moto (120 mm) –pero nunca me lo parecieron– y se retocó el esqueleto, y el mejor scooter de Yamaha de toda su historia desapareció de mis manos por culpa de los trallazos que recibían mis riñones y espalda, que acabaron por parecerse más a la de un ex minero de 105 años.


El problema era que además, y aparte de lo explicado, la posición de las piernas extendidas hacia delante hacían que cualquier bache te estremeciera el cuerpo sin posibilidad de escapatoria por una incómoda absorción de las irregularidades del firme. Aclaro: Dándole un mínimo uso de confort turístico.


Mi comparativo de maxiscooters en SoloMoto 30 - nº 246


Sí, de acuerdo, en mi Honda Shadow, como en todas las custom, se viaja parecidamente con las piernas hacia delante, pero sus grandes –al menos la delantera– y gruesas ruedas de perfil "gordo" se convierten en amortiguadores naturales que minimizan mejor los impactos y cuidando el body más potablemente.

Me contaba con pena un joven recepcionista de Maquina Motors que tuvo que hacer lo mismo, vender su Yamaha por prescripción facultativa. Pero el Tmax está ahí. Vendiéndose como churros. Y yo sigo encontrando cantidad de fieles fijos de esa Yamaha. Por lo demás, es simplemente excelente.


Aprilia Scarabeo 200, Piaggio 250 Beverly

Decidí durante mis estancias en Andalucía comprarle a mi amigo Leo, de Dos Ruedas, en Jerez, un Aprilia Scarabeo 200, hace 5 años. Me parecía una máquina muy bonita –todas las Aprilia lo son, aunque fallan en otras cosas...–, pero sobre todo lo que quería después de la experiencia "traumatológica" del Tmax, era que tuviera unas ruedas grandes de 16 más cómodas y un chasis menos de "carreras", aunque fuera más elástico y meneón.


Aquella versión montaba un motor Rotax de 175 –los cambiaron después por los Piaggio–, corría mucho y era algo ruidoso, aunque carecía de bajos. Con ella hicimos mi mujer, el equipaje y yo algunas excursiones a Navarra, Teruel y San Sebastián. Un mixto–mixto de coche y remolque hacia un campamento base evitando las autopistas a 100 por hora y explorando desde allí excursiones de 500 km o incluso mayores distancias por divertidas carreteras. Luego se la vendí a un amigo.

Es curioso cómo una salida en scooter, aunque sólo sea de 200 km, hace el recorrido más íntimo y siempre resulta más aventura que realizarlo con una moto grande.


Como mis viajes con la Lambretta.

Más adelante tuve un Piaggio 250 Beverly que iba como tenía que ir, o sea bien –aparte de un embrague algo quejoso en las subidas en parado–, y sus ruedas de 16, mi posición de piernas más tradicional y más parecida a los de una moto, y sobre todo algunos ajustes en la suspensión trasera, me corroboraron que mis riñones, cervicales y espalda los tenía todavía en condiciones. No en maravillosas condiciones, pero todavía aceptando de buen grado distancias largas. Este Piaggio se lo vendí después a mi cuñado.


Kymco 250S People

En los últimos cuatro años no he mezclado ningún scooter entre mis motos. Sin embargo, cuando he ido a la tienda de Leo en este tiempo –aparezco bastante por allí para otear el material motorístico que tiene expuesto de motos nuevas y usadas–, me acababa fijando últimamente en un scooter que especialmente me llamaba la atención. Y sin embargo he visto pocos.


Me gustaba porque pesaba bastante menos (165 kilos) que su hermano de dos y medio Xciting y era más rápido que éste –a igual motor y menos peso, la cosa se entiende rápido– y protegía prácticamente lo mismo. Las que quedan ahora están muy bien ofertadas.

Estábamos en que era un Kymco People 250 S. Era algo grandote y dibujaba líneas rectas y quebradas, y con un gran escudo delantero que me pareció muy GT. Vaya, un scooter muy preparado para recorridos medios por carretera –al final es lo que me tira– a pesar de su mediana cilindrada de 250 c.c.


No daba la sensación de ser muy ratonero en la ciudad –los scooters con ruedas grandes no lo son–, pero nunca le he dado demasiada importancia a eso, porque por poco ligeras que sean algunas motos, siempre lo serán más que un coche.

Un día me lo dejó probar. Con las barras adelantadas sobre el eje delantero –vaya, como en las viejas Montesa Impala, eso ya era una garantía de buen ciclo– ya denotaba intenciones de ofrecer confort y buena estabilidad.


Espacioso con dos plazas y sin ninguna sensación de agobio –la parte delantera era holgada–, lo puse en marcha y, tras superar ese instante de titubeo direccional típico de las ruedas grandes de 16, se deslizó suavemente por el asfalto mostrándome ya en carretera abierta muy buen aplomo. De noche pude observar una buena luz proveniente del doble faro delantero y también del espectacular trasero formado por múltiples leds. Pensé que era una buena noticia para ser visto desde lejos. El Kymco corre, y sobre todo corre bien, aunque suena a medio régimen muy metálico. Y –muy importante– es poco sensible al viento lateral.

En carretera llevas el 80 % de una auténtica moto. Pero lo que más me gustó fue esa sensación de protección detrás del amplio escudo que sólo tienen las grandes GT. Tan sólo faltaba una pantalla más amplia para evitar el viento, los insectos y el frío .


En fin... esa moto me la acabo de quedar y ya tiene instalada una Puig que he recortado 10 cm en su altura. Con una estimable inclinación de la misma, puede que perjudique algo la aerodinámica y la velocidad punta. Sigue siendo algo grande, pero es un peaje que pago muy a gusto cuando se trata de rutear. Desde luego, circular con ella aislándote de los elementos incómodos –insectos– es una delicia.

¿Que cuánto corre el Kymco People 250 S?


El amplio frontal de la Kymco 250 S


Según una web de la propia Kymco, 140 km/h. Según otra revista digital, 135 km/h y Solo Moto la cifró en un ensayo comparativo con un Sym en 122 km/h. Y aquí tendríamos que entrar en detalles y matizaciones.



VELOCIDAD PUNTA. TODO ES RELATIVO


Las pruebas de velocidad pura pueden variar ostensiblemente dependiendo de quien las haga, como las haga o donde las haga.


Una medición de velocidad en una carretera de Cuenca a 800 metros sobre el nivel del mar dará datos diferentes –la moto respira peor– a la que se haga en una de Tarragona al lado del mar con nivel 0, dependiendo además de las condiciones atmosféricas que existan (presión atmosférica del momento y lugar).

La velocidad tomada en un banco de pruebas es eso, una referencia no real, al no haber fricciones en los rodamientos y sin tener en cuenta pesos del propio vehículo, además de otros parámetros como la resistencia al aire.


Las presiones correctas de aire de las ruedas (un descuido en ese sentido hace variar de una manera fácil la prestación de velocidad punta de un vehículo), unos neumáticos que presentan deficientes presiones tienen mayor o menor contacto de rodadura y por lo tanto mayor freno o mejor capacidad de giro de avance de la rueda. “¡Esta moto no va!”. Si a nuestras ruedas les falta aire, incluso muchas veces lo notamos claramente. Al contrario, con una sobrepresión de aire de los neumáticos o de su cámara, le podemos ganar fácilmente 10 ó 15 km a una 250. (Me da la sensación de que algún fabricante ha utilizado ese truco para exhibir buenas prestaciones de algún modelo).


Es también importante en el resultado la composición del asfalto donde se hace la prueba, si es del tipo abrasivo o no, que el piloto pese poco, regular o mucho, que sea alto o bajito o que se agache poco o nada sobre el manillar en plena medición, así como si existe viento en el momento del test y en el caso de que así sea, si es lateral, frontal, trasero –puede alterar beneficiosamente el resultado– y de qué intensidad.

Por ello creo sinceramente que hay personas, sobre todo jóvenes, que se pueden dejar influenciar ante una compra por los datos de velocidad máxima dados por el fabricante o diferentes revistas, por ejemplo de modelo de scooter de 125, comparándolo con otro que “corre” ¡6 km menos!



Con ironía y una sonrisa... pero sin maldad


Fijaos en esto:

El Honda Scoopy 300 es seguramente y hasta la fecha el scooter de esa cilindrada más rápido en punta. Pero todo es relativo.

He visto datos en un comparativo de SOLO MOTO que su velocidad máxima es de 145,4 km/h reales. Me imagino que con el piloto agachado y ropa muy ajustada (¿un mono?). Poca broma, en el cuadro y teniendo en cuenta los márgenes de error –suelen ser hacia arriba– aparecerían más o menos...170 km por hora.


Impresionante... Pero tú vas a ir sentado –no te veo trasladándote estirado en horizontal por las rondas– y vas buscando una buena protección porque llueve o hace frío o vas con traje y no quieres ensuciarte. El Scoopy, que es una maravilla de realización –también se paga–, no tiene parabrisas. Vamos a ponérselo. Uno medianito como el del Xmax o el Puig de mi Kymco.


Pum catapum. Ya lleva algo de freno aerodinámico. Ya le hemos restado ¿7 km por hora? La punta ahora es de 138. Pero seguimos.

El Kymco, en pro de buscar la mayor rigidez torsional con carga, monta un neumático 140 trasero. El Scoopy 300, 130. Algo menos de rozamiento sobre el asfalto. Pongámosle las mismas condiciones que la taiwanesa , reforzándola en ese sentido a plena carga. Vamos a montarle el 140. Total velocidad... ¿5 km menos? 133 km por hora. Después de ver de cerca el carenado del Scoopy, su penetración aerodinámica, sus formas redondeadas tan sugerentes, tengo que reconocer que han hecho un trabajo casi de orfebrería. Muy bonito... pero también estrecho.


El del People es... todo lo contrario.¿No hemos quedado que tú tienes que ir protegido porque si llueve, te mojas y los pantalones no son una excepción? Ancho del escudo frontal del Honda: 46 cm; ancho del Kymco: 60 cm (igual que el del Forza 250), 14 cm en total más.

Vamos a añadirle al Scoopy la diferencia en centímetros del escudo que incorpora el Kymco. Ahora ya puedes viajar con esa Honda en mejores condiciones. Más en plan GT. Le restamos de velocidad punta por ello 6 km por hora menos. ¿Cuánto corre el Scoopy ahora? 127 km por hora.


¡Ah, se me olvidaba! Si vivimos fuera de la ciudad y trabajamos en ella, deberemos disponer de algo más espacio para el ordenador, los trajes de agua –a lo mejor tu mujer va contigo–, abrigo, cascos, etc. y le pondremos un top case. ¿De acuerdo? Claro que eso limita algo la velocidad punta por los flujos aerodinámicos que impactan en el cofre. ¿Cuánto menos? 8 ó 10 km por hora. Ahora el Scoopy corre 119 km por hora. ¡Dos menos que el Kymco 250S... ¡Y me faltaba el pasajero! Con él detrás y su peso rondando los 70 kilos, no pasará de los 110 por hora.

Vaya, el Scoopy 300 carrozado a mi gusto ya no es de carreras.

Bueno, ya os habréis dado cuenta de que aquí hay trampa. Y doble.

Porque no estaríamos tan lejos de estas cifras si lo hubiéramos hecho con un motor de la misma caballería que la del Kymco, que tiene 22 caballos.


El Scoopy suelta 29 corceles, y aun con todos esos recortes y añadiduras, tendría suficiente fuerza para rodar a unos... 125–130 km reales. La segunda trola estriba en que las velocidades menguantes que le voy asignando me las estoy inventando, aunque creo que no estoy muy lejos de la realidad...

La punta registrada por Solo Moto de 122 km/h del Kymco parece lógica, dado como digo su gran volumen frontal. He hecho la prueba con GPS y a 120 de marcador son 108 reales.


Siempre queda la posibilidad –yo no lo haré, amigo– de recortar su escudo a la mitad y dejarla como la Lambretta “bólido” de los hermanos Constante, montar una medida menor de neumáticos (100–16 y 130–16 e inflarlos a 2,4 y 2,7 kilos), dejar el parabrisas original –que es más pequeño– y eliminar peso superfluo –unos 30 kilos– (top case y fibras), y no te quepa duda, chato, que estirado como un lagarto a lo largo del asiento, si la moto la llevas tú, veras probablemente en el GPS los 145 km reales y la aguja del marcador jugando con los 170. Pero es que así se va incomodísimo para ir al curro, ¿no?





TRUCOS:


Llantas de aluminio dañadas


Una vez quise lavar una de mis motos, una Suzuki Freewind, tan bien, tan bien, para que brillara tanto, tanto, que me cargue irremisiblemente las llantas y parte del barniz del cárter. El culpable fui yo y un desengrasante marino que acabó en segundos con el brillo y barniz de las llantas de aluminio dejando unas manchas muy feas.

En mojado no se notaba, pero cuando se secaron las ruedas, observé impotente el desastre. Un escalofrío –me acuerdo perfectamente– me recorrió entonces el cuerpo.

Así, estuve un tiempo en que prefería llevar las ruedas sucias de grasa antes que enseñarlas totalmente envejecidas.

Y por casualidad, un día, pensando la cosa y después de un lavado mucho más cuidadoso y utilizando un desengrasante doméstico, KH7, froté con un paño untado de vaselina la superficie de las llantas y vi cómo mejoraba mucho el aspecto general del aluminio dañado.

No lo arregla, pero lo disimula, y a cierta distancia, agradablemente, casi parecen otras.


sábado 19 de septiembre de 2009

SCOOTERS : “EL MOTOR SE HA ROTO: LA CULPA LA TIENES TÚ”


Siento hacerte esta putadita, sobre todo si me estás leyendo a horas intempestivas de la noche, pero es por tu bien.

Si es así, ponte algo que te abrigue, que a lo mejor hace frío, baja las escaleras de tu casa y dirígete al lugar –calle o garaje– donde esté tu scooter. Hazlo, créeme, porque a lo mejor esa noche te quitarás un peso de encima o… ya no podrás dormir.
Una vez junto a tu querido transporte, haz una cosita sencilla. Busca por sus bajos y encontrarás en el cárter algo así como un saliente y un tapón. Pon la moto en marcha uno o dos minutos, párala y espera otros dos, y finalmente desenrosca el taponcito –se hace hacia la izquierda–. Ya llegamos a la cosa. Lo que ha de venir es emocionante, ya verás.
Extrae el taponcito, que lleva una pequeña varilla, límpiala con un trapo e introdúcela otra vez enroscándolo como estaba. Luego vuelve a sacarlo y ya no lo toques. Sólo míralo.
Si te has puesto contento de repente porque el palito sigue reluciente, macho, empieza a preocuparte… porque es muy posible que te hayas cargado el motor.

–¡Pero si yo no he hecho nada!, me dijo mi amigo y vecino Dani.
-Claro, eso, no has hecho nada, no le has hecho el mantenimiento de aceite, que es la vida de tu motor.
A Dani lo había acompañado con su padre hace apenas tres años a comprar aquella fantástica Rieju MRX trail 125. Ahora ya no existe. Está en el desguace.


EXCURSION A TREBUJENA CON UNA KYMCO 250 S

Me sorprenden continuamente los foros de Internet. En el de AutoCity.com encuentro esto que reproduzco textualmente:
“(...) Kymco se lava las manos. A mí se me gripó con 4.000 km, se quedó seca de aceite, y que conste k la llevaba al día de revisiones y mantenimiento oficial. Para morirse, sobre todo cuando Kymco me deniega la garantía diciendo que yo soy el responsable por no mirarle todos los días el aceite a mi moto y que si la moto se ha quedado sin aceite, no es un problema de motor. ¿Qué os parece? Una moto con 4.000 km y dos revisiones hechas. Huelgan más comentarios...”.

Respuesta, se supone de un motero,

“(…) Realmente eres un infeliz que no tiene noción de los cuidados más elementales de cualquier vehículo para que se te "gripe" con sólo 4.000 km. O tal vez sólo estés hablando por "boca de ganso"... Saludos (y revisa el aceite una vez por semana, mínimo).

CILINDRO DE UN MOTOR ROTO

Efectivamente, conocimientos sobre el mínimo mantenimiento de un motor se tendrían que impartir en primaria.

Una moto “grande” suele llevar el doble o más de aceite en el cárter que un scooter de 125 o de 250 (en éstos puede caber un litro más o menos), pero la moto de más cilindrada va menos apretada en iguales circunstancias de velocidad y sufre, como es lógico, menos desgastes de sus elementos interiores (aros, juntas, etc.).

He hecho una pequeña encuesta entre algunos de los establecimientos de dos ruedas y servicios oficiales.

QUÉ DICEN LOS TALLERES

Quality Bike (Maquina Motors)

Toni Rodríguez, jefe de ventas: “Muchos de los conductores de scooters que han tenido una de dos tiempos cuando han tenido roturas mecánicas por problemas de engrase en su máquina de cuatro tiempos, no lo entienden. ‘¡Cuando no tenía aceite se encendía una lucecita!, dicen. La realidad es que pocos saben que hay que controlar el nivel de aceite frecuentemente, y eso que algunas marcas lo avisan especialmente en los libros de servicio y otras te invitan a que lo hagas cada vez que salgas ha hacer kilometrajes largos.
Hay muchos motivos por los que un motor consuma. A los motores les pueden afectar elementos exteriores como temperaturas muy altas o el mantenimiento de velocidades máximas inadecuadas.
En casa –prosigue Toni– tuvimos una Honda @ 125. Una excelente moto. Me la turnaba temporadas con mi mujer, que trabajaba a 40 km de Barcelona. Cuando la usaba ella por carretera, la @ consumía alrededor de 100 c.c. cada 1.000 km; cuando la utilizaba yo por Barcelona, nada.
Ningún problema, era cuestión de añadir aceite al nivel. Pero hay motos que necesitan más vigilancia.
¿En qué tanto por ciento tiene de culpa el propietario ante una avería seria en el motor? En un 75%”.

SI ESTA ASI POR FUERA, COMO ESTARA POR DENTRO

Las motos consumen aceite y los neumáticos pierden aire… solitos. Cuando pregunto (ver en este blog el artículo “YO SÉ PORQUE TE HAS MUERTO”) a muchas personas conocidas cómo van de presión de aire en las ruedas, sueltan lo mismo: “Bien, bien, ya me las miraron en la revisión”.
!Socorro!, a veces esas revisiones tuvieron lugar hace… ¡uno o dos años! y un neumático puede perder aire fácilmente en 15 días.
Os digo una cosa, difícilmente concuerdan las presiones que me ponen en “algunos” talleres especializados con las de mi comprobador personal. Una vez hice un viaje largo con medio kilo de más en cada rueda… infladas en un servicio oficial, hasta que decidí a mitad del viaje “recomprobarlas” de lo duras que iban. Volvamos al tema.

“Ya me lo miraron en la revisión”. Eso decía el de la Kymco y se tiró 4.000 km sin acercarse a su motor ni una sola vez en ese tiempo a ver qué pasaba. Y claro, pasó lo que pasó en un cárter con una capacidad de 1,1 l, que lo sé porque tengo una. Sólo que consuma 150 c.c. por 1.000 km, cosa fácil en Sevilla durante el mes de agosto, sería de lo más normal. Haced los números y sumad esa cantidad cuatro veces, o sea, 4.000 km. Desastre asegurado.

He tenido varias BMW y los concesionarios saben muy bien que, de las series antiguas, había boxers nuevecitas que llegaban a consumir… ¡hasta casi un litro de aceite a los 1.000 km! Yo tuve una que “sólo” consumía… medio.

MOTOS VERDI. RIEJU Y BETA

“EL MEJOR MECÁNICO ES EL SR. ACEITE”

Ésa frase es de mi amigo, y antiguo piloto de Lambretta, Gregorio Antón, propietario de Motos Verdi.
“El motor siempre bien untadito. Una máquina que la hayan apretado durante 20.000 km puede tener un tapón que pierde, los aros tocados, etc. Las altas temperaturas de trabajo, unidas a un racaneo en la calidad del aceite o a un error en la composición del mismo, hacen que el motor sufra dilataciones y fugas oleosas.
Puede durar bastantes kilómetros, con la condición de velar constantemente los niveles y cambios de aceite, si no hay tocado ningún elemento fundamental, como cigüeñal, cojinetes o bielas. La responsabilidad del cliente ante un motor “crash” la valoro en un 90%. Los motores trucados fácilmente acortan su vida en un 60%”.

MOTOS PAYAN (Yamaha Cádiz)

Los hermanos Kike y Lolo Payan, propietarios del establecimiento me dicen:
“Es el gran problema. Falta cultura de moto. Poca gente mira el aceite, y nosotros les decimos a los clientes que lo revisen cada 1.000 km y que pasen por el taller sobre los 3.500 km, porque es el mejor antídoto contra los sustos indeseables.
Tenemos un Tmax 500 con 14.000 km y el motor roto. Nunca se le ha cambiado el aceite, ni mirado los niveles, y ha acabado donde ha acabado. Una pena.
En realidad, mucha gente en Cádiz “repone” pero no “cambia” el aceite, lo que a medio plazo acorta la vida de la moto. El grado que recomendamos para esta zona es el 10-40 “especial scooters”.
Es cierto que hay un leve porcentaje de defectos en piezas que no llegan al 10%. Algunas antiguas Majestic 125 llegaron a montar algunas bielas con poca tolerancia y dieron problemas. En general son muy poco frecuentes con la tecnología robótica actual. Por eso, aun así, es tan importante mimar la moto en sus primeros kilómetros.
Responsabilidad del propietario ante averías de este tipo: 90%”.


MOTOR A LA VIRULE

ORIOL MOTOS Suzuki (Barcelona)

Josep Oriol ,propietario:
“El otro día, entrando en Barcelona desde el Maresme, me pasaron como una exhalación varios scooters 125 c.c. de rueda alta, gas a fondo. Podía escuchar perfectamente el trinchamiento que salía de las entrañas de sus motores durante una larga recta y adivinar que esas motos tendrían problemas en un futuro no muy lejano, suponiendo la misma desidia de sus propietarios en su mantenimiento, que las convertirían en poco tiempo en carne de desguace.
La gente joven por lo general no tiene pasta y escatima muchas veces un buen cambio de aceite a tiempo, lo que podría evitar las dolorosas sorpresas de un motor acabado.
Sobre las responsabilidades de la marca, atribuiría un mínimo porcentaje actualmente de elementos de cambio en garantía. Nada es perfecto, y recuerdo a finales de los noventa, una serie de Burgman 250 con problemas de poca tolerancia en las guías de válvulas que afectaron a algunos motores.
Otra es los consumos anómalos de aceite que se pueden dar en alguna unidad nueva. Por eso hay que estar al loro, porque se pueden corregir en taller.
La responsabilidad del cliente ante un mal uso o mantenimiento de la moto la dejo en un 85%”.

MOTOS LOKÓ (El Masnou, mutimarca)

Oriol Romeu, propietario:
“Pueden entrar muchos elementos en la rotura de un motor. En el caso de los scooters de dos tiempos, el hecho de no controlar el agua del radiador –algo de fácil revisión– hace que pueda producirse un gripaje, posibilidades que se agravan cuando la luz de advertencia está fundida, anomalía que también se detecta rápidamente en taller.
Teniendo en cuenta que en un recalentón, las juntas pueden filtrar aguas por el efecto dilatación, está claro que pueden producir desperfectos graves en la propia culata y elementos como las bielas, pistón y cigüeñal en cualquier scooter.
¿Cuánto puede durar un motor con trucaje “completito”? El 70% menos de su vida.
¿Cuánto cuesta hacer motor nuevo? De 400 a 1000 euros, según los “destrozos”.
En todo caso, y como usuario, soy partidario de no ahorrar ni un céntimo en este aspecto y comprar aceites contrastados de la máxima calidad, aparte de controlar frecuentemente su consumo.
Responsabilizo ante estas averías a los propietarios de scooters de dos tiempos en un 60% y a los de cuatro tiempos en un 50%”.

CONTROL 94 (Honda, Barcelona)

Hernán Tobar, jefe de taller, y Manel Uroz, jefe de ventas.
“Los clientes nuestros que provienen de la convalidación de coche –moto 125 c.c.– suelen ser más aplicados y escrupulosos con los mantenimientos. Pedimos que, como mucho, controlen el consumo de aceite cada 1.000 km, ya que una moto ya rodada y con una veintena de miles de kilómetros puede tener un gasto de 100 c.c. o 150 c.c., dependiendo de su uso”, me explica Manel.
“La responsabilidad la tiene el que va encima del scooter, cómo lo usa, ya que cualquier motor mínimamente bien hecho, incluso de otras marcas, tiene que durar si se le cuida. Te asombrarías de ver un montón de Scoopy sin frenos, tocando hierro con hierro, por puro pasotismo o desconocimiento del propietario”, me comenta Hernán.
“Los trucajes, tarde o temprano, acortan la vida del motor dependiendo del grado de preparación del mismo. Un 30% menos si se tocan compresiones no es exagerar demasiado.
Sí es verdad que puede salir alguna unidad –hemos encontrado algún Scoopy 150 con cambios de temperatura, pero se solucionó el problema– con algún defecto, como cualquier otro producto de primera marca. Y te lo dice el jefe de taller de Honda, que es la marca más fiable del mundo. Pero si eso ocurre, aquí estamos para solucionarlo.
Motor roto. Le cargo un 90% de culpa al usuario”.

ELF. Maquina Motors

Daniel Massana, distribuidor de los aceites ELF:
“Lo que falla no es el aceite, sino las malas ‘costumbres’ que se le da a la moto. Los arranques en frío y ponerse a correr a toda chicha.
Poner el motor en marcha y enroscar el puño a tope es una auténtica salvajada para los sufridos motores, especialmente para los de cuatro tiempos. Durante demasiados segundos esa máquina funcionará incorrectamente y acabará por trinchar los segmentos, que se desgastarán prematuramente. Luego irán apareciendo cosas desagradables… y caras. Si el motor está trucado…, más caras.
Un aceite 10x40 semisintético es un aceite muy equilibrado. Para los scooters de 400 o gamas más deportivas, como el Yamaha Tmax ,y sobre todo para los motores Piaggio, ELF dispone de un 5W-40 sintético más optimizado.
90 % de culpabilidad del usuario (mantenimiento) ante un gran desastre mecánico.

DOS RUEDAS Jerez de la Frontera

Leo León, Ventas:
“Hoy las motos no se parten solas, están bien hechas”, asegura Leo, aunque añade: “Pero necesitan atención”.
“Lo de siempre. Mucha gente guarda el libro de mantenimiento que se entrega con la moto o scooter y no es consciente de los cuidados mínimos de su máquina... Da gusto vender motos a clientes con madurez, pero algunos no saben que el aceite se consume y no lo reponen hasta que ya no tiene remedio la cosa. Por si las moscas, siempre los buenos de toda la vida: ELF, Castrol, Motul.
Hay personal que hace caballitos arrancando con el motor en frío y produciendo que no llegue refrigeración de aceite a las válvulas, lo que acaba con la holgura de las mismas. He visto un montón de culatas hechas polvo. Y si se troncha el motor de una cuatro tiempos, ves preparando 2.000 euros, como mínimo. El aceite en un motor es como el agua que bebemos: si la eliminas…, te mueres.
Un trucaje “arreglao” puede quitarle el 60% de vida a una 50 c.c. o una 125 c.c. Estoy de acuerdo en que la desidia de algunos conductores es en un 90% la causa de roturas de motor.


TALLERES CON MUCHA JETA

Os voy a contar una anécdota de mi suegro Agustín, un hombre que era muy apacible… pero no tonto.

En los años setenta tenía un Seat 127, un utilitario de entonces, y solía llevar el cochecito en las revisiones a un taller que estaba al lado de su casa. Ya sabéis, filtros, aceites, niveles.
Cuando lo veían pasar por delante del establecimiento, el dueño siempre le hacía grandes reverencias. El hombre, que ya estaba por ello algo mosqueado, precintó con unos papelitos e hilitos las bocas de llenado del radiador y del aceite.
Aquella “revisión” fue la última vez que lo vieron por allí. El taller “jeta” perdió un buen cliente porque al 127 no le habían hecho nada. Los “precintos” de Agustín fueron la prueba del delito: seguían en su sitio en el momento que le presentaron la factura.

EL EQUILIBRIO PERFECTO

Quiero finalizar esta miniencuesta con una aportación personal, y espero que no se moleste nadie, porque…”el que es honrao, es honrao y al cabo del tiempo los solemos conocer”.
Estamos en tiempos de crisis y la vida es dura.
Estoy convencido de la honorabilidad de los talleres oficiales, de la misma manera que en Cádiz hay excelentes restaurantes –lo sé por mi propia experiencia–, aunque me han contado que en una playa muy turística hay al menos un restaurante que le echa lejía –supongo que no será mucha– al pescado para mantenerlo más tiempo, y para que no huela, lo sazonan con limón. Trampa de la mala, al cliente.
Como la que intuyo que puede ocurrir en algunos talleres de oscura procedencia, que te pueden facturar un cambio de aceite… sin ni siquiera haber tocado tu moto, como máximo, rellenando algo los niveles. O cobrarte como sintético un sencillo mineral. Juraría que, una vez al menos, me paso a mí, porque al tiempo se achicharró la culata.
Sugiero ir a talleres de mucha confianza, que te lo cambies tú mismo o como mínimo intentar estar presente en el momento de la sustitución, con las latas precintadas.

ALGUNAS PEQUEÑAS “CATATEGORIAS”

Añadiría algo en lo que han coincidido conmigo. Si tu scooter es un japonés, haz el mantenimiento que te indican, aunque por su calidad de fabricación permiten ir un puntito más allá en el margen de cambios de aceite.
Los italianos Piaggio, Aprilia, Malaguti, etc. y los taiwaneses Sym (50 años fabricando motos ) y Kymco (pertenece a un grupo industrial fortísimo y bien asentado en España, con 1.000.000 de motos fabricadas al año) están casi tocando la solvencia de los japoneses, pero personalmente me esmeraría con algo de más atención y rigor en los mantenimientos.
Empujando a esas marcas está la coreana Daelim, con precios muy competitivos y la garantía del cuarto o quinto país industrial del mundo.
Un eslabón por debajo figuran los scooters chinos, que son una legión y entre los que destacaría Keeway, por ser la fábrica más grande de China y producir 2.000.000 de motores anuales. En un uso intensivo, sería “muy” riguroso en todos los mantenimientos.



TRUCOS:



Llega tiempo de lluvias y también de frío.Casi todas mis motos han llevado algún "invento" personal para las estaciones que llegan. Por aerodinámica, protección y confort,instalé estos bajos en una Tiger y en mi Strom actual.Es cuestión de inventiva.

CARENADO INFERIOR V -STROM

Los de la Suzuki son ...unos sencillos guardabarros de bici MB,comprados en el Decathlon.( Engañaron hasta algún concesionario oficial creyendo que eran accesorios originales). Los de la Tiger son mas elaborados.A partir de las tapas de unas maletas de la radio que llevan las motos de la Guardia Civil que me llegaron vete a saber, bien serraditas, formaron unos estupendos carenados.¿ A que quedan bien?.
CARENADO INFERIOR TRIUMPH TIGER

Piensa,piensa...observa los guardabarros delanteros de algunos scooters.Partidos por la mitad.......podrían parecer unos bajos de fabrica en tu moto.Y desguaces hay la tira.





domingo 30 de agosto de 2009

DOS TRUCOS MOTEROS Y ALGO DE FOTOGRAFIA


TRUCOS 
 
:

AL RICO FRESQUITO MOTERO

Un buen motero debería siempre ir protegido y, sin embargo y debido a los intensos calores del verano, muchas veces acaba yendo en camiseta y hasta en pantalón corto.
Con las cazadoras de piel o cordura perforada y con protecciones se gana en seguridad pero rodando bajo un sol de justicia a más de 30 grados también pueden convertir un viaje en una tortura. Es lo que hay si queremos estar seguros ante una caída y ante una conducción alegre. (He visto bastante gente en silla de ruedas por una mala caída)
Delante de mi casa tengo el mar y la NII. En época estival suele estar con mucho trafico pero aun así es frecuentada por muchos moteros , especialmente los que van en custom.






Se rueda lento y lo que apetece es ir ligero de ropa, que te dé el aire, pero, como digo y aun así, el peligro siempre acecha. Proteger aunque sea la espalda...mmmmmm....aunque vayas en camiseta. Esa era la cuestión. He buscado en la industria auxiliar motociclista lo que quería y...no lo he encontrado. Pero, en la idem de caza y pesca sí. (Si alguien sabe de alguna similar de moto,- no me refiero a las tortugas que se atan a la espalda- se ruega información y si no lo hay con gusto cedo los derechos).

Se trata de un chaleco ajustado de la marca Gamo, de los que utilizan los de la caña, que me ha recordado a los viejos tiempos de niñez, los que hacían para las escopetas de balines y que fabricaba esta marca. Le he endosado un protector de espalda forrado de toalla para evitar el sudor aprovechando una bolsa que incorpora trasera. Más adelante, le añadiré unas protecciones de hombreras. Es cómodo, ligero y, sobre todo, me da más tranquilidad ante un resbalón. Vale, los codos van al aire, pero mejor eso que nada. (También puedes llevar una cazadora guardada ...con coderas). Y además no llega a los 30 euros. 



CULOS PROTEGIDOS Y CABEZAS MOTERAS FRESCAS

En las primeras épocas del Tour de Francia o del Giro de Italia los propios corredores llevaban las cámaras de recambio entrecruzadas sobre si mismos porque la existencia de los pocos vehículos de asistencia que seguían las rondas era casi testimonial. Eran años durísimos para los que intentaban hacerse un nombre en el ciclismo, rodando sobre los caminos y carreteras infernales de principio y mediados del siglo 20. Seguro que habéis visto documentales o fotos de entonces. No existían los pantalones con culots y algunos se las ingeniaban para que sus culos fueran lo más cómodos posibles.

Un truco extendido entre el pelotón consistía en interponer entre el sillín y los glúteos rosáceos del corredor .......un bistec de carne cortado más o menos fino que hacía de aislante y que evitaba mejor las rozaduras. Al fin y al cabo, era de lo más natural. Carne sobre carne. 
Un viejo ciclista me contó un truco fácil para combatir el calor. Coges un par de hojas de lechuga de la parte más blanca que previa y naturalmente has metido en el frigorífico. Te pones mi chaleco protector y colocas las hojas encima de tu cabeza y acto seguido te colocas el casco. En el exterior el termómetro marca 34 grados. En circunstancias normales y al cabo de poco rato, tu cabeza ardería debajo de la calota entre un “subidón” de varios grados más.





Ante la excitante prueba que hice en un día caluroso y muy playero, yo me coloqué además un gorro de celulosa de los que usan los panaderos colocando la lechuga encima. (Me pareció preservar así algo más mi dignidad ante, no digo que no, aquellos dos nobles elementos verduleros) . Arranqué la moto y realicé una salidita de unos ciento y algo kmts. A los tres cuartos de hora, paré para realizar una llamada. Me saqué el casco y por el retrovisor vi que aquellas piezas refrigerantes continuaban descansando perfectamente acopladas y moldeadas en lo alto de mi cabeza que se había mantenido agradablemente fresca. No las toqué. Hice mi llamada y proseguí el recorrido hacia mi casa. Ya en ella observé que habían conservado perfectamente su propia frescor, que habían repartido en el interior del casco – las verduras son prácticamente agua, el 95% – y se mantenían en perfecto estado sin deshacerse.

Si lo probáis ya me diréis Me siento un poco Uri Geller, aquel tipo que por medio de la telepatía hipnótica en un programa de TVE , consiguió que miles de españoles en los años 60 o 70 doblaran una cucharilla de café en su casa...sin tocarla.

Lo que puedo decir es que..creo...que a mi me ha funcionado..Otro dato. Una amiga sufre de migrañas y le afecta el calor. Experimenté con ella hace un par de años colocándole una hoja de lechuga debajo de un sombrero de paja en la playa. La prueba la hicimos una vez, pero le funcionó. La mantuvo fresca y no le dolió la cabeza aquel día.



ALGO DE FOTOGRAFIA. BUENO, UN POCO MAS QUE ALGO :

Sé que ha sorprendido a más de uno que siendo fotógrafo no haya publicado temas de fotografía .Bueno, esa ha sido mi profesión, que me ha dado muchas satisfacciones -sobre todo porque en otras épocas se valoraba el oficio y... otras cosas y también porque me ha dado la posibilidad de crear, como otros fotógrafos, un patrimonio personal de archivos fotográficos que empezó con los rallys motociclistas de los años 60, los cosmonautas rusos Manarov y Petrov, que fotografié en Georgia (Rusia) en los 80 o el mismo Woody Allen, al que retraté en su estudio de Nueva York hace 20 años, y de allí hasta aquí ...disparando a muchas cosas y mucha gente .

Pero en este mundo virtual de internet no hay nada – por ahora- más fácil que copiar y cortar...!oleee mi niñaaaa! y por eso, llegados a la extraordinaria desprotección de la red, miro con lupa lo que cuelgo...que sin duda, y a veces expresamente, podría ser mejor.

Le explicaba a un amigo fotógrafo que yo tenía la misma sensación con las fotos colgadas en internet que llegar a la estación de ferrocarril de Sants, dejar una maleta de piel Samsonite en el suelo.....y mirar hacia el cielo con los ojos vendados un largo rato. 
 No siempre un blog tiene que ver con la profesión del que escribe. Tengo un amigo, David Airob, que es un gran fotógrafo - jefe de fotografía de La Vanguardia - pero tiene un exitoso blog de...... Slot. ( Scalextric ).

Escribir sobre motos para mí es un hobby,.... otra cosa. Sin embargo, hablando de ello con Francesc Casanova , - es uno de los dueños de la prestigiosa tienda de fotografía que lleva su nombre en Barcelona y que sabe de Leica mas que nadie - cuando le estaba comprando una cámara de bolsillo Panasonic Lumix LX3, me convenció para que escribiera algo del mundo del “clic” ya que conoce bien mi libro anecdótico “HISTORIAS DE FOTOGRAFIA ...Y ALGUNA MOTOCICLETA” .Me ha sido fácil por que parte de este texto viene de ahí.




MI ERA DIGITAL

He tenido muchas cámaras digitales. Prácticamente he hecho el seguimiento peldaño a peldaño de sus aumentos en prestaciones y pixeles. Hace unos pocos años, cuando algún conocido o amigo me preguntaba, “¿ Me compro esta o me espero al nuevo modelo con mas pixeles?”, yo le contestaba:
-Ésta, ésta. Cómprala ya porque ahora estás vivo.
Pero mi encuentro con la nueva tecnología empezó antes...


“¡TOMA YA!”, LE DIJE

Hace 20 años me regalaron un inquietante ordenador .Venía acompañado de un enorme libro de instrucciones en inglés, cosa que me producía una gran tensión, pero, aún así, me propuse empezar un trabajo. No logré cambiar durante mucho tiempo, el tipo de letra. Ponía la 12 y cuando parecía que todo estaba correcto aparecía, como riéndose de mí, la 8. Lo más grave era que después de acabar un duro capítulo intentaba guardarlo...! y me desaparecía!. !Dieciocho!, se me fueron ¡dieciocho folios!.

Decidí que aquello no se podía reír de mí tan impunemente, de modo que hasta bien entrado el encargo, no encontré un remedio, una solución de “recurso profesional”. Cada vez que acababa de escribir un texto... fotografiaba –con mi cámara de rollo- la pantalla del monitor: 400 asa, 30 de velocidad , 4 de diafragma. -¡Toma ya!, le dije.



No se escapó ni una coma. Y, al menos de esa forma, podía rescribir otra vez el texto. Ese fue mi primer contacto con la “fotografía digital” y aun conservo alguna “copia papel de seguridad”, o sea una foto hecha a la pantalla.

La inmediatez ha sido y es la razón de ser de un fotoperiodista, por eso, cuando años después aparecieron las primeras cámaras digitales, mi yo se agitó nuevamente por que a pesar de que no necesitaban rollo de película, sino tarjetas digitales en que las fotografías se podían almacenar y borrar a voluntad y no requerían revelado, las imágenes se podían visualizar instantaneamente y transferir a un ordenador y, además, manipular por medio de un programa de retoque. ¡Y decían que se podían enviar al otro lado del mundo en… segundos!. ¡Las fotos que mandaba desde Argentina en el mundial de futbol en el 78 tardaban tres días en llegar a España metidas en un sobre y volando entre un trasiego de aviones! .


LAS CÁMARAS DIGITALES

Hacia el final de los noventa, las primeras y pequeñas cámaras digitales las veía más como un juguete para informáticos que como herramienta de trabajo para fotógrafos porque, al fin y al cabo, no dejaban de ser ordenadores que hacían fotos pero, a pesar de que mi experiencia en el mundo de los PC había sido bastante desastrosa, un día decidí separar mi aplastada nariz de un escaparate y comprarme una. Eso sí, absolutamente encomendado por segunda vez a lo que Dios y los softwares, quisieran.

Prometía dos millones de pixels y un montón de palabras extrañas que le acompañaban y que no cesaba de nombrármelas con voz engolada el vendedor, (cosa que me daba una rabia… ) : JPEG ,TIFF, PPP, RUIDO , RGB ,INTERFACE, CCD.

Pero también llevaba un objetivo y por lo menos dos programas automáticos con sus diafragmas y velocidades, lo cual me dejaba más tranquilo porque, al menos eso, me era mucho mas familiar. Un problema en el calibrado del autofocus , ¡me ocurrió después con cámaras reflex modernas como la Canon 400 D y la Nikon D 70! , me obligo a devolverla y la cambie por otra.
Solícito, -siempre he dicho que para pagar lo mismo siempre mejor un buen servicio- el empleado me preguntó si la quería cambiar .Me fijé que por encima de su cabeza y sobre un estante sobresalía una cámara que parecía estar muy segura de si misma con su luminoso objetivo y en el que se apoyaba un tarjetón amarillo chillón que indicaba: ¡New,3.3 Megapixels! Objetivo Carl Zeiss. Sony DSC S75.


¿ ME PUEDE GUARDAR TODO ESTO?

Unos días después de esa compra, y hace ya unos años, en el primero de este siglo, tuve que fotografiar unos personajes. Me acompañaban dos bolsas con 7 kilos de equipo fotográfico, una con dos cámaras reflex analógicas, objetivos de diversas focales, rollos de película, filtros ,dos flashes pro con sus grandes pantallas y otra maletita con diferentes cachivaches profesionales.
En el local donde iba a tener lugar la primera sesión fotográfica –el dueño de una armería- colgaban unos fluorescentes en la pared que esparcían una suave iluminación lateral en una sala. Cuando iba a sacar la cámara de película decidí en ultimo instante estrenar la pequeña cámara digital para hacer fotos de prueba, disparé, y comprobé después por la pantalla de cristal líquido LCD que el automatismo de la cámara había corregido el feo dominante verdoso de los fluorescentes y que la imagen ampliada del señor aparecía con una excelente definición. Me recordó imediatamente al primer teleobjetivo que hice traer a España para utilizarlo en el fútbol en 1975, un Canon de 300 mm 2,8 y al que tanto le debo en mi vida profesional. Era y sigue siendo de una calidad extraterrestre.

Las fotos que hice con la Sony en la armería no eran pruebas, eran instantáneas definitivas .
No me pude reprimir y le dije a aquel hombre antes de dirigirme a las otras sesiones en otro lugares: -¿Me podría guardar estas maletas?

Miré el fondo de las bolsas donde reposaban las dos supercámaras Nikon F4 de película …y las dejé dormir tranquilas, tanto que no las he despertado desde entonces y prosiguen su largo sueño. La sesión con aquella pequeña cámara digital ¡ de aficionado! fue un éxito y mis compañeros fotógrafos de prensa me vieron muchas veces utilizarla en trabajos de responsabilidad . La respuesta era clara: Y además lo puedo decir mas alto pero no más claro:

NO PERDÁIS EL TIEMPO Y EL DINERO CON CÁMARAS DE MAS DE 10 MEGAPIXELES. 



Con óptica luminosa, fuera trípode. 100 ASA Lumix LX3

Con esta antigua cámara volví a comprobar, como ocurre en las analógicas , que siempre es más importante la calidad de la óptica que la cantidad de píxeles que regalan los fabricantes y no tardé en publicar fotos a doble página en el Magazine dominical de La Vanguardia con la Sony S 75.

En ese Magazine, que se reparte los domingos entre mas de 20 diarios en toda España, he publicado bastantes fotos con 3 millones de píxeles y hasta con mi móvil de 5 MP el pasado año. La primera cámara – se le debería de hacer un homenaje- reflex semiprofesional a buen precio era una Canon D 30 y tenía tan sólo esa resolución.

Espero que cuando haga mi exposición de mis 50 años de trabajo fotográfico – los cumplo ahora- pueda colgar muchas fotos salidas de esa Canon y de otras parecidas que tuve como la D 70 Nikon (6 mega píxeles ), ampliadas a 30 x 40 cm, o incluso a más tamaño.

Quien tenga dudas ante la compra de una cámara de calidad 10 MP -o incluso 8 MP- y otra de 12 MP sólo tiene que hacer una prueba muy sencilla: Hacer la misma foto con las tres, irse a la tienda Fotoprix más cercana - seguro que la misma tienda se prestara a ello- y sacar 3 copias 24 x 30 en papel. Haber quien es el guapo que encuentra diferencias.
Esa es la prueba real que les digo a algunos diseñadores gráficos temerosos del resultado de las fotos impresas a tamaños grandes. Lo que se ve en la copia, es lo que saldrá en el libro con sus virtudes y sus defectos. E incluso puede mejorar. Además ,ésta es una buena ampliación. ¿Sueles ampliar todas tus fotos en copias de papel a gran tamaño?¿Para qué quieres 12 o 14 MP o más si vas pagar más dinero - suponiendo que sea así , claro -por el mismo resultado en copias de 18 x 24cm?

He preguntado en tiendas a algunos vendedores que me reafirman que la gente está obsesionada con los píxeles sin saber que cuantos más anuncian las cámaras, más dificultades tienen sus procesadores para “digerir” las imágenes. No es de extrañar que – en general- a mayor cantidad de píxeles tengamos menos rapidez de disparo. - 12 MP, que sea de 12 megapíxeles !- piden salvo que seas un fotógrafo publicitario o que te dediques a realizar trabajos de esos macro ploters que cuelgan de los edificios o que realmente ganes en el tamaño del sensor – eso es la otra cosa importante-, en el modelo más caro de la cámara tiene el mismo sentido que comprarte una moto de 150 cv para ir a trabajar. Con 100 cv circulando por el Retiro de Madrid o incluso por las Rondas de Valencia ,vas sobrado ¿no?

Bueno, en todo caso es posible que seas de los que una vez hecha la foto recortes una parte de la imagen en el ordenador. (Es verdad que se pierden píxeles) .Eso lo hacemos todos los profesionales para disponer de un mejor reencuadre final .Y es el auténtico quid de la cuestión por lo cual miles de aficionados pierden un premio en los concursos de fotografía. A lo mejor hablamos de eso en otra ocasión. Su título podría ser: “Como ganar un concurso de fotografía...o por lo menos intentarlo”. Me lo apunto. 
 ¿Sabéis por que la mayoría de aficionados no le sacan partido a una cámara generosa en píxeles?


El SENSOR, LA MADRE DEL CORDERO

Mucha gente lleva en su cámara tarjetas de memoria potentes – de 1 o 2 Gigas – y, sin embargo, está obsesionada por almacenar la máxima cantidad de imágenes en ellas. Si pueden ser 2000 fotos, mejor que 1500. !Halaaaaaaa, que entre todo el tomate que pueda ¡.

En un rollo de pelicula caben 36 negativos. Para que entren tantos archivos has de rebajar el grado de resolución de la cámara. Si es de 10 millones de píxeles, has dejado en unos flaquisimos 2 millones de píxeles, o aún menos.

Las fotos no tendrán ninguna definición. Es como si finalmente te has comprado la moto de 150 cv y luego en casa la limitas a 10 cv. El JPEG siempre a su máxima calidad de resolución y tendrás la Kawa o el Ferrari siempre a punto. Pero hay más. Ese es el primer punto. El segundo es la optimización del sensor. El sensor es el cuadrito responsable de formar la imagen a través de pequeños puntos. Cuantos más haya, mejor. De la suma de estos y de cómo interpreten la luz del exterior y los colores de la imagen que vas a fotografiar, y que enfoca el objetivo de la cámara, nos saldrá una foto muy buena o ...una caca.

Pero, ¡ay ,amigo!, los sensores de las cámaras minis o compactas son más pequeños que los que utilizan las cámaras reflex.


CONSEJOS PARA OPTIMIZAR TUS FOTOS

En fotos interiores, manda el flash a la porra (con excepciones)

Mi consejo con una cámara de bolsillo o una compacta digital es: Compra bien.10 MP, son suficientes para la inmensa mayoría. Gasta la diferencia en un billete Low Cost de Ryanair.
Quédate una cámara con óptica muy luminosa. Disponer de más luz en el objetivo te evitara poner sensibilidades altas en la cámara y eso es nefasto en interiores. (Producirá ruido y falta de definición)

Ajusta la máxima resolución de la cámara en JPEG. Colócale de fijo 100 iso a la cámara y no la toques más. Es en esa sensibilidad donde le extrerás al sensor lo mejor de si mismo. Envía a freir churros el flash. Utilízalo sólo cuando no haya ninguna otra posibilidad. Las cámaras digitales lo que hacen mejor es interpretar la luz de los ambientes interiores.

Pregunta :¿Por qué no utilizar el Raw en la cámara ya que no comprime la imagen y no tiene por ello pérdidas de calidad?:

Respuesta: Porque hace la cámara más lenta, necesita más espacio para almacenar las fotos y porque si te han de dar el Pulitzer de Fotografia te aseguro que el jurado no te va a preguntar antes si tu foto es Jpeg o Raw. En todo caso lo que te dirán es que has hecho una buenísima foto. 


SI NO OS HABEIS ABURRIDO Y QUEREIS SEGUIR LEYENDO ESTE ROLLO FOTOGRAFICO, PODEIS HACERLO CLICANDO AQUI.... Esto es lo que encontrarás :

- EL TRUCO DEL ALMENDRUCO Y TIRA EL FLASH A LA BASURA
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viernes 31 de julio de 2009

ERES UN TÍO. TU TÍO

Mi sobrino Jaime se estrenó como el piloto más joven que ha participado oficialmente en una carrera de F-1 en el GP de Hungría. Los pormenores y valoraciones ya han sido difundidos amplia y profusamente.
Así que aunque esta carta ya la tenia escrita antes de ese acontecimiento y fue publicada el día de los entrenamientos oficiales en La Vanguardia- he cambiado algún detalle después-, permitidme que la reproduzca aquí, en mi blog. Un sobrino es un sobrino, y éste...


ERES UN TÍO. TU TÍO

Un día durante una cena de Navidad, mi hermano Jaime me hizo una observación refiriéndose a su hijo Jaimito, que entonces debía de tener 5 ó 6 años.
-Míralo. ¿A que da miedo?
-Sí, sí. Es la reencarnación de alguien, seguro -le contesté a mi hermano.
Era verdad, porque parapetado detrás de un sillón, mi sobrino, nos iba observando a todos a través de unos enormes y penetrantes ojos azules que impresionaban al personal de la sala, e inmediatamente me recordó a aquel muñeco de mirada inquietante que aparece entre los trastos de la buhardilla de una película de terror y que pone los pelos de punta nada más verlo.
Después de los postres, lo intenté provocar con una llave de kárate -muy personal, eso sí-, para ver cómo reaccionaba aquella criatura. Me puse en trance, extendí mis manos hacia él en posición de ataque y le grité:
-¡Aaaaahhhhhhhhhhhyyyyyyaaaaaaa!
Me miró impasible, ésa es una de sus grandes armas deportivas -aguanta muy bien la presión- y de repente se hizo una bola y se lanzó volando casi en un acto sobrenatural sobre mí y me dio un costalazo que me produjo un dolor agudo que me duró varios dias. En el lance se rompió también una pata de una mesita esquinera, lo que nos valió una sonora bronca de Carmen, su madre.
Desde la visión de un tío dolorido pensé entonces que Jaimito estaba predestinado al deporte de riesgo ( su padre ya lo había intuido mucho antes). Sin duda, la criatura era especial.

Al piloto Jaimito de 8 años lo recuerdo perfectamente compitiendo en una de sus primeras carreras de karts, conduciendo con una mano mientras con la otra iba aporreando a manotazo limpio el carburador. Evidentemente, aquel 'bólido' no funcionaba bien, iba a trompicones, pero seguro que le habrían dicho que aquella pieza era importante. Todavía me muero de la risa al verlo desaparecer por el final de recta intentando 'arreglar la cosa' a su manera.
Aquella carrera la perdió... pero después ganó muchas y hasta fue campeón de España en varias ocasiones.
Posiblemente, lo que más me ha impresionado de su carrera es cuando lo llamaron a una convocatoria en busca de promesas de Red Bull en el circuito de Estoril cuando tenía 16 años.
Ya habían rodado 21 pilotos seleccionados de diferentes países -eran mayores que él- y mi sobrino, que estaba en el cole, en Barcelona, cogió el mono y el casco y voló al circuito. Allí le dijeron:
"Esto es un monoplaza BMW. Tienes 13 vueltas para conocer el coche y hacer los tiempos". Cuando acabó su tanda, mi sobrino Jaimito rodó dos segundos más rápido que nadie. Y allí mismo lo fichó Red Bull.
Después ha ganado, entre otras competiciones, en Italia las Winter Series Europeas con la Formula Renault, y con 18 años, la prestigiosa British F3, en la que en ediciones anteriores también vencieron Hamilton y Senna... Ellos eran más mayores. Su currículum es, por lo menos para los que formamos el equipo familiar, 12+1, que somos toda la familia Alguersuari directa, impresionante.
Jaime siempre se acuerda de los que han tenido que abandonar la competición por falta de recursos o de suerte, o por no haber podido pasar las pruebas como las que el aprobó con sobresaliente en Estoril, solucionando así la viabilidad presupuestaria de su proyecto.
Dicen muchos medios que es muy maduro para tener 19 años. Eso no es gratuito, porque la 'Operación Triunfo' en tres meses, aquí no existe. Él ha necesitado 11 años de sprint y de fondo. El Sprint para ganar y el fondo para conservar el coche. Creo personalmente que ésta es una de las claves de mi sobrino para estar ahí.
Ya no juega a la Play con sus compañeros, amigos y oponentes del karting cuando eran niños. Ahora, la partida es de verdad: los que corren las World Series, la GP2 o la F-1 lo saben muy bien. O tú o yo. Aquí ya nadie deja los apuntes.
Ha habido en esos años mucha tensión, mucha renuncia a la jarana y a los amigos, y, eso sí, una fría complicidad con la soledad del motorhome vacío. Que se lo pregunten a Piquet, que sin duda es un gran piloto.

Cuando estaba disputando la Fórmula 3 británica, un dia me fui a un anticuario y le compré una moneda romana con 2000 años de antigüedad que según el vendedor era un 'as'.
No sé si sería un 'as' o un 'denarius', pero mostraba, muy rebanado, eso sí, el perfil de un emperador que debía de ser importante .Se la entregué a su madre y quedamos en que se la cosería en uno de sus monos ignífugos. El amuleto parece que ha funcionado, porque ganó el campeonato inglés y... ¡acaba de estrenarse en la Fórmula 1!

Yo no le he hecho fotos a mi sobrino Jaime.Y eso que he sido fotógrafo de 'La Vanguardia' durante 25 años. La mitad de mi vida profesional. Para obtener buenas imágenes, un fotógrafo ha de crear y mantener la tensión desde que empieza hasta que termina el trabajo. Y generalmente, no se entera de lo que ocurre alrededor suyo, fuera de la curva que tiene enfocada.
¿Cómo iba a malgastar el tiempo en todo eso si lo que me ha interesado es disfrutar y no perder detalle viendo cómo trazas una curva ,Jaime, y poderle comentar a tu padre que me parece que la relación del cambio de marchas que te han puesto va larga de desarrollo. ¡Me traicionaría a mí mismo! Por eso, las mejores fotos que tengo tuyas, son las que salgo contigo, ¡posando con los boxes de fondo!
Ya has llegado, piloto Jaimito. Increíble.
Has firmado en Hungría una hoja de ruta impecable dedicada a tus padres que tanto te han apoyado. Eres un buen hijo. Y hasta has calmado al personal en la misma linea de salida más de una vez diciéndoles: ”Tranquilos, todo va bien”.
Te he visto por la tele, que es como se te ve mejor, y me has tranquilizado porque llevas el Toro Rosso como un kart gordo. Tu mejor garantía. Y te has hecho rápidamente a él y lo has devuelto intacto al garaje, como te pidieron los de Red Bull, ocupandote de rodar y rodar y hacer kilómetros.Y has demostrado que estas ahí.
Y como he hecho cuando has acabado limpiamente en Hungría y haré tambien en Valencia, te enviaré el mensaje SMS que te suelo hacer llegar por el móvil, diciéndote, una vez más: "Jaimito, eres un tío. Tu tío".








EL TRUCO


Y NORTON TENÍA RAZÓN

Tengo una Suzuki Freewind 650. Ha sido una de las trails monocilíndricas que intentaban competir en ventas con la Aprilia y BMW con motores Rotax de la misma cilindrada a finales de los 90.
La italiana y la alemana estaban refrigeradas por agua, y mi japo era, y es, de aire y aceite.
No tuvo éxito y, sin embargo, tenía un tacto más fino que las otras dos.
Una monocilíndrica vibra, y como digo, ésta, aunque lo hace mejor que las de la competencia, también. El tipo de neumáticos influye, pero son los aislantes -silentbloks y contrapesos- los que ayudan a minimizar el tembleque que especialmente aparece en las manos.

Tengo un amigo de hace muchos años , Josep Caparros, que tiene un taller oficial de Guzzi y siempre ha sido especialista de Norton. Me suelo descolgar por allí para hablar de tiempos pasados. Hace unos días me acerqué al taller.
Estábamos parloteando sobre la exinta Norton rotativa cuando inconscientemente apoyé mi mano sobre el manillar de una Norton Comando. Fui deslizando mis dedos por aquel tubo cromado hasta que tropecé con la típica goma blanda de la empuñadura original, que caracterizaba a aquellas máquinas inglesas.
Delante de mí lucía esbelta una Guzzi Stelvio, lista para estrenar.
- Pepe, si me tuviera que comprar una moto trail grande ahora... ¡me quedaria con ésta! ¡El morbo que daría en las concentraciones BMW!

Estaba diciendo eso cuando me giré hacia el manillar al que metía mano y entonces... lo vi claro.
¡Pero cómo no se me había ocurrido antes!
Las Norton vibraban al ralentí un montón. Parecían lavadoras descontroladas. Pero en marcha eran máquinas dulces de pilotar. ¡Yo tuve una 850 de la última serie de 1976!
Y eran suaves a los mandos, porque su motor descansaba en unos grandes silentbloks y las manos quedaban aisladas gracias a unas abombadas empuñaduras de plástico con agradables sensaciones de acolchado. El modelo era el GT.
Así que se las he montado en la Freewind -ahora son una reproducción de goma- realizando alguna pequeña adaptación que hace perder un poco de tacto y... ¡cómo ha cambiado la cosa!.
La Suzuki Freewind ya no es monocilíndrica. Es una bicilíndrica... aunque parezca que te agarres a una morcilla.
¡Norton tenía razón hace 35 años!

Aquí os dejo su telefono :934535383 Motos Caparrós Barcelona







VEN AL PIRINEO: LA MOTO TE LA PONGO YO

Imagínate que, como en un sueño, estás rodando sobre una mítica BMW R 50 /2 de 1964 en una preciosa carretera del Pirineo mientras vas dejando, por un lado, impresionantes montañas y, por el otro, ríos y valles. Estás lejos del mundanal ruido y, como en otros tiempos, acompañado del suave ronroneo que emite el legendario motor boxer.
Y tú pensarás: "Vale, muy bonito el sueño, pero yo no tengo ninguna BMW R 50 /2 , y además vivo en Albacete".
Tranquilo, muchacho, la moto te la pongo yo. Bueno, yo no, te la cederá Toni Cano -un amante de las motos clásicas alemanas-, que es el creador de una buena y magnífica idea: Catalonia Classic Boxer Tour.


Viajes en moto a la carta

Sant Julià de Cerdanyola está situado en el Alt Berguedà a una hora de distancia de Barcelona.
El pueblo es un encanto, y se aposenta en lo alto de una montaña en pleno Pirineo catalán. Desde allí se domina buena parte de la sierra del Cadí, que es justo uno de los lugares mejores para disfrutar de la moto, paseando por sus pueblos y rodando por sinuosas carreteras. Es un lugar exquisito por sus bellos paisajes, su gastronomía y sus muy conservados restos románicos, característicos de la zona.
La empresa de Toni prepara salidas y excursiones en sus motos prácticamente a la carta, adaptándose al gusto del cliente.
Éstas son de medio día, un día entero y hasta prácticamente de una semana. El cliente no se ha de preocupar de nada, ya que tanto las rutas como el guía van incluidos en el precio, que es de lo más equilibrado. (Toni suele tener bastante clientela francesa).
La flota de motocicletas -todas BMW clásicas- se compone de dos unidades R 50/2 de 1964 y 1965, una R 75/5 de 1972, una R 80 ST de 1984, una R 80 GS de 1986 y una R 100 GS de 1982.
Los precios, por ejemplo, son: Medio día, 70 euros; día completo, 135 euros, y 3 días, 360 euros. Con ruta y guía incluido.
Alucina a tu pareja -o amigos- y móntale el 'viaje sorpresa'.

TEL.: 34 646 793 272 BOXERTOUR.COM










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jueves 2 de julio de 2009

AHORA, SÍ. MOTO Y COCHE, A LA VEZ


Éste es un articulo con dos versiones. El primero es para los que tienen prisa (estos que clican sobre un blog y obligan al pobre ratón a machacarse como un poseso en busca de no se sabe qué durante 3 segundos y luego “zapean” como alma que lleva el diablo hacia no se sabe dónde.
El segundo es para moteros-as con mucha capacidad intelectual, simpaticos ,guapetes-as y que no están dispuestos a perder ni un detalle de lo que acontece en este blog.
En esta primera parte expongo situaciones reales moteras que se dan cada dia.
En la segunda mi idea era proponeros alguna alternativa ante la posible compra por vuestra parte de un coche ...sin tener que renunciar a la moto, aprovechando el plan 2000 E, igual os sirve.


ATENCIÓN:ESTE ES EL ARTICULO,VERSIÓN 1ª:

AHORA, SÍ. MOTO Y COCHE, A LA VEZ


“La cosa va así: Un tipo se queja de que a su mujer no le gusta la moto y se tiene que comprar un coche, y otra tipa dice que sí, que un huevo, que las pibas mienten y que no quieren ir en moto. Y otro que dice que le gustan mucho las motos pero no tiene, pero sí un cacho coche y, qué jeta el tío, que se podía haber comprado una cacharra de dos ruedas si se hubiera agenciado un carro más económico. Luego va de un funcionario que se compra un coche y una moto a la vez, bueno, no se lo compra todavía, pero se lo puede comprar. Porque ahora es muy barato todo. Hala, ya está.”


DACIA SANDERO Y SUZUKI BANDIT 650 : 12.600 e



ATENCIÓN: ESTE ES EL ARTICULO,VERSIÓN 2ª :

AHORA, SÍ. MOTO Y COCHE, A LA VEZ


Desde que empecé en enero de este año este blog, mi intención ha sido utilizarlo como si fuera parte de una revista. Un espacio personal donde poder volcar mis experiencias motorísticas por si podía aportar algo a los lectores. Y ya sabía que haciendo los textos tirando a largos se apartaba de la filosofía “blogera” con informaciones tipo “flash”. He recibido algunas críticas en este sentido, pero también palmadas vía opiniones. Gracias a los dos bandos.
Un amigo que es broker de la bolsa y que no lo está pasando nada bien por la crisis me dijo:
-He visto tu blog... lo he encontrado un poco largo,... ¿no?".
Puede ser -le dije- pero si te explicara cómo ganar dinero en la bolsa en 20 capítulos te los leerías?". Se rió y me dijo: "La verdad es que no soy muy motero. Igual lo que es corto es mi interés por las motos".
Puede que también tú seas como Ignacio, el protagonista de este articulo, al que no le gustan las motos -él dice que si- pero yo le digo de que no suficientemente.A ver si entre todos le convencemos de que se compre una.
O puede que sí seas un fanático de las motos, leas un trozo de un capítulo mío y... lo dejes por pesado y malo. ¡Me gustas! Léete este tostón si te atreves, macaco.
(De buen rollo, ¿eh...?).



MOTOS PARA TODOS.NO HAY EXCUSA


¿LAS CHICAS MIENTEN?


Transcribo el final de una carta de las que aparecen en las revistas de motos:
“... y claro, he tenido que vender mi preciosa máquina y comprar un coche porque a mi mujer no le gusta la moto”.

Cuando yo conocí a mi mujer en una cena de amigos, le dije dos cosas nada más presentarnos. Reconozco que de la primera no me acuerdo y debía de ser tontorra... pero la segunda iba muy en serio:
-Holaaaaaaaaa... ¿te gusta ir en moto?
Y desde entonces -han pasado 26 años- sigue viajando conmigo.
¿Por qué no se lo preguntó el de la carta a su chica al principio, con lo fácil que es?
Aunque, según mi amiga Silvia, una gran parte de chicas mienten ante ese tipo de invitaciones, sobre todo si son con “contrato indefinido”.
-Mentiras cochinas, la mayoría te explicarán misa, pero lo cierto es que ya saben desde el principio que en el coche se va muy cómoda , no te despeinas y no pasas frío. Muy pocas se enganchan de paquete demasiado tiempo. (Hay excepciones, claro, como las moteras que disfrutan conduciendo.).

Silvia y Jordi son unos buenos amigos con dos hijos veinteañeros. Viven en el Maresme barcelonés. Aman la moto los dos. Su economía es muy ajustada, usan el coche para trabajar y no por ello han prescindido de su vieja Yamaha Diversion 600. Jordi, cuando puede, hace una salidita que le desintoxica de los problemas diarios. Silvia le sonríe y anima cuando eso ocurre. Silvia es muy sabia .

Tengo un conocido que era muy motero. Hace ya 10 ó 12 años, tuvo un hijo. En ese momento -no sé lo que le debió pasar por la cabeza- se vendió su moto y, con ella, una buena porción de “espacio personal”. Por supuesto que estaba en su derecho. Pero como nosotros no somos como nos creemos sino como nos ven los demás, cuando lo veo ahora, lo veo muy mayor.


A TI NO TE GUSTA LA MOTO, MACHO, O EL HOMBRE QUE NO AMABA A LAS MOTOS, PERO ÉL DECÍA QUE SÍ

Ésta es otra carta que suele aparecer en las revistas moteras:
“Hola, amigos de Solo Moto, soy Ignacio, os leo a veces y me encantan las motos. He tenido un Vespino, una Benelli 250, una Cota y una Yamaha 250 SR. Me miro embelesado las máquinas de ahora. ¡Alucinantes!... pero, bueno, ya sabéis, luego te casas,... vienen los niños,... el coche... en fin, me tengo que contentar leyéndoos en la revista. ¡Ráfagas!”.

Un momento.
Eso es lo que no logro comprender: ¿Cómo que te tienes que contentar leyendo revistas de motos? ¿Cuál es tu problema para no tener moto? ¿La deseas realmente? ¿Es un problema económico?
Mi abuelo tuvo a mi padre y a su hermana y también una Triumph. Mi padre tuvo cuatro hijos y con mi madre se han recorrido Francia e Italia en scooter y con muy poca pasta. Lo han hecho muchas personas que han pertenecido a un Club Vespa en el mundo. Y a lo mejor esos amigos veteranos tuyos también tienen hijos y, además de coche, una moto.
Vamos a poner que el principal problema sea el económico. Pero antes de contestar a eso dime qué coche tienes, Ignacio. ¿Como? ¿Un Volvo Momentum de 46.000 euros? ¿No habría podido ser un Mazda 6 de 25.000 euros... y el resto lo hubieras destinado a una moto? Habría dado para mucho porque podrías tener una de carretera, una custom y hasta un scooter para ir a comprar el pan. O una genuina BMW R 1200 RT. No me expliques añoranzas baratas: A ti no te gusta la moto. O por lo menos no te gusta lo suficiente.
La carta de Ignacio es inventada, pero podría ser auténtica .Claro que puede haber otros motivos que impidan a mucha gente de disfrutar de la moto pero algunos pueden y no lo hacen. Porque la vida es corta y las ilusiones se van con ellas.
Pero hay otras personas que sí son moteros apasionados de verdad porque han deseado tener una moto toda la vida y probablemente la crisis ha frenado sus deseos y aspiraciones. Les deseo suerte, porque sí son de los que tienen desde siempre un montón de revistas de motos en la sala, otras cuantas en la mesita de noche y alguna más en el lavabo para releer y lo siguen haciendo durante años y años, no tengo ninguna duda de que acabarán teniendo su máquina soñada. No podría ser de otra manera.

DACIA SANDERO 1.200 16 v : ! 7 .500 e!


ESTRENAR COCHE Y MOTO POR 12.500e : Subaru Justy+Honda VTR 250

Me gustaría saber lo que los españolitos nos hemos gastado en la adquisición de el coche. ¿Cuánto diríais? ¿15.000? ¿20.000? ¿30.000 euros?, ¿quizá uno usado de 7.000? Añadir el costo de una moto realmente podía resultar demasiado oneroso, de acuerdo. Digo resultaba, porque eso se ha acabado. Díselo a tu mujer.
La clave está en la bajada de pantalones de las firmas de automóviles con descuentos inimaginables debido a la crisis, el plan 2.000 E del Gobierno y –lo voy a poner fácil- que tengas la suerte de ser funcionario o algo parecido. El auténtico rey del mambo, en estos momentos. Porque son los únicos que saben que su puesto está asegurado, que la vida es ahora más economica -bajan los pisos, hay millones de viajes low cost, la ropa es barata (hay que buscarla, claro) - y son los únicos a los que los bancos les siguen dando créditos.

Cuando empezó este mal rollo económico me contaba el jefe de ventas de Máquina Motors que entraron en la tienda tres policías autonómicos (Mossos de Escuadra) y se compraron in situ tres motos grandes. Son, entre médicos, profesores, jueces, policías... un colectivo de cientos de miles de personas. Así que, desgraciadamente, especialmente a éstos o a los que no tienen problemas economicos –mas de lo normal-va dirigido este reportaje.



El BITTER KAS Y EL BITTER CLASSIC

NO SIEMPRE LO MAS CARO ES LO MEJOR

Hace un par de meses pensé en realizar una pequeña prueba con un Dacia Sandero. Me pareció interesante hacerlo porque era barato, tenía la solvencia de estar fabricado bajo los controles de Renault y, aunque su origen es rumano, este modelo da mucho el pego.

Todavía no había aparecido el plan 2.000 E, esto es que el coche lo pagabas sin ninguna ayuda promocional extra. Pedí en el concesionario Delmar, de Mataró, una unidad y amablemente me dejaron el de la casa, el de la versión Ambiance Diesel. (Ahora está disponible además con el nuevo motor 1.200 gasolina y 16 válvulas del Clio moderno).

Lo que de entrada me sorprendió fue que parece de verdad una berlina europea con un diseño clásico, eso sí, pero exteriormente con correctos acabados. El frontal es elegante.
Entra en el segmento de los cuatro metros (muy amplio) –4.020 m-, tiene 5 puertas y cuenta con un volumen máximo de maletero considerable de 1.200 dm3. El modelo que probé era el diesel de 1.461 cm common rail multiinyección de 70 CV, el mismo que equipan muchos Renault como el Laguna, Clio, Mégane, etc., en las versiones básicas.

Una vez en marcha, la motorización me pareció sin mucha patada, pero fino y voluntarioso y con un consumo... ridículo. (Me aseguraron que por debajo de los 5 litros). La dirección asistida era suave... quizás demasiado, aunque cometí el error de no verificar la presión de los neumáticos, algo que puede hacer variar esas sensaciones, pero lo cierto es que es un coche muy manejable.
La parte más negativa eran los acabados del tablier por debajo de la competencia y con un tapizado de asientos discretito. (Los plásticos de los tiradores de las puertas parecen de broma). Pero un coche de esas características se compra no para fardar sino para usarlo de la manera más práctica posible, y ahí tiene sus bazas. Es alto de bajos-mas distancia del suelo a la carrocería- porque en su país de origen no abundan las buenas carreteras, y aquí yo le daría un empleo mixto rural (¡no es un todoterreno, claro!) como comprobé en tramos de tierra, y tampoco me preocuparía por su mantenimiento. Seguro que es un coche duro.
Cuando pedí entonces el precio, el modelo Laureate con aire acondicionado salía por 9.750 € y era el más barato de los de su tamaño con motor diesel. Ahora, con el plan 2.000 E –entregando un coche de más de 10 años para su desguace, más los incentivos que ofrecen los concesionarios, pagarás 8.600 euros-. Pero la mejor opción sin duda es la que monta el nuevo motor del Clio Renault de 1.200 c.c. de gasolina y 16 válvulas y 75 CV modelo Ambiance, que gasta poco, lleva aire acondicionado, radio CD y lector MP3, y sale llaves en mano por... 7.576 euros!
Ahí es donde quería llegar: una Suzuki Bandit 650 te la llevas por 5.500 euros. Menos todavía dentro de poco... Lo que hace pocos años era impensable se ha hecho realidad: por el precio de uno, te llevas dos: coche y moto. La familia contenta y... tú, también.( Lo del Bitter Kas y el Bitter Classic viene a cuento por esto: Bitter Kas ,precio en un Super economico, 3,70 la caja de 6 botellas.Bitter Classic precio en otro Super economico, ¡0,90 e!la caja de 6 botellas.¿Qué como sabe?,... igual que el Kas... o casi, casi .¿Es el mismo? No lo se,pero a mi me da igual.( he realizado la prueba con diversos amigos y opinan lo mismo.El Sandero es un Renault disfrazado...pero cuesta bastante menos.Como el Bitter Classic.





GANGAS: DOS POR UNO

FIAT LINEA 1400c.c. : ! 10.500 e!

Reconozco que he estado desorientado estas últimas semanas. Porque cada vez que quería escribir este artículo, las marcas día a día iban ofreciendo nuevos descuentos y precios a veces de derribo en muchos de sus modelos. El Alto, que es un modelo urbano de Suzuki y que también se lo fabrica a Nissan con otro nombre (aquí se llama Pixo), lo anuncian a 5.400 euros, pero si añadimos el aire, que es obligado si no vives en Groenlandia, y algo más, se queda en 7.500. (Ojo con el truco de despistar al personal en los anuncios haciéndole creer que el coche lleva ese equipamiento en origen).

Miraros un chollo de Fiat. Es el Linea .
Cuando lo vi en la calle rodando me pareció un coche del nivel de un Audi A3 y casi de un A4, y de qué sé yo, de veinticuatro mil euros. Una berlina preciosa de líneas que monta la plataforma del Punto. (Os alucinaríais de las decenas de marcas y modelos que montan plataformas de la competencia). Mide de largo ¡4,56 m, un señor coche, y la capacidad de su maletero es de 500 litros!
Pues bien, el precio del básico de 1.368 c.c. y 78 CV gasolina con todos los descuentos y plan 2.000 E es de 10.600 €, incluido el climatizador y extras (Precio tarifa normal: 14.630 €). Enséñale a tu mujer este familiar. Te dejará comprar la moto (ej. la Bandit) porque, una vez sumados los dos vehículos, pagarás 16.100 euros, lo mismo que le costó a mi amigo Alberto su utilitario Volkswagen TD de tres cilindros y 80 CV hace 2 o tres años.

Podría ser que, como sólo tienes un bebé y vuestros viajes son relativamente cortos, os interese la “oferta” que os propongo. Os vais a quedar parados. Además como eres maestro te van a dar la pasta en la "la Caixa" sin problemas.
Hay una serie de vehículos pequeños que también son los más ecológicos –están sobre los 100 g/km de CO2- que se ofrecen con ofertas tope económicas. Algunos de ellos, como los Daihatsu Sirion, los Subaru Justy, Toyota Aygo, Citroën C1, Peugeot 107, Suzuki Alto, Nissan Pixo, montan el mismo motor. Un tricilíndrico de 998 c.c. gasolina.

No os fiéis de su escasa cilindrada. Es un señor motor que da 70 CV y anda muy bien gracias al poco peso del coche. Además consume de la risa. Miden desde los 343 de los Citroën hasta los 360 de los Subaru y Daihatsu. Los que yo me quedaría después de haberme sumergido en un montón de revistas y visitar concesionarios es uno de estos dos últimos: son idénticos, vaya, el mismo coche, y su espacio interior es ... extraordinario. Parece el de un monovolumen... sin exagerar demasiado. Son bonitos y con unos acabados buenos de verdad. Y el motor de tres cilindros lo fabrica Daihatsu para todos los demás... es muy motero. (Suenan algo a las Triumph 3c. El Polo tricilíndrico de Alberto me recuerda a los Porsche 911 de hace años). Daihatsu y Subaru son los dos más chic del lote. Verlos y comparar, y a mí que no me gustan los coches, estos dos me encantan. Llevan las distancias entre ejes más largas, lo que les garantiza un mejor confort para viajes largos y estabilidad en carretera.
Precio final plan 2.000 E con todos los extras y aire para el Subaru Limited: 9.000 €. (El Classic, unos mil euros menos). Y como a tu pareja y a tu bebé le va a encantar, le vamos a añadir también una moto que haga juego: ¿Una Kawasaki Ninja 250 de algo mas de 4.000 €?, ¿o la nueva Honda VTR 250? Subaru Classic, sobre 8.000 más la moto: más o menos 12.500 euros. Que los disfrutéis. Ahora sí. Ráfagas.








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jueves 4 de junio de 2009

A PROPÓSITO DE LA HONDA SHADOW 750

Después del viaje a La Toscana que encontraréis unas planas más abajo, decidí realizar, una semana más tarde, una excursión a tierras valencianas sin prisas y con mucho relajo –unos 1000 km aproximadamente-, pero esta vez a bordo de mi otra moto, la Shadow VT siete y medio. (Podéis ver la prueba en este mismo blog).
El motivo fue aprovechar un paréntesis de buen tiempo y ver a unos familiares de Bicorp, pueblo de paso y también de moda entre moteros de la zona por estar situado en la base de la sinuosa y estrecha carretera, aunque recién asfaltada, que asciende a Millares y después continúa hacia Dos Aguas en medio de parajes muy interesantes.




LA MOTO MILAGROSA

Hay recorridos que dependiendo del tipo de moto pueden ser rápidos y excitantes, sobre todo si acabas de pasar un coche camuflado de la Guardia Civil. La Shadow es simplemente una bonita moto que hace que los viajes... sean simplemente bonitos; tanto, que casi forma parte del paisaje; eso sí, a velocidades de camión. Punto, sin más. Como otras customs.
Antes de partir y precisamente aquel día, me sentía el cuerpo dolorido especialmente en la zona de las cervicales –el efecto primavera, supongo-, y como es una moto con la que no he hecho mucha carretera, lógicamente me tomé el viajecito desde el principio con bastantes dudas y reservas sobre el futuro de mi estado físico.
Si me habéis leído anteriormente, comento de la Suzuki Strom 650 que su confort y prestaciones son de alto nivel. Pero aun siendo una trail, las piernas van algo dobladas sobre las estriberas, y no muy lejos de cualquier moto de sport-turismo (el asiento de la 1000 es más plano y alto, y mejora en este sentido).
Tanto mi mujer como yo tenemos problemas de menisco en la rodilla izquierda, de tal manera que en el regreso de Italia, por autopista, nos teníamos que parar como máximo cada 80 ó 100 kilómetros obligatoriamente para relajarla.

En la Shadow. la posición del conductor no tiene nada que ver. Con el culo literalmente aposentado en su amplio asiento y las piernas estiradas hacia delante, no paré hasta después de que el cuentakilómetros me señaló que había cubierto 210 km. Y lo hice porque tenía que comer.
El restaurante era el mismo en el que hace 13 años me había parado en un viaje estilo “reto personal”, con destino también a Bicorp. Tenía entonces 50 años... y lo realicé en bici.
Paré la moto a la vista, me senté en una mesa y pedí un menú de pescadito.
Y aquí ocurrió lo extraordinario. Un descubrimiento digno de un gran artículo de la revista "Science".Y no va de broma.


EL CALAMAR ATRAGANTADO

Me estaba comiendo un calamar a la andaluza ya en el segundo plato cuando dirigí mi mirada a la tele que colgaba encima de mi cabeza.
En el canal de la 1ª y en un espacio de teletienda anunciaban un aparato de esos que suelen estar en los gimnasios y que consistía en que uno se subía encima, le daba al arranque y el engendro emitía unas vibraciones que se transmitían por la planta de los pies a todo el cuerpo, masajeándolo profusamente mientras una voz en off prometía mejorar el tono muscular, además de ofrecer otras virtudes como la activación perfecta de la circulación sanguínea. Se llamaba Vibromax, y te lo vendían además con cuentapasos incorporado.
Lo vi claro. Casi me atraganto con el resto del calamar que me estaba zampando y fue en ese mismo momento cuando me apercibí realmente de que mi body estaba ufano como un plumero y mis piernas, que fueron bien descansadas a lo largo del recorrido, sin el menor atisbo de cansancio.
¡Entonces lo comprendí todo! ¡Era eso!
El bicilíndrico de la Shadow destila unas amortiguadas y redondas vibraciones -a partir de hoy las denominaré “vibraciones mecanicoterapéuticas”- que provienen de un pistoneo al que situaría “en su punto”, y que consiguen, por medio de las plataformas distribuir a los pies y después al resto del cuerpo el mismo efecto que preconiza con gran alarde el Vibromax. Y puestos a fardar de accesorios, si aquel lleva cuentapasos, la VT también lleva cuentakilómetros.
A Bicorp llegué, contra todo pronóstico, sin ni siquiera hormigueo en las manos. Tengo curiosidad por saber si con el amplio abanico de vibraciones altas, medias y bajas de las otras customs el efecto “mecanicoterapéutico” funciona igual. Estoy interesadísimo.
¿Alguien ha notado algo al respecto?







DUNLOP O BRIDGESTONE

Hace unos días decidí cambiar los neumáticos de esta Honda - llevaba Dunlop- por unos Bridgestone.
Intuía lo que iba a pasar y acerté. No es mérito de adivino, simplemente es una constatación personal que se ha vuelto a repetir después de probar estas dos marcas en un megascooter Tmax 500 que tuve anteriormente.
Explico en la prueba de la Shadow que hice que una de las cosas que me llamaron más la atención fue la facilidad que tenía para moverla en parado. Llevaba montados de origen unos Dunlop. Parecía un scooter...
Lo primero que noté al subirme encima con los Bridgestone recién montados es que a aquella moto le habían aumentado por arte de magia los kilos. Con las mismas presiones, 2 kilos delante y 2 kilos detrás, daba la sensación de que se había vuelto más pesadota y menos ágil. Increíble.
En cambio, en marcha se mostraba -¡lo sabía!– más dulce, cómoda y previsible que con los Dunlop.
Éstos, y fue el motivo del cambio, tienen una carcasa más dura y menos elástica – eso creo yo- que hace que se noten más los baches y las rugosidades del piso, siendo también más sensibles a las líneas longitudinales de la ruta, mostrando ligeros bandazos laterales. Su comportamiento es seco.(tengo que decir que llevaban un desgaste de 6.000 km.)
Puede influir que la propia rigidez de la banda de rodadura sea más estrecha, y por ello y en parado se domine mejor. Eso al menos tiene dos ventajas: en asfaltos muy abrasivos y en largas distancias pueden durar más. ¿Diseñados para la Ruta 66?
Y la otra es que siempre sería más fácil vender esta máquina a alguien poco experimentado y temeroso del peso de la moto si calza unos Dunlop que unos Bridgestone. Le daría más confianza al moverla en parado, sin duda.
Los Dunlop, aunque sean duros, son más sensibles si tienen que soportar una o dos personas, y es un coñazo el tener que ir ajustando las presiones y regulando el tarado de los muelles constantemente. Puede parecer una contradicción, pero es así. No me preguntes por qué.
Los Bridgestone tienen un arco más amplio de tolerancia con carga. De hecho, los he probado pasándome muy de rosca con sus presiones y podía rodar potablemente sin rebotes espectaculares, lo que indica la bondad del diseño y la goma. Hay que regular menos cosas yendo con dos plazas. Eso sí, no sé cuánto durarán.
He encontrado su punto de presiones óptimo - se mueve mejor en parado- con 2.2 delante y 2.3-2.4 detrás, yendo solo.
Además, sube algo la distancia al suelo, ya sabes. Por cierto, le he mejorado este apartado simplemente colocando una arandela gruesa de dos o tres milímetros entre la plataforma y el soporte, logrando así más altura de la parte exterior de la plataforma -es lo que arrastra por el piso-, que creo que debe de ser de 1 ó 2 cm mas. La ley de la palanca. Todo es física.



UN CERO PATATERO PARA HONDA

Durante el cambio de los neumáticos fue realmente penoso extraer el conjunto de la llanta y la goma trasera, y eso que se realizó en un taller especializado de gran solvencia de Barcelona incluso en competición. Después de arduos esfuerzos, y casi una hora de tira y saca, se pudo hacer el cambio.
Puede que el modelo anterior al 2008 de un solo escape esté mejor preparado para ello, pero no me quiero imaginar pinchar en pleno viaje en Anchuela del Campo, por ejemplo.






UNA BUENA IDEA

Lo es. Imagina que vives en Barcelona, Valencia o Sevilla, tienes cuatro días de fiesta y tienes programado un viaje a Galicia en moto. Bien. Has de ir y has de volver y sólo para llegar hasta allí te zumbarás mil y pico de kilómetros hasta llegar a A Coruña y otros tantos de vuelta hasta tu casa. ¿2.500?
Las autopistas y autovías antes eran divertidas, porque podías ir a 180 por hora. Ahora no, por los motivos que tú conoces. Sin embargo, gastarás probablemente la tercera parte de la vida de tus neumáticos durante el viaje de ida y vuelta. O la mitad. Y probablemente harás algunas etapas con pernocta por el camino.Mas dinerito. Y gastaras aceite. Y gasolina. Y peajes -en Cataluña los pagamos a punta pala-. Y al final, y en el mejor de los casos, sólo tendrás la mitad del tiempo de tus minivacaciones para patearte “A terra das meigas”.
Suma todo y calcula lo que te cuesta un billete de avión de bajo coste, en un vuelo que como máximo será de hora y media, sentadito y leyendo Solo Moto.
¿...Y la moto?
La moto te la llevará la compañía LVT -entra en su web- con mimo y a un precio que al final te saldrá a cuenta. Orientativamente, un trayecto te puede salir por 200 y pico euros... ¡Ah!, y al asunto le habrás ganado más tiempo para disfrutar rodando con tu moto por aquellos lares. Por ejemplo, dos días más. Que eso es oro.
Otra opción es utilizar el transporte en un solo recorrido.
Yo he contratado a la empresa LVT varias veces con plena satisfacción. En cambio, no tengo buena experiencia con otra compañía.... Júrolo.
Si hay que decirlo, lo digo. Y además los incluyo en el publiamigo motero. ¡Ale!

lunes 18 de mayo de 2009

YO SÉ POR QUÉ TE HAS MUERTO




En el artículo anterior describo un viaje a La Toscana. Todos los integrantes del grupo preparamos antes de salir nuestras motos exhaustivamente. Sobre todo los niveles de aceite, estado de neumáticos y presiones de las ruedas (la mía inició el viaje con 2.3 delante y 2.9 detrás).
Al día siguiente de acabar el viaje, ya en casa, me subí en la V-Strom y me dirigí a una gasolinera próxima a repostar. Aquella moto ya no era la misma del día anterior, lo noté rápido, soy cazurro en otras cosas pero en eso tengo un cierto don; se mostraba muy pesadota, torpe, y eso que ya no llevaba equipaje.
Al tomar las presiones –llevo encima siempre un comprobador manual porque los manómetros de las gasolineras pueden indicar valores diferentes-, la rueda delantera marcaba 1.8 y la trasera ... 1.5. El resto se perdió por algún lado.
¿Por los poros, las válvulas...?, ¿quizás los neumáticos se desinflaron estando la moto parada durante la noche de llegada a casa después de hacer 800 km?. Si hubiera tenido que seguir el viaje con carga y dos plazas en esas condiciones,...mmmmm....mejor no pensarlo.
Veo a diario -vosotros también- motos y scooters ciudadanas arrastrando dos plazas y con las ruedas tocando casi las llantas. Un pequeño bache, un coche que frena delante... un autobús al lado....
Que tengan suerte.
He visto a aficionados (nunca mejor dicho) llegar a apretar con los dedos de la mano la goma de los neumáticos de su moto de 100 CV.
-¿Que cómo voy de aire? Bien, macho.

Me quedo alucinado cuando compruebo que muy pocos conductores de automóviles y por supuesto motociclistas, aunque sea por su propia seguridad, no realizan el mínimo mantenimiento de sus ruedas. Una moto con un neumático pelado y sin presión forma el complemento perfecto para que quien la pilote traspase en algún momento y con bastante seguridad el territorio de los vivos. Y si no está muy pelado, también.
Le acabo de preguntar a Oriol, el propietario de LOKO un buen taller de Masnou,en que estado llegan las motos de la clientela.Su respuesta ha sido:
50% sin frenos,60% con los neumáticos en deficientes o criticas condiciones de uso,70% con falta importante de presión de aire en ambas ruedas.
Vale.



Hace un año exacto publiqué en el periódico "La Vanguardia" un artículo que vuelvo a reproducir aquí abajo por si interesa a alguien.


FALTA DE CULTURA VIAL

No me impresiona que me adelanten con ligereza en autopista, lo que me aterroriza es encontrarme un vehículo que viene hacia mí sin control y saliendo de una curva de cualquier carretera secundaria debido a la falta de aire en sus ruedas. Velocidad, peso de vehículo y poca presión en los neumáticos se convierten en una bomba de relojería. La curva y el efecto látigo que provoca la inercia del vehículo y la propia deformación de la cubierta en la llanta deciden el momento de la explosión.
Hace unos años, el Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial de Valencia ya alertaba de la elevada implicación de los neumáticos en la accidentalidad, primer motivo por causas mecánicas. Llevo decenas de años circulando en moto por carretera -existe el riesgo, sin duda- y estoy convencido de que la alta siniestralidad de los motociclistas se debe a un conjunto de razones, entre las que la falta de aire en las ruedas no es la menor. Miremos otras.

1. La falta de adopción de medidas de seguridad eficaces para proteger a los motociclistas. Carreteras mal señalizadas, con baches, cunetas con desniveles que parecen auténticos barrancos, ¡incluso las recién hechas!, marcas de pinturas deslizantes en el piso y los temidos quitamiedos, auténticas cuchillas para los conductores de dos ruedas; sólo hay que imaginar las consecuencias del impacto de un esquiador a 40 km/h en una pista de esquí, flanqueada por guardarraíles.
2. De los más de 400 motociclistas muertos en 2007, una cincuentena fallecieron impactando contra las vallas, y hubo cientos de heridos graves y mutilados.
Según una importante compañía de seguros, sin quitamiedos en curvas de campo abierto, se habrían salvado probablemente casi la mitad.

3. Falta de mantenimiento. Sólo el precio del neumático trasero de una motocicleta de media cilindrada de 600 cc -la categoría con más accidentes- oscila entre 200 y 300 euros, el doble o triple del de un coche, y dura unos 6.000 kilómetros, diez veces menos que el de un automóvil medio en las mínimas condiciones de seguridad. Es fácil imaginar que muchos conductores -¿mileuristas?- no estén en condiciones económicas de afrontar ese gasto en pocos meses y, mas ahora en plena crisis, circulen con neumáticos desgastados.

4. El efecto videojuego. Si los pilotos de MotoGP se caen y no se hacen nada...

5. Falta de educación general y vial y... cultura del motor. En los últimos meses me han acompañado, en diferentes excursiones de moto, seis amigos sin mucha experiencia, que son buenos padres de familia y responsables en sus trabajos... y, sin embargo, ninguno había comprobado las presiones de sus neumáticos antes de salir y... ¡no lo habían hecho en meses!
Dos de ellos circulaban en condiciones críticas. También ignoraban cómo afrontar la primera curva cerrada justo después de haber pasado una gasolinera. ¿Qué nos podemos encontrar ahí?, ¿por qué hemos de tomar precauciones especiales? Quizás sólo los veteranos sepan responder a esta pregunta.


miércoles 29 de abril de 2009

LA TOSCANA ITALIANA, UN PARAÍSO PARA LA MOTO


Rodando por la Toscana
video
(pulsa play para ver el video)

No hace ni un año que recibí una llamada de mi amiga Sara en la que me comunicó que se había comprado una moto BMW 650 GS y, como no sabía llevarla, me pidió si le podía dar unas clases. Se las podía haber impartido Rodrigo, que es su compañero, pero precisamente por eso -es mejor que sea alguien de fuera y así no hay tensiones- en pocos días Sara se atrevió a hacer alguna escapada sola (tiene mucho amor propio y además es valiente).
Ella fue una de las pasajeras de una BMW K 75 que conducía Rodrigo en una excursión a Holanda que hicimos en 1990, en la que fueron, por méritos propios, los pipiolos del grupo, ya que entonces los dos tenían 20 años.
Surgió rápidamente la idea de conmemorar ese viaje organizando otro similar. Conté con Jordi, periodista y amigo y con el que suelo salir frecuentemente en moto y que fue otro de los componentes de aquel grupo y excursión, que, como debe de ser, estuvo salpicado de risas y cachondeo.
Como invitados al evento, la pareja Manel y Tere, organizadores de salidas en bici, se sumaron al viaje con su BMW RT, al que aportaron sobre todo su buen humor.
Hubo ausencias, debidas... a cosas de la vida. Quizás en otra excursión podamos contar con los que no pudieron venir.
Decidimos planificar un recorrido por la Toscana italiana para la semana del 2 al 10 de abril, algo prematuro para la estación, aunque tuvimos la suerte de que mientras en España durante esos días la gente se escondía debajo de los paraguas, a nosotros nos acompañó el buen tiempo: sobre las viseras de nuestros cascos apenas cayeron cuatro gotas de nada.
Lo primero que había que hacer es llegar a Pisa, y todos los integrantes del grupo menos el que escribe esto y Carmen, mi mujer, escogieron el barco. Ella se marea nada más verlo en una foto. De hecho, la travesía es una lotería, porque el viaje a Italia a la ida fue de cine, pero a la vuelta le sobraron cinco horas moviditas.
El precio es bueno, ya que para esas fechas -pasajes vía Internet- la compañía italiana Grimaldi, que gestiona Trasmediterránea, cobra unos 400 euros por camarote -dos personas y moto-, ida y vuelta.
El viaje sale a medianoche de Barcelona y llega a Livorno -el puerto natural de Pisa- a las 8 de la tarde. No es el mejor barco de la flota de la naviera -es el más pequeño-, puesto que prácticamente se convierte en un transporte de camiones y coches que evitan la autopista.
Carmen y yo optamos por embarcar como carga sólo la moto en el trayecto de ida -130 euros- y tomar un vuelo a Pisa de bajo coste, 100 euros los dos, y realizar la vuelta en moto.
Decidimos coger un hotel en forma de cuartel general y desde allí realizar las excursiones.

El recorrido

A 4 kilómetros de posiblemente uno de los pueblos más bonitos de Italia, San Gimignano, encontramos -por Internet- un hotelito muy cuidado en pleno campo llamado Casolare La Terra Rosse, por 69 euros, con un completo desayuno en habitación doble (es un precio reducido para esas fechas, ya que la tarifa normal cuesta el doble).

Las excursiones, de unos 150 km a 200 km por jornada, fueron más o menos éstas:

Primer día:
Volterra -interesante-, Pomarance, Massa Marítima -comida obligada en la pizzería de la signorina Gracia (simpatiquísima), en la plaza de la Villa.
Volver por Montieri.

Segundo día:
Siena -visita ineludible- por Poggibonsi, Rada y Pianella.
Volver por Monteriggini -hay que visitarlo y sentarse en una terraza.

Tercer día:
Perugia, Asciano hasta Piensa -visita obligada-, Montepulciano -ver.

Cuarto día: Certaldo, Emploi, Vinci -visita a la casa del artista.

Quinto día: Florencia -visita, por supuesto.

Sexto día: Pisa -visita, pero por favor, no os hagáis la fotito tonta inclinándoos al lado de la torre. Gracias.

Como he comentado, San Gimignano -el pueblo más cercano- está a sólo 4 km del hotel... pero no lo visitamos hasta el último día, por la noche. ¿Por qué?
Porque durante el día, en este pequeño pueblo no cabe ni un alfiler, ya que está invadido por unos 40 millones de personas. Quizás sean 50. ¡Y eso sucede en abril!
Tiene algo de Peratallada, Toledo y Albarracín, aunque con unas torres únicas y originales.


El recorrido: Las primeras dos jornadas transcurren en la Toscana más agreste del norte. Carreteras con muchas curvas, tipo sierras de Huelva o Cádiz, y zonas como Santa Fe del Montseny o Sant Hilari. Divertidas.
El tercero y cuarto muestran la Toscana más auténtica, con la campiña verde y sus lomas coronadas con casas coloreadas en ocre que invitan a la placidez y a la contemplación. Bonitos paisajes.

Las motos: Rodrigo llevaba su GS 1200. Tiene suerte, porque es la que le gusta y además no tiene otra posibilidad de elección, puesto que mide “3,50” metros de altura o así. Hay que reconocer que esa moto es aparatosa, pero también espectacular, y se traga todo. Un Panzer, vaya.
En Italia, las BMW como la suya son una legión. He visto a italianos pequeñitos subidos a ellas. ¿Por qué los que tienen pata corta quieren una moto tan grande? Buen marketing de la firma bávara...


Sara, que es también muy alta, se encontró a gusto con su 650 GS mono. Desde detrás de ella se la veía, en zonas de mucho zigzag, dando la sensación de control y sin cometer apenas ningún error.
Eso es lo que permiten las trails, con sus chasis más elásticos: un buen poder de rectificación y, en definitiva, más seguridad. Y eso que una mono es más ruda en su conducción y no acepta “delicatessen” a bajas vueltas.

Para Manel, este viaje -el primero de cierta envergadura-, con su BMW RT 1150 y con Tere como pasajera, le ha servido para una cosa: descubrir las posibilidades de un aparato de dos ruedas al que se le puede cargar como un camión e irse lejos.
Tanto le ha gustado la experiencia, que sopesa seriamente un posible cambio. Tener la nueva RT 1200.
La verdad es que viéndole acometer los cientos de curvas que nos hemos gestionado en este viaje, el “barco” BMW iba muy, muy rápido, algo que no me sorprende, porque yo he tenido unas cuantas boxers antiguas y modernas, desde la 100 R hasta las 850 de última generación, pasando por la GS 1000, y sé lo que es disponer de un centro de gravedad tan bajo... aunque continúen los clonk, clank del cambio de las nuevas.

Jordi tiene esa Honda CB 750 desde que la compró hace 13 ó 14 años. Yo tuve otra igual. Es una moto turística fantástica que se desdobla ante diferentes cambios de conducción.
La Four se transforma en una deportiva si se tercian las curvas, que sí se terciaban, emitiendo un sonido dulce pero enérgico, y que me encantaba cuando iba detrás de él, para cambiar a modo paseo, dejando fluir entonces su suave silbido “finohonda”. Mi amigo disfrutó plenamente ese viaje.

Actualmente tengo dos motos. Una Honda Shadow 750 y una Suzuki V-Strom 650. La prueba de la primera está en este blog, y justamente estoy en otro viaje con ella, en la que he descubierto un matiz revolucionario que explicaré en otra ocasión.
Pero tenía claro que la moto de la Toscana debía ser la V-Strom, porque, como dijo mi mujer, si no, no venía. Os aseguro que sabe mucho de confort desde aquella lejana BMW 1000 GS que llevamos a Holanda -conoció entonces lo que son las suspensiones largas -hace casi dos décadas.
Muchas de las carreteras italianas son malas. Y menos mal que lleve esa moto. Es probablemente la motocicleta más equilibrada que he tenido... y llevo unas cuantas. Espectacular con la comodidad con dos plazas, agilísima curveando y dispone de un motor rapidísimo.
La vuelta a casa la hicimos por las autopistas italianas y francesas con un ritmo que me llevaba a pensar que por algún error me habían puesto el motor de la mil. Es definitivamente un propulsor de 70 CV “casi de carreras” fino.
También echamos mano de un pequeño truco al que solemos recurrir en los viajes. En Italia, y a la vuelta, enviamos las maletas laterales, unos 15 kilos -27 euros por maleta-, por correo paquete (se hace desde cualquier oficina de la Poste italiana de cualquier pueblo) a mi casa, y así se eliminan el peso y los flaneos innecesarios y se logra una aerodinámica más fluida. Con el top case y la bolsa sobredepósito, la moto se guiaba como por un riel.



Lo que hay que tener en cuenta: Ojo con las gasolineras, cierran los domingos.
En Italia, las autoridades adoptan las últimas legislaciones europeas en materia de tráfico. Sólo hay un problema: TODOS los italianos aman por encima de todas las cosas la máquina -coches o motos-, con lo que las normas de circulación... no existen.
Esto quiere decir que una vez aleccionado por Pere Navarro sobre que una línea continua siempre es una línea continua y que no se debe sobrepasar bajo ningún concepto, salvo ya sabes que..., apártate lo más rápidamente posible de la carretera si estás en el país de las pizzas y rueda detrás de un vehículo que también guarda esa norma, porque te pasará por encima toda la Italia motorizada, adelantándote a ti y al que llevas delante... que debe de ser sueco.
Me enamora Italia. Sólo con arquear una ceja ya te entiendes con todos los italianos, pero lo que no es comprensible es que la autovía de Pisa-Florencia ¡y otras! sean una pista de motocross con socavones y parcheados que te crean emociones de “¡¡¡hostiiii, tuuuuuuú!!!” a cada instante. ¡Mucho ojo! Si haces ese bonito viaje, te vas a reír de las reivindicaciones sobre el estado de nuestras carreteras. ¡Salud, compañeros!


martes 28 de abril de 2009

miércoles 8 de abril de 2009

MIS QUERIDOS FANTASMAS....2 (Capitulo 4)

MOTOS CLÁSICAS: MÁS MADERA…

Éste es el 4º y último capítulo de "Mis queridos fantasmas… 2".Tenía pensado descansar al personal y a mí mismo porque para algunos lectores de este artículo estos recuerdos personales les ha podido sonar al 7º de caballería, pero también he tenido “leedores” veteranos y otros no tanto –que hasta se han emocionado y todo- que me han animado a acabarlo. Sniff….


LA MOTO QUE SE TRAGÓ LA TIERRA

En realidad lo que os voy a contar no tocaba todavía, pero coloco la anécdota para ver si os engancho. Anécdota real como la vida misma, de la que me enteré hace poco tiempo.
Probablemente la mejor moto que podía soñar un piloto privado en los años 70 era la Yamaha TZ de dos tiempos en sus dos versiones de 250 y 350 cc (esta última daba una potencia alrededor de los 80 CV).
Las parrillas de salida de los circuitos europeos estaban repletos de estas máquinas , fáciles de mantener y de preparar y que vendía Yamaha a un relativo buen precio… para un francés o un holandés. El problema de los pilotos españoles a la hora de conseguir una era el cómo entrarla en España, porque la burocracia cargada de prohibiciones que existía entonces no permita importaciones de ese tipo. Así que si tenías suerte y pasta o un sponsor a lo mejor podías disponer de una y si no, no te tocaba otro remedio que buscarte la vida como fuera.
¡Y cómo se las ingeniaba la gente a la vista de la cantidad de Yamaha que aparecían en nuestros primeros circuitos como por arte de magia, aunque algunos se pasaban bastante…
En algún lugar de Europa –me lo cuenta un ex piloto veterano-, un piloto español, me imagino que con ayuda, plantó una tienda de campaña en los alrededores de los boxes durante la celebración de un GP.
Por la noche se “enamoró” de una Yamaha TZ de un privado –ignoro si era la 250 o la 350- y la metió en la tienda donde previamente había excavado un gran agujero y la enterró, cubriéndola con la misma tierra que había sacado. A continuación siguió durmiendo sobre aquel improvisado nicho y, acabado ya el GP, unos días después, regresó a recoger a la “difunta”. De eso hace más o menos 30 años y aunque él no me dijo quién era , repasando la historia motera en este país, me lo puedo imaginar. Una cabronada para su dueño.
Más adelante hay más anécdotas, así que, si te apetecen, sigue leyendo.





UNOS ESCAPES RAROS… RAROS…

Además de los pilotos reseñados en el capítulo anterior, se incorporaron a finales de los 60 y sobre todo en los 70 –siempre los de mi memoria- otros corredores como Carol, Mallol, Tejedo, Viñamata, Barba, Navarrete, Bover, Boquet, Blanc, Falguera, Quique de Juan, Coronilla, Martinell, Pérez Rubio, Pérez de Vega, Juliá, Cufí, Mañer, Tejedo, Sagi, Arnus, Torrado, Nadal, Millet, Samaranch, Manzanera, los hermanos Galí, Batlló, Morante, Mateos, mi hermano Jaime -que junto con Escobosa fueron campeones de Europa de resistencia con una Montesa Blitz 250 en Le Mans, en trabajada lucha con una moto del este llamada… Panonia!
Recordando esa carrera, me contaba Miguel Escobosa que cuando vio la estampa de aquella moto húngara con sus neumáticos triangulares y todo, le dijo realmente asustado a mi hermano:
-Jaime, ya nos podemos volver a casa.
Pero se quedaron y ganaron. Tenía pinta, pero no era tan fiera la leona.
Las Montesa Blitz 250 azulonas que “versionaba” Escobosa en su taller y que vendía por encargo tuvieron bastante éxito. Las entregaba con una relación cerrada con una mezcla de piñonaje que provenía de los modelos MX, VR y CROSS, con motores potenciados y con escapes de fábrica –el denominado “rally”- convenientemente retocado en Blitz.
Una vez que tenían que entregar una moto al piloto Antonio Calafat se dieron cuenta de que entre inventos y retoques el escape no cabía en su sitio y tocaba con el chasis. Por mucho que intentaron ajustarlo y ante la premura de tiempo -la moto participaba al día siguiente en una carrera en Valencia-, Escobosa tomó la decisión salomónica de cortarlo por la mitad, soldar los dos trozos en ese y volver a colocarlo.
En la carrera corría Ricardo Tormo, pero lo único que vio en la recta fue cómo una Blitz con un escape que parecía una butifarra le pasaba a toda leche hasta perderla poco a poco de vista. Asombrosamente, la “chapucilla” funciono. ¿Adivináis cómo fueron los tubos escape de las nuevas Blitz a partir de entonces?
A veces las cosas salen por casualidad. La BMW K 75 apareció a mediados de los 80. (Fui el propietario de algunas boxer y también de una K 75 y una K 100, y puedo asegurar que esa tricilíndrica siempre fue mucho más fina que sus hermanas K de cuatro cilindros y vibraba bastante menos. Lástima que no siguieran desarrollando aquel modelo).
Cuando la K 75 se encontraba en sus últimas pruebas, sentados alrededor de una mesa, varios diseñadores elucubraban sobre la forma que debía de tener el escape. Iban tomando sorbitos de whisky mientras realizaban varios dibujos. En un momento dado alguien agarro la botella, se la miro con más atención unos instantes y, mirando a los otros, les soltó: ¡Eureka!
Cuando veáis un K 75 por la calle –¡qué bien se conservan!-, observad la forma triangular de su escape. ¡Es exacta a la de aquella botella de whisky! Me lo contó uno que estuvo allí...



Ramon Gali conserva la Bultaco 49 GP( se hicieron 8)


NEUMÁTICOS LISOS… MANILLAR ALTO

La mayoría de estos nuevos pilotos que he reseñado y que participaban en las carreras en cuesta -ahora sí que está bien dicho; gracias, Claudi- se lo pusieron muy difícil a los “veteranos” que hasta entonces reinaban en la montaña… hasta que esta espectacular especialidad fue desapareciendo por varios motivos:

1. Problemas de seguridad: Unas cuantas balas de paja no eran ninguna garantía de protección en una montaña
2. El incremento del tráfico, que hacía más difícil cerrar las carreteras.
3. La construcción de los nuevos circuitos permanentes.
4. Y... Toni Marsinyac.
Como he dicho antes, la subida a Montserrat era la meca de las pruebas de Catalunya. La alta participación y la variedad de estilos diferentes generaba un espectáculo digno de un GP. Miles de moteros se desparramaban por la montaña sagrada en busca de la mejor… tribuna.
En la edición de 1975 o…1976, al piloto de Manresa Toni Marsinyac se le ocurrió montarle unos neumáticos lisos de carretera a una Bultaco Pursang de cross e inventar, casi sin proponérselo, lo que ahora es el supermotard.
Destrozó y fulminó en una ascensión atiborrada de derrapajes todos los récords celebrados hasta esa fecha en aquella montaña. Julio Collado (Montesa Capra 350) fue otro buen especialista de manillar alto que contribuyó al desaguisado, y en las carreras de velocidad que se celebraban especialmente en Valencia y Alicante, Vicente Escuder y Pedro Cegarra comenzaron a hacer lo propio.
Cuántas veces Benjamín Grau o el propio Nieto las han pasado canutas intentando atrapar a estos dos pilotos que pilotaban agarrados a un manillar alto y "pata pa fuera” en las cortas rectas y recodos casi cuadrados de las calles de Cullera.



TU NOMBRE ME SABE A HIERBA

Algunos de nuestros corredores también hacían bolos. Uno de los que he nombrado en algún capítulo anterior -os podéis equivocar de personaje porque a lo mejor el que os creéis que es no corría todavía-, buen piloto -todo hay que decirlo- y también extraordinario conocedor de los placeres del humo pero no precisamente del que ofrece Tabacalera, se “bajaba al moro” con alguna frecuencia, ya que Marruecos organizaba de vez en cuando alguna carrera.
Que yo sepa, la última vez que se disponía a cruzar la frontera con su coche, remolque y moto de competición, el poli de turno le debió decir:
-Qué bonita moto, abra el tapón del deposito.
Y debió meter un palo o el dedo, qué sé yo. Pero apuesto que aquel guardia fronterizo mientras se recolocaba la gorra exclamó:
-"Huyuuuuuyuuuiiiiiiii"… qué cosita encontrado yo… gasolina muy rara ésta, ¿eh?
Lo veo, es que lo veo, como si estuviera allí.
Desmontaron hasta la pipa de la bujía al ver que además iba saliendo hachís a punta pala de dentro del manillar. No se le vio en varios meses, pero unos años después iba sentado en un Porsche Carrera.


Jose Medrano Bultaco TSS mediados de los 60


OTRA ÉPOCA

Después de la proeza de Marsinyac nada fue igual que antes y, a partir de ahí, la moto de calle, "made in Spain", a la que sólo se le cambiaba el tubarro y que servía para cada día y también para correr los fines de semana, se jodió. Además empezaron a entrar las bicilíndricas y pluricilíndricas japonesas en el mercado, y así se convirtieron las subidas y los rallys en carreras más especializadas -las trail entraron en escena-, y también mejor armamento para los más pudientes. En el 81 apareció la primera trail BMW 800 que encantó a muchos pilotos de rallys -para muchos la mejor BMW que se había hecho de carretera-, pero ya las participaciones en este tipo de pruebas fueron yendo cada vez de más a menos.
En esta época la velocidad más profesionalizada dio corredores como Sito Pons, Garriga, Cardús. Otra generación y… otra película.
Prácticamente desde el comienzo de Solo Moto, mi hermano Jaime -algunos sabéis de su pasión por los proyectos del motor- creó campeonatos de promoción para descubrir nuevos valores porque entonces la federación se columpiaba bastante, como los Critérium Solo Moto, el Open Ducados o el Superprestigio, del que nacieron o se forjaron muchos de los pilotos que acabaron corriendo el Mundial –ellos lo saben muy bien-, como Aspar, Checa, Sito Pons, Garriga o Cardús, e hizo lo mismo inventando de la nada las World Series Renault –anteriormente Open Nissan- de las que han salido campeones como Alonso, Kubica, Vettel, Kovalainen, Gené, etc. Espero que siga la racha, ya que este año participa en las World Series mi sobrino Jaime Jr., que ya ha ganado la F-3 inglesa con sólo 18 años. Huele a gasolina de competición desde los 8.

carrera en cuesta a la Rabassada

EL RALLY

Para mí será y ha sido siempre la expresión máxima de la moto.
Lo reúne todo: tramos cronometrados de velocidad pura e incluso carreras en circuito. Tramos de regularidad estricta que obliga a ir con la lengua fuera para poder cumplir con la media establecida. Horas y horas de montar en moto por carreteras, la mayor parte desconocidas y el reto añadido de afrontar el frío, la lluvia, o… también la nieve en un ejercicio constante de improvisación.
Permitidme que retroceda más la moviola.
Recuerdo que de niño mi padre me llevó a la salida de un rally. Debía de ser el año 1958.
Era el Rally 1000 km. Lo organizaba el Real Moto Club de Catalunya.
El espectáculo no se me ha olvidado. Era un viernes por la noche y hacía frío. Casi helaba.
Un centenar de coches y motos de disponían a partir desde la Plaza de Tetuán de Barcelona hacia un duro recorrido en el que se pilotaba toda la noche, el día siguiente y parte de la jornada del domingo.
Lo formaban equipos de una motocicleta y un coche o dos motos.
La mayoría eran vehículos de serie con un ingrediente añadido: la menor fiabilidad mecánica de los materiales de los años 60 lo que convertía las pruebas de este tipo en auténticas aventuras. (Salir 20 motos MAF –motor Villiers- en una excursión dominguera de 120 kilómetros y quedarse 6 por el camino por avería mecánica era hasta normal. Esto lo he visto yo. O en pleno rally tener que empujar con el pie y desde una moto la máquina averiada del compañero de equipo durante kilómetros y kilómetros y en el quinto pino en el Pirineo era también algo que podía suceder).
Apretado entre la gente y con los ojos bien abiertos, intentaba no perder detalle de aquel gran espectáculo y, para regocijo de mis frías orejas, podía escuchar cual música celestial el sonido de aquellas máquinas, todas prácticamente monocilíndricas. Algunas, aunque parecían iguales, sonaban diferentes, más gordas, y eso podía señalar el aumento de cilindrada de un posible prototipo de fábrica o un trucaje personal. Aunque yo eso todavía no lo sabía.
Lo que sí observaba con auténtico embobamiento literalmente estrujado a una fría valla metálica era cómo los pilotos, momentos antes de partir y casi formando parte de un ritual, se ajustaban los cascos Prats o Cromwell, se encajaban las gafas de aviación Raf y ponían en hora sus cronómetros, bien abrochados, sobre la manga del barbour, por supuesto bien engrasado..
Una caja (algunas eran auténticas obras de arte hechas a mano) presumiblemente estanca y que estaba atornillada al manillar contenía el recorrido y las anotaciones dibujadas previamente por el piloto, que se había pasado parte de la noche anterior dibujando anotaciones en el “rollo” de ruta.
Cuando vi al último equipo que tomaba la salida encarando la parte alta de la ciudad, me di cuenta de que aquella noche para mí se había acabado. Para cincuenta pilotos de motos tan sólo acababa de comenzar.
(No te saltes sus nombres aunque te parezca un coñazo. ¿Tú sabes el homenaje que les haces?, ¿a que te gustaría que te leyeran a ti después de la tira de años, eh? Pues mira quiénes eran:
Entre ellos, Conrado Cadirac, Ossa -al que después se le haría un homenaje perpetuo en cada edición de las 24 horas, ya que murió en un accidente-; Basoli -oficial Derbi, Boada-, que participaba en una Ossita de dos marchas 49 cc … ¡y acabó!; Agramunt -oficial Derbi-; Javier Sanglas; Maseras -oficial Sanglas-, Arenas –Montesa-; Enrique Cirera –Montesa-; José Sánchez –oficial Guzzi-; Juan Soler -oficial Montesa.
En las siguientes ediciones se añadían otros nombres: el grupo de la escudería Squalos -todos con Montesa-, con Néstor por delante y tapando el aire (la moto que mejor le encajaba en su vida era una Norton Atlas 650), Rafa Marsans -Montesa-, "Panocha” Arenas- Montesa-, Luis Iglesias -Ossa-, Xavier Permanyer -Montesa-, Luis Sagnier -Montesa-, Carlos Giro -oficial Ossa-, José María Busquets -oficial Montesa-, Boquet –Montesa-, Cano -oficial Mymsa-, “Tiger” –Bultaco-, los hermanos Traver -Bultaco-, Millet –Montesa-, Fargas -oficial Ducati-, Emilio Boser –Bultaco-, Eduardo Werring –Ossa-, Oriol Regas -Montesa-, etc.
Existían otros rallys similares muy duros, como el Costa Brava, Pirineos, Las Cuatro Capitales, la Vuelta a Tarragona –José María Busquets dio buena cuenta de algunos e Ignacio Bulto y Quique de Juan, más tarde, de otros-, que reunían un montón de incondicionales hasta que poco a poco se fueron extinguiendo…


caida y piloto educado


LA DKW

Existían unos rallys de un día, generalmente sólo de regularidad, que servían para ponerte en forma, disfrutar de la moto –como os he comentado antes con nuestra máquina de cada día- y pasar un día agradable.
Durante unos años, yo tenía 14, cada domingo de la temporada seguíamos con el Sr. Aleu, que era el fabricante de los cascos Duraleu Forte, cada una de esas pruebas. Lo hacíamos a bordo de su furgoneta DKW, que tenía un sonido muy peculiar gracias a su motor de dos tiempos y que sonaba algo parecido a una Yamaha RD 350, aunque la furgo disponía de un cilindro más, o sea 3. Al ralentí sonaba como así: … "bloamblamplimplammplimbbmmplammmplimmplimmmmmplaaammmbbb"…
Salvador Cañellas, en un circuito urbano en medio de Granollers en 1963, se cargó ya de salida a los Porsche Carrera y al resto de participantes -Alfa Romeo, BMW, Mercedes, etc.-, con un artefacto llamado Gogomobil, un minicochecito alemán que importaron a España, al que le habían colocado un motor de esa furgoneta de tres cilindros y que había sido trucado por un preparador llamado Arnalot. Debía de dar sobre 90 CV y llevaba un tabarro de Bultaco Metralla. En las primeras vueltas antes de hacerse un recto y estrellarse contra una casa –aquello no frenaba-, les había sacado medio circuito. Yo lo vi.
Estábamos en que íbamos en la furgoneta siguiendo los rallys. En un momento dado, -el Sr. Aleu respetaba siempre mi autoridad fotográfica- le indicaba que parara en una determinada curva. Entonces, cuando pasaban por allí los participantes, tanto las motos como los coches, yo les hacía a cada uno una foto, con la furgoneta en segundo plano y en la que se podía leer: Cascos Duraleu Forte.
Los íbamos a localizar después a otro tramo, buscaba mi curva, y el Sr. Aleu colocaba la furgo al revés, de forma que se veía el otro lado del vehículo, en el que aparecía un rótulo gigante que anunciaba: "Trajes Jabalí para motoristas".
Y yo repetía la misma operación. Fotos a todo quisqui que pasara por allí.
Esto servía para vender las fotos a los participantes, que increíblemente no se quejaron nunca de tener el mismo paisaje repetido. Con la colección que se quedaba el Sr. Aleu se publicaba una foto del ganador de la prueba en algunos periódicos de la época, aderezada… eso sí, con algo de propaganda.

Alberto García Alix -un monstruo de la fotografía y gran conocedor del motociclismo, llegó a tener una escudería Ducati- me preguntó una vez que por qué no hacía una exposición de esos primeros años.
-Bueno, a lo mejor tendría éxito –le dije.
Surrealista sí que lo sería. Sobre todo porque en vez de campos, montañas y ríos realzando el fondo de los moteros de la época, aparecería hasta el infinito la furgoneta DKW del Sr. Aleu en sus dos versiones posibles y con el algo más que sugerente mensaje publicitario: "Cascos Duraleu-Forte" y "Trajes Jabalí para motoristas". Surrealista y tope fashion, ¿no?


la furgoneta del Sr Aleu


EL ÍDOLO

Oriol Regas era un piloto que ni era el más rápido, ni seguramente el que tenía el estilo más depurado. Pero ha sido siempre mi referente, el que mejor encajaba en mi concepción de la moto y por el que he sentido desde joven una gran admiración.
Irse cada fin de semana a Ginebra y estar el lunes en el trabajo con una Impala durante mucho tiempo no es ninguna tontería, y menos con las carreteras de 1964. Aunque el motivo fuese ver a su novia, que vivía allí.
Oriol fabricó, entre otras cosas, carenados de motos -¡se ven todavía en muchas Impala por Barcelona- y se inventó Bocaccio -una boite que marcó un antes y un después en la vida nocturna barcelonesa.
Venir de Honk Kong a Barcelona en un junco (el barquito se llamaba “Rubia”) no es tampoco otra bagatela. Es y era una señora aventura.
Atravesar África desde Ciudad del Cabo hasta Barcelona con un grupo de 5 entusiastas motoristas a lomos de unos prototipos de Impala 175 es una machada difícilmente repetible hoy en día. (Operación Impala). Te pelan, seguro.
Probablemente junto con José Sánchez, uno de los más sufridos pilotos -Guzzi y Bultaco-, es el piloto que más rallys de los “gordos” ha ganado. Tal era la seguridad que transmitía encima de la moto, que ya podía ocurrir el fin del mundo, que él siempre llegaba a tiempo a su control horario.
Recuerdo el final de un Rally de Invierno que acababa en el Montseny -otra montaña emblemática-. Era una edición muy dura y con muchos abandonos, donde hasta Ricardo Pinet, director de la carrera y sobre todo “papá” de todo ese personal, se echaba las manos a la cabeza al ver que a la hora teórica de paso no aparecía por la mesa de control ningún motorista. Estaba claro que las duras condiciones meteorológicas habían causado estragos.
Al cabo de bastantes minutos pudimos escuchar en la lejanía el metálico sonido de una moto de dos tiempos reduciendo y acelerando con pocas contemplaciones:
"peeeeeemmmm, peeemmm, peemm… peeeeeeeeeeemmm, ppeeeeeeeeeeeeeeeeeemmmm"…
Era la Montesa de Oriol. Llegó a la mesa con auténtica flema inglesa y con una moto que parecía salida de un barrizal. Firmó una tarjeta con el mejor tiempo de los escasos pilotos que acabaron.
Cuando ahora paso por allí todavía veo a Pinet trajinando con sus cronos en su mesa plegable y la escuálida figura de un fantástico motorista de Montesa que se acerca para terminar su rally.
Y cuando subo a Montserrat me apetece pararme unos instantes en la “paella” –curva muy cerrada- que hay antes de las colonias, donde se domina buena parte de la subida, otear el paisaje -allí no puse nunca la furgoneta del Sr. Aleu- y observar atentamente, junto con miles de personas, otra vez, cómo bordan la cronometrada Carlitos Giró y Ricardo Fargas… y todos mis queridos fantasmas.



Oriol Regas Montesa (izq) Rally 1000 kmts finales años 50

miércoles 18 de marzo de 2009

MIS QUERIDOS FANTASMAS....2 (Capitulo 3)

MOTOS, CRISIS Y… ¿DÓNDE SE HA CAÍDO UN AVIÓN?

La Bultaco 360 preserie no llegó a la calle

A finales de los años 50 habían registrados más de un centenar de fabricantes de motocicletas en España. Sin embargo, sólo unas cuantas marcas pudieron tirar adelante y encauzar su futuro con más o menos solidez a pesar de convivir en una posguerra plagada de carencias tecnológicas –no había industria auxiliar-, y otras, la mayoría, fracasaron y acabaron en el duro olvido. Había “fábricas” –generalmente pequeños talleres con poco personal- que produjeron algunas decenas de motos intentando luchar en vano con el recién nacido Seat 600, un coche por fin asequible para muchos españolitos, en una época que marcó el inicio de una clara evolución hacia el desarrollo económico.

Aquel cochecito se cargó a la vez mucha parte de esa industria de las dos ruedas. Motocicletas como la Mymsa, una bonita moto de diseño germánico que se fabricaba en Barcelona, o las MV Avelló y Mondial –construidas con licencia italiana-, al igual que muchas otras que intentaron abrirse camino como la Huracán, Diana, Maf, Narcla, Clua, Cofersa, Ducson, Gimson, Torrot, Iso, Peugeot, Motobic, Villof, Roa, Lube, Sadrian, Reddis, Elig, Coronat, etc., y que cayeron antes de llegar a 1960. Alguna duró unos pocos años más, como la ROA, que intentaba colocar en el mercado un modelo bicilíndrico de 325 cc. Pero no tuvo éxito y al final cerró. Rieju, la marca de Figueras, sobrevivió a aquella crisis y sigue ahí. Se merece un homenaje cada año.

Muchas de ellas montaban el sencillo motor Hispano Villiers, generalmente con cilindradas que iban de 125 a 175 cc. De vez en cuando alguna aparecía en las carreras de entonces, pero prácticamente todas eran motos utilitarias.

Sanglas comía aparte, ya que encauzó su producción hacia las motos de los cuerpos oficiales, especialmente el de la Guardia Civil, en plena crisis. Pero no hay que olvidar que sus inicios ( 1945) estuvieron llenos de dificultades, aunque el gran entusiasmo y sobre todo la enorme inventiva de sus constructores, los hermanos Martín y Javier Sanglas, lograron tirar adelante aquella empresa durante muchos años. España, en plena posguerra, sólo era rica en alpargatas.

La base de la primera Sanglas fue la reconocida moto inglesa Matchless G 31, pero llevaba algunas ideas en el cuadro sacadas de BMW. La escasez de material de entonces -1945- la refleja muy bien Carlos Polo y David Mas en su libro sobre la historia de Sanglas en esta anécdota:

"El aluminio que llevaban estas primeras Sanglas proviene ni más ni menos que de cubiertos, platos, cantimploras y tazas desechadas del Ejército”. Subrayan también que los hermanos Sanglas estaban suscritos a varios periódicos nacionales “con el fin de informarse de cualquier accidente aéreo y, cuando esto ocurría, se desplazaban a comprar los restos… que contenían gran cantidad de aleaciones de aluminio”.

Sin ir más lejos, en esos años Ricardo Soriano, fabricó unas motos que llevaba su mismo nombre y, ante la escasez de neumáticos, montaban los excedentes de los aviones militares. La moto, o mejor, minimoto, era achaparrada y – no llevé nunca ninguna- me imagino que de conducción “peculiar”.


Sección de la fabrica Montesa en la calle Sicilia .1957

UNA BRIO CON MUCHA MARCHA

En el terreno deportivo y desde los primeros años 50, Montesa solía dominar las carreras -en lucha con muchas de las marcas que anteriormente he reseñado- con sus modelos Brio 125 cc y sus afinados motores Sprint de 6 marchas, que llegarían a dar 18 CV a 11 revoluciones 175 km por hora de punta -¡no hay que olvidar que estamos en 1955, en realidad fue la época dorada de la marca en velocidad, al vencer en muchos circuitos internacionales o como mínimo creándose un gran prestigio fuera de España-, con pilotos como Juan Soler, Juan Betrand, los hermanos Jordi y Enric Sirera, Marcelo Cama, John Grace y Francisco González, entre otros. Pero a finales de esos años 50, la Ducati Meccánica italiana se volcó totalmente en las carreras de nuestra Península preparando el desembarco de Mototrans, la empresa que fabricaría las Ducati en España, y envió pilotos suyos a correr competiciones nacionales, como Franco Farné y Bruno Spaggiari –un buen aliado de Fargas en el futuro–; este último ganó el Campeonato de España de Velocidad de 1958.

Pero además, si hubo un antes y un después en la historia deportiva motociclista española fue ese mismo año, en el que hizo su aparición la nueva marca Bultaco con su Tralla 101 de 125 cc. Hasta entonces, en las parrillas de salida siempre se encontraban algunas Lube -llevaban el nombre de su constructor Luis Bejarano–, pero competitivamente su presencia era más testimonial, con pocas victorias, debido a que montaban motores demasiado desfasados. Santi Herrero fue uno de sus pilotos antes de fichar por Ossa.

Finalmente esta última marca se sumó con gran éxito con su nueva generación de motores en 1962, mientras Derbi se especializaba en las cilindradas pequeñas para triunfar en el mundo con Ángel Nieto.


LAS MOTOS DEPORTIVAS 'MADE IN SPAIN'


MONTESA nació en 1944 y sus socios fueron Pedro Permanyer y Francisco “Paco” Bultó. La “base” de la primera Montesa – la llamada Yaya -fue una Motobecane francesa que tenía don Paco Bultó. (Me imagino a Don Paco escudriñando las entrañas de aquel inocente motor y pensando para sí mismo: "esto es lo que hay y... lo voy a arreglar".

Esta unión fue muy fructífera durante 15 años, pero por discrepancias en la orientación comercial de la empresa debido a la crisis del sector que he comentado antes – Permanyer quería renunciar a las carreras-, ambos se separaron en 1958

Bultaco Mtralla MK2 1966

y Bultó, un auténtico entusiasta de la bandera de cuadros que no quería renunciar a la competición, se llevó todo el equipo de carreras de fábrica ,12 personas como si fueran los 12 apóstoles y consiguieron el milagro , fundó Bultaco, y presentó tan sólo un año después su primera moto deportiva: la Tralla 101. Daba una potencia de 12 cv y medio y giraba a 6000 vueltas. Pero sobre todo era un motor con muchas posibilidades de trucaje. Fue la precursora de la marca del dedo rampante que tantos éxitos deportivos cosecharía en el futuro. , apareció una Tralla 155 con esa cilindrada y también las primeras todo terreno “trial” Sherpa N y Serpa S….!dos años mas tarde! .En 1960 y 1962 . ya rodaba la primera Metralla de 200 c.c. ,que aumentaría cilindrada en 1965.Dado el cariz que tomaban los acontecimientos, Montesa se replanteó una nueva estrategia y sacaría su modelo más emblemático: la Impala 175.

Es curioso pero del 66 al 70 ,Los modelos Lobito , de 100c.c. y Junior de 74c.c.que iban destinados a la juventud, se convirtieron ,como pasaba con las Impalas en las motos…pijitas de Bultaco.


ORPHEON SINCRONIC SOCIEDAD ANÓNIMA era Ossa.

De manos de don Manuel Giró, gran aficionado a las motos, la marca –que le vendía platos magnéticos a Montesa en sus primeros años- presentó su primera motocicleta en 1948, una 125 llamada popularmente “la palillos”, aunque en realidad y desde 1924, Ossa se dedicaba a… fabricar máquinas de coser y sobre todo proyectores sonoros para las salas comerciales de cine.

Sin duda, la labor del ingeniero Eduardo Giró y la aportación que éste hizo en la renovación de modelos nuevos en 1962 como la GT 160 y sus versiones deportivas de más cilindrada, así como el desarrollo de la monocilíndrica de 250 de competición de Santiago Herrero en 1968, que luchaba de tú a tú con las pluricilíndricas Yamaha V4 de Phil Read y todas los demás de 4 cilindros, pusieron los pelos de punta a mi generación.

La marca del trébol feneció víctima de otra crisis en 1982, cuando ya la gestionaba la cooperativa de sus trabajadores y… yo recibí entonces una joya. A cambio de un trabajo fotográfico, me pagaron con una Ossa McAndrews, una de las mejores motos de trial que han existido.

MOTOTRANS, la firma que fabricara las Ducati españolas, nació en 1958 bajo la batuta del empresario Andreu Virgili. (La empresa hasta hacía poco y con otro nombre se había dedicado al mantenimiento de autobuses).

La primera moto que petardeó en el Pueblo Nuevo de Barcelona, donde estaba situada la fábrica, fue la 125 Sport en 1959, y poco después, la 175TS, que era muy buena moto y que fue sin duda la más popular. Posteriormente, entre 1960 y 1963, nacieron las 200 Elite y la De Luxe 250 con muy buenos acabados. Pero en 1965 se presentó la que más fama dio a Mototrans: la Ducati 24 Horas de 250 cc. Una moto preciosa y muy buscada por los coleccionistas. Después de una serie de despropósitos comerciales -especialmente con la 500 Twin diseñada en Italia con graves problemas congénitos: estabilidad, ruido y fragilidad del motor-, con diseños de motos que nunca verían la luz y acuciados por deudas con los bancos, además de la gran competencia japonesa que se instalaba en el país, Mototrans cerró sus puertas en 1982.

Ducati Vento 350, 1974

CONTROLES DE CALIDAD 'CHUNGOS'

El problema fue que entonces los materiales “made in Spain” dejaban mucho que desear y las motos montadas en la fábrica de la calle Almogávares eran demasiado frágiles mecánicamente.

Yo recuerdo perfectamente los viajes constantes del piloto y probador Ricardo Fargas a la fábrica de Italia llevándose consigo “problemas” y trayendo “soluciones”. Al final, los árboles de levas, o sea “las soluciones italianas” colocadas en las motos españolas (existían en Italia "casi" las mismas motos y una réplica parecida a la 24 horas, la Match 1), hacían funcionar las “mototrans” a la perfección.

"Mi máquina tiene las válvulas de 'fábrica'"… -se podía escuchar a algunos propietarios de las Ducati de Mototrans con orgullo-… "me las ha traído Fargas".

Además, Ricardo se traía también lo que le hiciera falta para su moto de carreras. Por ejemplo, un motor desmodrómico cuando no existía ni en sueños en las de serie.

Lo cierto es que el cambio de un carburador “gordo” y la instalación de un árbol de levas F1 a una 24 horas de serie, opción que podía comprar cualquier propietario para su Ducati, le cambiaba totalmente el carácter al motor. Mi amigo y mecánico actual de Norton y Guzzi, José Maria Caparrós, me contaba –tenía una 250 cc 24 horas con ese kit– que él vio los 220 por hora… en su marcador. Ni pongo ni quito nada…

Todos soñábamos con tener una moto de fábrica o, al menos…, ¡que llevara algo de fabrica!

(Yo lo conseguí en parte, porque tuve la Sanglas prototipo número 2 de la nueva generación de las 400 monocilíndricas -lograron mucha más fiabilidad- y, aunque no me tocaba por mi edad, tenía 20 años y las Sanglas eran consideradas motocicletas demasiado serias y tranquilas, no andaba mal del todo en punta, marcando los 150… diría que de verdad. Era más moderna que las anteriores y llevaba un depósito más “ajaponesado”, fruto de las tendencias estéticas que llegaban del exterior.

Quizás el proyecto más deportivo de Sanglas fue una Rovena Sport 250 equipada con un motor Villiers bicilíndrico que llevaba un par de descomunales carburadores –creo que Amal– con unas tapas de filtro que parecían auténticas paellas. La estampa impresionaba, yo llevé una un tiempo y el sonido de admisión era parecido al de una racha de viento huracanado. Pero aquella moto no gustó, le faltaban caballos y era demasiado alta. En cambio trajeron unas cuantas Zundap alemanas muy ligeras, con motores de 100 cc que iban francamente bien... aunque salían caras y no llegaron a comercializarse.

Unos años más tarde, en 1975, tuve una Ducati 750 Sport de alta compresión, la primera Ducati grande -que me la pasó Emilio Bosser, un correcaminos rallystico-, la primera bicilíndrica italiana con el motor como las de ahora… ¡mamma mía! Uno es humano y a veces se equivoca, así que al poco tiempo tuve un mal pensamiento del que me arrepentí de inmediato. La cambié por una nueva, cuadradota, larga, friki y fea Ducati 860 verde chorizo que no entraba en las curvas ni a tiros. Después de pedir ayuda técnica a los hombres de Ducati sin que encontraran la solución, un pequeño taller de neumáticos dio con la piedra filosofal. Colocamos un Avon algo más triangular delante, cambiándolo por el neumático Pirelli original, y se arregló inmediatamente el "chufo”).


Pares ,Ossa y Carol ,Montesa, en Granollers.Finales de los 60

LOS PILOTOS DE MI MEMORIA

Sería imposible nombrar a todos los corredores ilustres que competían en velocidad a comienzos de los 60 –hay miles de licencias-, pero haré referencia a algunos que también hacían subidas en cuesta y también ganaban. Pido clemencia por los ausentes, como Ramon Torras (Ducson y Bultaco); José María Busquets, piloto oficial de Derbi y Montesa que hoy todavía dice que Nieto nunca le venció; un jovencísimo Benjamín Grau (Derbi, Bultaco, Ducati), que después lograría... ¿cuántos, Min?... 16 ó 17 campeonatos de España (id a verlo a su Pizzería La Vela, en la zona olímpica de Barcelona, le va a encantar); Salvador Cañellas (Derbi, Bultaco, Ducati), el piloto con el estilo más fino que he conocido y que empezó corriendo subidas en cuesta con una Vespa;


Victor Palomo Yamaha años 70

los hermanos Palomo: Víctor (Norton, Yamaha), un campeón internacional con unas cualidades extraordinarias, que falleció joven; Juanjo Rodes (Bultaco), importador de las Norton en los 70, magnífico piloto de finas manos; Mauricio Ashl (Bultaco), llamado cariñosamente “la viejecita”; Salvador Bon (Ossa), que falleció en plena carrera en la curva de izquierdas siguiente de la gasolinera de la Rabassada por un golpe de viento; Blanc, el noi de Badalona; Santiago Trias (Montesa), corta participación pero muy rentable en éxitos de su vida deportiva, y los “puros” velocistas John Grace, Ramiro Blanco, José Medrano, Marcelo Cama (Bultaco), Ricardo Quintanilla( Montesa) y De laTorre (Montesa), aunque estos magníficos pilotos se dedicaban a correr en circuitos, además de Parés y Bordons, campeones de España en sus categorías respectivas siendo pilotos de Derbi-Ossa el primero y de Bultaco el segundo y que... ¡ajajaaa…!, les gané yo con una Impala de serie en una subida en cuesta cronometrada llamada Flor de Mayo -carretera de Cerdanyola-Barcelona- y que sólo se disputo una vez.






jueves 5 de marzo de 2009

MIS QUERIDOS FANTASMAS... 2 (Capitulo II)


MONTESA ,OSSA, BULTACO, DUCATI
MOTOS “PIJITAS”… Y MOTOS… PARA QUEMADOS

De mi época juvenil, lo que no se me ha borrado es el perfume Castrol que destilaban los motores o el sonido -con buen oído, se adivinaba- que emitían los tubos de escape de las Impala, Ossa, Derbi, Bultaco y las Ducati en las carreras. Casi todas provenían de las motos de serie y, aunque no sea verdad del todo -he exagerado algo, hombre, por lo menos en mis recuerdos sí lo es-, situados en una ciudad como Barcelona, el perfil de los clientes era éste:
La Impala era una moto de diseño –premio Delta a su creador Leopoldo Mila-, que yo asociaba a la gente de clase bien, universitarios y deportistas en general. Todos sus poseedores llevaban un barbour Made In England. Sólo los muy veteranos adictos a la marca, que solían venir de las Brio, permanecían fieles a la cazadora de piel ceñida; eso sí, con el escudo en tela de Montesa cosido en una manga.

Siguen apareciendo Impalas...

Era una herramienta limpia, fina y elegante. La podías ver aparcada delante de un buffet de abogados en la calle Tuset o en una acera de la calle Muntaner, delante de Bocaccio .Y si hubiera sido inglesa, habría estado en el parking de cualquier campo de polo. Podías ver un montón de ellas participando en los rallys.
Tenía algo de moto pijita, y con el tiempo -se ha demostrado- se ha convertido en joya de colección que se usa, cuida, restaura, pero no se tira. Y menos las que llevaban los neumáticos de radios. (¿Quién fue el clarividente de la fábrica que envió a la chatarra los moldes de los frenos y las ruedas originales?).
Es curioso, pero la Metralla de Bultaco –la competidora más directa de la Impala- la fabricaba una familia burguesa y fina de abolengo - los Bultó- .El caso es que curiosamente hicieron una moto para… quemados. Así de claro. Su nombre no llevaba a engaño: ME-TRA-LLA.
¿Quién la conducía? Por mucho que en los prospectos de publicidad de la Bultaco más rápida apareciese gente bien puesta y con gorra a cuadros inglesa y todo, el amo de la moto era, por ejemplo…, Paco Metralla, que era un gallego más quemao que las torres gemelas, que conoció mi familia y que por cierto se pegó un leñazo con ella hace 40 años en el pantano de Oliana. Todos los metralleros llevaban chupa de piel y peine. Bueno... casi todos.
Una Impala no daba miedo. Una Metralla, sí. Si salías un domingo hacia Tarragona y te encontrabas con una Bultaco Metralla a tu lado -era igual que fuese la versión de 200 cc o la de 250 cc-, normalmente la dejabas pasar porque las Bultaco solían andar más, a no ser que te hubieran dejado la Montesa 250 de Carlos Rocamora –un piloto de la casa- o la de cualquier mecánico de la fábrica, y ya te puedes imaginar el pepino que llevaban debajo del culo. Por cierto, en las primeras series de las Montesa de 250 cc y cuatro marchas los cojinetes del embrague sufrían mas que un gato dentro de una bañera precintada porque la base del motor era de las 175 cc, hasta que rediseñaron los nuevos cárteres con 5 marchas.
¿Dónde estaban aparcadas las Metralla? Delante de un planchista, porque era la moto del hijo del jefe. En la trastienda de una empresa de maquetas en la plaza Castilla de Barcelona, porque sigue siendo del dueño… ¡y continúa estando ahí después de decenas de años de uso!
En todas las fiestas de barrio, Gracia, Sants o el Guinardó, siempre se encontraban delante de los autos de choque.
Ossa. En el caso de los ossistas, me cuesta situar un perfil tan claro como el de los montesistas y bultaquistas. Para mí está clara una cosa.
El aspecto estético en el caso de Montesa era importante. Era y es una moto agradable a la vista, con formas muy fluidas y redondeadas… casi voluptuosas. Las Metralla no eran antagónicas a las Impala, sus depósitos eran alargados y tampoco muy diferentes entre sí. Curiosamente, ambas lucían también una franja pintada a lo largo de la parte inferior de los tanques de gasolina.
No soy diseñador, pero es obvio que esa línea estiliza y alarga las formas. Los motores de ambas son poco aristados y de formas suaves. Y luego el rojo Montesa era ya un icono histórico de la marca. En el caso de la Metralla –la Tralla 101 con aquel depósito mejillón en vertical no estaba tan conseguida-, el color negro le quedaba de maravilla. Por supuesto me refiero a los primeros modelos de Bultaco, los más buscados.
Pero las Ossa, desde la 160 hasta todas las demás, creo que tenían un problema de sello. De identidad. El motor era de formas muy cuadradas, y personalmente creo que Giró o sus diseñadores intentaron hacer la moto alrededor de ese bloque. Las líneas del deposito son un calco a las de los cárteres, y el resultado es a mi entender una moto demasiado comprimida. Era algo anodina a la vista y, sobre todo, la parte cromática, con los colores grises y negros, precisamente, no propiciaban el resalte con la competencia. Quedaba un poco triste.
Para mí la más bonita – en los 70 mejoraron el diseño con las Pepsi -sin duda fue una versión de 1965, creo que la 175 cc SE, que llevaba relación cerrada - una primera superlarga y las demás todas muy cortas- y salió decorada en rojo y plata. Entonces, ¿por qué fabricaron y vendieron casi 200.000 motos? Muy sencillo. Porque eran buenas. El mérito lo puso Eduardo Giró y su equipo, desarrollando y cuidando unos motores rápidos y fiables.
Por ello a Ossa no le pongo perfil de cliente fijo. Tenían admiradores entregados y además exportaron bastantes motos, pero también picaban parte de montesistas y bultaqueros.
Fabricaban motos utilitarias, como los demás, pero vendieron muchas motos a gente que quería una máquina rápida y sin problemas. También ganaron las 24 horas de Montjuïc.
(Durante un tiempo, para hacer fotos de los rallys –todavía no tenía moto grande- me venía a buscar a casa un probador de Ossa llamado Camacho con un prototipo de 160 cc y de dos tiempos bicolor que llevaba un cartón pegado en el depósito para anotar incidencias. Me subía detrás de él y me llevaba a los sitios que yo le indicaba. El tío sabía pilotar aquella Ossa extraordinariamente.

Una Bultaco Metralla por el Paseo Mayor de Gracia en verano del 65

Le dirijo un recuerdo desde aquí porque un día que yo regresaba del aeropuerto, en la entrada de Barcelona y delante del edificio de Tráfico, me encontré delante de un accidente. Lo primero que vi fue la Ossa 160 granate y blanca refregada en el suelo con su cartoncito de pruebas enganchado en el tanque. Luego avisé a la ambulancia que estaba ya allí de que aquella persona era un probador de Ossa -la fabrica estaba a apenas 1.000 metros de aquel lugar-. Me dijeron que una furgoneta que se saltó un semáforo se llevó a Camacho por delante. Descanse en paz).
¿Dónde se veían las Ossa?
En la universidad, al lado de las Impala y aparcadas en los autos de choques junto a las Metralla. ¿Qué atuendo llevaban sus propietarios? Yo vi a muchos con unas cazadoras verdes y blancas tipo béisbol, en las que se leía un logo: Pit Stop, que era una agencia oficial de Ossa. Utilizaban también trencas verdes con botones de madera.
Si los de Ossa estaban entre medio de los otros dos, a los de Ducati les dabas de comer aparte.
Los de las 175 ó 250 De Luxe solían ser gente extremadamente meticulosa y limpia, y se hubieran podido intercambiar las trencas de fieltro de los de Ossa, aunque muchos llevaban abrigo. Eran vendedores de El Corte Inglés, dentistas o incluso notarios. Solías verlas en parkings privados.
Los poseedores de unas 24 horas,… eran otra cosa. Podías encontrar veteranos aficionados a los motores de cuatro tiempos, también relojeros, pero una parte nada desdeñable de la parroquia solía pertenecer al colectivo de los talleres, siendo la gran mayoría mecánicos.
¿Qué atuendo llevaban? Como no podía ser de otra manera, cazadora ajustada de piel negra, pero a diferencia de los metralleros, con espaldero trasero acabado en pico y casi todos mostrando debajo de la noble prenda unos anchos pantalones azules de mono de taller, bandeando al viento.
Las llaves de la moto colgaban de un llavero Ducati comprado en Garriga o Comercial Galicia, unas queridas tiendas de accesorios que siguen y siguen… aunque también habría podido ser que se los hubiera regalado Ricardo Fargas. Que enseguida os digo quién era.
¿Dónde se aparcaban las Ducati?
En pocos sitios porque eran caras, estaban muy buscadas y a la que te descuidabas, te la chorizaban. A la Impala 250 le ocurría lo mismo.




MOTOS CLÁSICAS DE LOS 60, PILOTOS Y CARRERAS

Subida en cuesta a Montserrat



LAS CRONOMETRADAS

Lo que sí proliferaban esos años y han formado una parte importante de la base de nuestro motociclismo eran las carreras cronometradas en cuesta –competiciones en busca del mejor tiempo individual-y los rallys. Eran modalidades que surgían ante la falta de circuitos, y casi todas las motos que participaban eran de serie o con trucajes artesanales.

El epicentro de las cronometradas se daba en Catalunya, con un campeonato muy disputado, aunque en Madrid, en la carretera de La Cuesta de las Perdices se organizaban competiciones similares que incluían también- creo- en La Dehesa de la Villa.


Hasta la Guardia Civil participaba en los rallys

Castellón también tenía la suya, El desierto de las Palmas, y seguro que en el País Vasco, en el monte Urkiola, se disputaban carreras de motos contrarreloj. No obstante, la reina de las carreras en montaña estaba en Francia. La crono al Mont Ventoux.
La Rabassada, por ejemplo, era una de la subidas en cuesta -nunca he entendido esa denominación, porque si es en subida... sobra lo de cuesta- más emblemáticas, ya que su trazado era y es amplio y rápido, y asciende desde los pies de Barcelona hasta el parque del Tibidabo, situado en lo alto de la montaña. La competición reunía, ya desde principios de siglo, a una gran multitud de espectadores todos los años. Otra gran cronometrada era la peculiar y no menos espectacular subida a Montserrat, que atraía a un centenar de pilotos entre coches y motos en sus ediciones anuales.
Pont de Vilumara, Vallvidrera, Sta. Cruz de Olorde, San Cugat-Tibidabo, Collformic, Montseny y otras formaban un rosario de competiciones que acababan cerrando la temporada con un final de auténtica fiesta mayor. Las 24 Horas de Montjuïc.
Una gran fiesta motera que tenía lugar en el circuito urbano de la otra montaña de Barcelona, donde también se disputaba el GP de velocidad. No creo que exista un taller de motos de la época que no haya participado de alguna manera en la célebre y querida carrera de resistencia. Siento que mis referentes de memoria no alcancen a pilotos como Bertrand, Soler, Vidal, Aranda, Faura, Salvadó, Cauca, Gabriel Corsin... aunque los veía de niño en una revista tamaño de medio folio que se llamaba España Motociclística . A los que vi y conocí eran éstos:



UN TRÉBOL…

El pódium de las subidas en cuesta a principios de los 60 era casi propiedad exclusiva de unos pocos pilotos oficiales que participaban con máquinas muy diferentes –luego llegarían otros-. Entre ellos, Carlos Giró era uno que pilotaba en muchas ocasiones fuera de los cánones clásicos.
Carlos, que provenía de familia directa de los propietarios de la casa Ossa, o sea, con mas presión añadida, mostraba un estilo especialmente valiente, remando si se terciaba con la piernas en aquella curva sí y en la otra también, lo que le delataba al público situado en lo alto de la montaña y hacía las delicias del personal. Tuvo muchas victorias en velocidad con la Ossa 250. Me acuerdo de una especialmente en el circuito francés de Pau.

Carlos Giró Ossa

Subía de vértigo con la 175, la 230 o la 250, y a veces a final de los 60 también con la Yankee 460, que era la primera versión con dos motores acoplados de la 230 cc, una verdadera sangría económica para Ossa, con unas desgraciadas exportaciones a EE.UU. Ganó muchísimas veces, excepto cuando por motivos de marketing le endosaban en la fábrica una 175 cuatro tiempos de las que vendieron pocas y que no era sino una Morini disfrazada de Ossa. Además de muy buen piloto, era simpático, el tío.

La primera carrera de Salvador Cañellas (De Paquete), año 1962

Me estoy refiriendo a los inmediatos años 60. Benjamín Grau, que fue 17 veces campeón de España, era casi un niño entonces. Salvador Cañellas, gran piloto de motos y coches, se estrenó en 1962 con una Vespa en la cronometrada de Vallvidrera, que ganó, y haciendo de copiloto en otra con sidecar, en la que venció también la categoría.
Bultaco ese año, con la Tralla 101 de 125 cc, hizo el mejor tiempo en manos de un fino piloto, Juanjo Rodes, que luego vencería en las 24 Horas de Barcelona con una Norton –era el importador de Challenge Norton en España-.



… Y UNA ESTRELLA

Ricardo Fargas Ducati 250, año 63

Si el casco de Giró lucía un trébol, el de su contrincante natural, Ricardo Fargas, mostraba una estrella.
Ricardo iba siempre acoplado perfectamente a su Ducati 250 cc o 350 cc, con un estilo marcadamente de circuito y, aunque sabíamos que a igual cilindrada, las posibilidades de una moto de dos tiempos era mayor por su castaña inmediata en aceleración, en la práctica eso no era siempre así, lo que le hacía llegar el primero a la meta en muchas carreras. En la línea de salida siempre existía la duda de quién de los dos se llevaría el gato al agua, y tanto mi padre como yo les hacíamos todas las fotos posibles durante sus ascensos.
Sin embargo, a mí, como personaje, el de Fargas me impresionaba más.
Vamos a ver: Tenía rostro de actor duro de película, nombre de justiciero mexicano, llevaba una Ducati (1 cilindro de cuatro tiempos) desmodrómica que sonaba ronca, cazalla, y pilotaba debajo de un mono negro-noche, con un emblema estrellado.
Es que es lo que yo digo. El mono negro –que se vestía entonces- daba más empaque. Era como un traje de gala saludando al riesgo (joder, qué bien me ha quedado esto, pero es que era verdad). Tenía que ser negro, porque… por ejemplo, si las chicas de entonces tenían que ser mordidas por Drácula bajo la forma de Fargas, se habrían muerto de miedo nada más verlo; en cambio, si se les hubiera aparecido Rossi con su mono de colorines… se habrían muerto de la risa tiradas por el suelo. ¡Eso es lo que ha cambiado en los tiempos! Ahora ya, ni respeto por Drácula ni nada…
Fargas venció en incontables ocasiones en carreras de velocidad y se ganó el título de rey de la montaña. En 1968 se inscribió en la subida más importante de Europa. El Mont Ventoux.
21 km ascendiendo a todo gas hasta coronar los 2.000 metros, donde estaba instalada la meta. Corrió con una Ducati 350 y con una 500. Ganó en las dos subidas marcando el mejor crono. Los medios especializados de Europa se quedaron boquiabiertos entonces.
Y ahora, si me perdonáis, voy a incluir dos frases de nada que me han dicho que van bien para la promoción de los blogs. Me parece una cosa tontísima, pero en fin…: SEXO gratis en la moto con sidecar....y AMOR loco encima de la moto.
Bueno ya está. Seguimos con lo nuestro.



PERSONAJES IMBORRABLES: KARL ROD

Desfilaban personajes curiosos por el mundo de las cronometradas. Al hilo de las posibilidades cinematográficas de Ricardo, durante unos años participó otro ducatista que podía tener papel en una peli, aunque fuera de secundario junto a Fargas. En realidad podía hacer de su padre.
Veterano, pero muy veterano, de aspecto curtido, pero muy curtido, figuraba en las listas de inscritos de las carreras con un nombre muy germánico y contundente: Karl Rod.
La lástima es que Karl casi siempre quedaba de los últimos, pero no se le podía pedir mas al hombre, ya que debía rondar los 50 y pico años. En su taller de la Riera de San Miguel, que todavía existe, yo entraba a veces para verlo.
Vestía un impecable y recién planchado mono azul, aunque casi siempre impartía severas y autoritarias órdenes a sus dos empleados, y por eso y por lo dicho anteriormente, mi imaginación me llevaba a pensar en lo duro y truculento que debía haber sido el pasado del teniente Karl. Es que siempre me lo imaginé luchando en las trincheras de Normandía, durante la segunda guerra mundial, hasta que un día uno de sus mecánicos, que le tenía manía, mientras trataba de mover las motos en el espacio imposible de un estrechísimo taller, me dijo que de aquello nada, que se llamaba CARLos Rodríguez, que era de Soria o de no sé dónde y que se ponía ese seudónimo para que no se enteraran en su casa de que corría en moto. Para mí, toda una gran decepción .



EL IMPALÓN

JM El Impalón

A Juan Manuel, el Impalón, no sé por qué le llamaban el Impalón, porque tenía una Bultaco.
Cuando el Impalón participaba en alguna carrera, su meta ni era la de ganar, ni siquiera la de obtener una buena clasificación. De hecho, le importaba tres pares de pimientos.
Lo que le hacía tremendamente feliz -se le podía intuir sonriendo de oreja a oreja debajo del casco- era la de convertir su carrera particular en una exhibición de brillos y reflejos de su pulida Bultaco.
Brillaba tanto, que era imposible encontrar una máquina mas impoluta y limpia, no ya en la parrilla de salida, sino en los mejores stands de los salones motorísticos de la época. Corría poco a postas para que su trabajo de friega y refriega en la que había empleado horas tuviera el reconocimiento del respetable público, al que deslumbraba a su paso de cada curva. Juro que por poner, hasta le ponía tinte de zapatos Kanfort a los neumáticos justo antes de la salida.
Cuando una vez -era muy solidario- nos dejó su moto para correr las 24 Horas, evidentemente lo mantuvimos apartado y lejos de su cajón de ungüentos y de aquella resbaladiza brillantina.



UNA DE GUARDIAS URBANOS

24 horas de Montjuïc años 70

A otros que apartaron durante un tiempo -años más tarde- fue a una pareja de la Guardia Urbana que se apuntó para correr las 24 Horas de Montjuïc. Aquel día, durante los entrenos, un espectador fastidiado al que le habían robado la moto y que se apoyaba en las balas de paja en la curva del Teatro Griego, se quedó con cara de marciano al ver su querida montura en plena competición y conducida por dos quemados agentes de la Urbana. Cuando se sobrepuso batió el récord pedestre del circuito hasta llegar a los boxes, donde los dos guardias fueron cogidos por la Policía nacional. La moto se la habían agenciado del depósito de vehículos. Cierto, como la vida misma...
Fargas, Giró, Rodes, Ducati, Ossa, Bultaco,… ¿ pero y los otros pilotos y las otras marcas de motos? Para entrar ahí hemos de repasar la historia.

NO TE PIERDAS EL PROXIMO CAPITULO DE ESTE CULEBRON

miércoles 18 de febrero de 2009

MIS QUERIDOS FANTASMAS…2 (Capitulo I)

Hace unos días le comenté a mi hermano Jaime que estaba escribiendo un articulito sobre unos cuantos recuerdos de la décadas 60 y 70, y al comentarle que lo iba a titular MIS QUERIDOS FANTASMAS, me dijo:
-¡Pero si ese es un titular mío y apareció en un SOLO MOTO!¿No te acuerdas de que hablaba de la familia Bulto etc.,etc.?
Pues…era verdad .
Por eso después de darle vueltas al tema pensé en titularlo “Tiempos heroicos ” o “Loas y triunfos de nuestras motos y pilotos” pero los eliminé rápidamente porque eran tan ñoños como el festival de Eurovisión.Así que definitivamente he decidido hacer una nueva versión del titular original que aunque pueda recordar “vagamente” al de mi hermano, es diferente:
Como indica arriba , lo llamaré así : MIS QUERIDOS FANTASMAS…2.
Me he fiado de mi memoria, pero...a veces me ha traicionado. Pido de antemano disculpas si eso ocurre.

Como el texto lo escribí hace unos años y es un pelo largo , lo presentare en algunos capítulos.



YESTERDAY

El Guinardó, fue mi barrio.Lo describen muy bien muchas de las novelas de Joan Marsé . Algunos de sus personajes eran tan reales que ,desde luego , no hacía falta buscarlos en la ficción. Gente muy variopinta que formaba un raro amalgama de conocidos y amigos que iban entre otros desde un pintor artístico, un actor en ciernes , los chicos de un taller de motos – el Siscu y el Miguelin , y su dueño el Sr Caballé- hasta llegar al… Pepe.
Una vez me robaron mi ciclomotor, una Ossita de 49 cc que fue mi primera moto y me fui directamente a buscar a aquel chico que era algo grandullon.
El Pepe, era un tipo mayor que nosotros y que aparecía cada tres meses con la cabeza mas pelada que un huevo y aunque el se empeñaba en convencernos de que viajaba mucho por países tropicales y que lo de su coco era por lo de las calores ,mis amigos y yo sabíamos que las “vacaciones”las pasaba en el trullo.
Había que tenerlo mas de amigo que de enemigo y aun así nos la jugaba algunas veces .Por eso ,cuando desaparecía algo, le pedíamos si “podía investigar” sobre el paradero de tal o cual cosa porque en la mayoría de los casos, acababa apareciendo todo.No había nadie mejor que él para encontrar una bici chorizada o una caja de melocotones que había volado de la tienda de la Sra Paquita .
Cuando le pregunté ,por supuesto de la manera más existía y delicada, si podía “ intuir” el sitio donde podría encontrarse mi moto , colocó sus ojos en algún punto perdido del infinito y me contestó:
.- Me da la cosa de que está en Tarrasa.
El Pepe en el fondo era bueno,porque me acompañó justo hasta el lugar en que se encontraba la moto a unos 25 kilómetros de mi casa ,que es donde se le paró a el ,después de que le hiciera “la perla” .

Un día de principios de los 60 apareció por allí ,exactamente en la antigua avenida General Sanjurjo ,hoy Pi y Maragall, un chaval subido en una Ducson 49 Repris S

Ducson Repris 49cc


– yo creo que llevaba mas trucaje que el Rossi- con una bolsa de ropa atada a su espalda.Mis amígueles y yo,lo vimos algunas veces saliendo de un portal y supimos que venia de Madrid a buscarse la vida.Exactamente a trabajar de lo que fuese en alguna fabrica de motos porque quería ser piloto de carreras.(Vivió allí en casa de una tía suya un tiempo).
Nos interesaba aquel tipo pequeñajo porque la Ducson que llevaba era sin duda la moto de 49 de serie más rápida que se había hecho nunca.

Y la mas estable .Tenía mas prestaciones incluso que las Derbis de calle que acababan de salir de la generación moderna.Las llamadas “Paleta”.Ducson tenía la fabrica a escasos metros de la de Derbi y hasta las familias tenían relaciones de parentesco.Eran cuñados.
Llegaron además a desarrollar una moto con 12 marchas y la hicieron correr algún GP internacional ,entre ellos en el circuito de Montjuich en el año 62.Lastima que su piloto Cesar Gracia apenas dio un par de vueltas por rotura del motor .Funcionaban con tres velocidades que se activaban con la mano como en las Vespas y las otras se accionaban con el pie y así conseguían mantener las revoluciones del motor en lo mas alto del cuentavueltas.( mi amigo Pepe Isern me contaba hace unos días que el había visto , cuando se quemó una vez la fabrica, como iban sacando por una ventana un montón de prototipos.
Yo, que entonces disponía de 18 años y una Lambretta 150, le lancé un reto a aquel chaval.El todavía se acuerda.

El que os escribe con su lambretta 150


En esa época yo pertenecía al Club Lambretta y participaba en algunas carreras en cuesta, aunque posteriormente mejore la potencia del motor al instalarle un cilindro y pistón de Bultaco Metralla 200 que encajaba perfectamente, junto con un escape Conti que sonaba a música celestial.
Cerca de allí en el parque Guell, en la zona mas alta de Barcelona ,existía una corta subida de tierra con una fuertísima rampa de no mas de 60 u 80 metros. Se trataba de hacer una salida parada con un pasajero cada uno y ver quien llegaba antes arriba.Detrás mío se subió mi compa del barrio , mi amigo Alvarito “ El capitán Nemo”,y al asiento trasero de la Ducson le endosamos ,con gran complicidad por nuestra parte, un conocido nuestro que era mas bien gordo.
Mis teorías sobre el par motor se me desmontaron entonces, porque mi contrincante llegó primero con su Ducson y además con ventaja.
Al cabo de unas semanas aquel chico desapareció de allí y tiempo mas tarde , cuando estaba enfocando con mi cámara fotográfica a un piloto que acababa de ganar la categoría de 50 cc con una Derbi en una carrera llamada GP Carlos III que se disputaba en Barcelona- , me di cuenta con gran sorpresa de que el vencedor de la misma era sin ninguna duda el mismo pájaro que me ganó con la Ducson .
Ah!. Se llamaba Angel Nieto.

Nieto con la Derbi 50, en el circuito de Montjuich, 1972


Ese fue el inicio de un rosario de triunfos que le llevaron a ganar 12 mas uno Campeonatos del Mundo con Derbi convirtiéndose en el binomio” hombre –maquina” perfecto.Aun así , a finales de los sesenta ,y principios de los setenta todavía se le podía dar algún pellizco a Derbi como lo hacía mi hermano Jaime en el Campeonato de España, ganando el GP de Alicante con una Rieju Minarelli de 49c.c. .


Angel Nieto, Benjamin Grau y mi hermano Jaime en Montjuich, mediados años 70


En esos años los circuitos que existían en España eran como ferias de poner y quitar. .Se habilitaban, montaban y desmontaban en lugares como el Retiro de Madrid, el parque de Montjuich, en Barcelona o en el de Zaragoza ,y se empezaron a utilizar las primeras infraestructuras de las zonas industriales para “instalar” circuitos como por ejemplo en Tarragona o Castellón,aunque lo mas normalito era correr entre las calles de los pueblos.Los valencianos saben mucho de eso, y sirvieron como mínimo como pedrera de campeones.
En la Bañeza, (León), tiempo atrás,los organizadores algo agobiados les decían a los pilotos en plena línea de salida :
- Sobretodo ¡No corráis mucho , que hay muchas abuelas en las aceras.!
Y era verdad , porque para el pueblo aquello era una fiesta popular…que ha perdurado hasta hoy.
También se disputaban carreras de “amotos” en pequeñas ciudades como Granollers, Mataró, etc y ...Cullera ¡como no!, incluso utilizando las carreteras generales como parte del circuito como en Alicante, donde se celebraba su gran premio.Había algunas carreras con emoción extra incluida como el trofeo de La Línea donde existía una curva que si te pasabas de rosca entrabas directamente en el peñón de Gibraltar sin necesidad de visado,eso sí, atravesando por las bravas una verja metálica que hacía de frontera.
Se aprovechaba todo lo que fuera asfalto con tal de hacer una competición motociclista. ,¿Os imagináis un GP en el cinturón de las Rondas de Barcelona,donde ahora la velocidad esta limitada a 80 y 60 y dispone de una veintena cámaras de video para recordártelo constantemente? ¡Pues se hizo! Se llamaba GP Carlos III y se celebró a primeros de los años 60 y ganó en 250 c.c., Quintas con Ducati y en 50 cc aquel chaval que vino de Madrid con la bolsa atada en la espalda y que me metió una caña con su Ducson..
El peligro que comportaban muchos de esos circuitos lo pagaron muy caro entre otros, dos auténticos campeones ,Santiago Herrero ,que nos dejó en la isla de Man, y Ramón Torras que murió en un trágico accidente contra un árbol en el circuito urbano de Comarruga.


El piloto de Ossa, Santi Herrero


Muchos estamos seguros que los dos hubieran llegado a ser campeones del mundo .( A Torras le vi hacer segundo en una carrera cronometrada – Sta Cruz de Olorde -con una Ducson 49 situandose por delante de las demás motos que eran mayoría de125 y 250 c.c.Por cierto ¿alguien se puede movilizar para restituir la placa en la memoria de Ramón en Comarruga?

PRÓXIMO CAPITULO : CRONOMETRADAS ,MOTOS Y PILOTOS .


Carlos Giro, Luis Iglesias y JM Palomo


Honda Japauto 1000

lunes 12 de enero de 2009

CUSTOM. EL OTRO ROLLO

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Siempre me he mirado de refilón, y también con bastante escepticismo, el mundo custom. Pero al final decidí que sería del todo injusto seguir hablando de algo que no conoces y, como hice con los megascooters en una prueba en el Solo Moto Treinta de hace cinco años, enterarme de qué va el rollo, al menos en su parte más dinámica.
He encontrado cosas que me han sorprendido y también defectos que sí me esperaba (algunos similares a los de los megascooters). Más que una prueba convencional de unas motos diferentes, he tenido siempre la sensación de que en ésta, en realidad, me estaba probando a mí mismo.


JUANITA CITY


Paso al año algunas temporadas en Costa Ballena, al lado de Rota. Tengo de vecino a nuestro amigo televisivo, ahora convertido en icono, Valentin Requena. Los dos sabemos que justamente esa zona no es precisamente la mejor para ir en moto.
Cádiz, Puerto de Santa María, Rota, Chipiona, Sanlúcar, están enlazadas por sosas rectas
, convertidas prácticamente algunas de ellas en autovía. Además, suelen estar aderezadas por un viento a veces muy intenso. La zona tiene otras muchas cosas buenas, pero si quieres curvas tienes que ir a Jerez y de allí dirigirte a la sierra. Aun así, casi siempre he tenido moto allí.
La última vez que estuve le pedí a mi amigo
Medardo Vara una Hyosung Aquila que utiliza habitualmente por la zona.
-Aquí ha de ser gorda y larga -me dijo sonriendo y añadió-: Al menos los coches se lo piensan más para adelantar.
Es verdad, porque justo hacía días me había llevado una Honda Innova 125
para los recorridos cortos y, aunque sostiene los 80 ó 90 km hora, nada más estrenarla, cuatro bocinazos acompañados de sendos adelantamientos de unos coches que me pasan en línea continua casi me empujaron a la cuneta. Aquello me recordó que en aquellos lares tan queridos por mí, allí el más grande es el que manda .
Le pedí prestada su moto para un desplazamiento a Puerto de Santa María, y al poco rato estaba circulando con la Aquila con el culo casi pegado al suelo, con el ronroneo del motor que sonaba tranquilo, y enfrentándome a la aburrida recta Chipiona–Puerto, que tantas veces he recorrido con otras motos. Y ocurrió algo extraordinario.
Aquella carretera se convirtió, de repente, en… ¡la ruta de Standley Springs a Juanita City! Me sorprendí a mí mismo, porque ya no tenía prisa por llegar, y cuando pasé por delante de la única gasolinera que hay en la carretera, hasta me pareció que era la de Bagdad Café.
Me di cuenta de que no se iba tan mal en aquella posición espatarrada. La moto pisaba firme -no notaba mucho viento- y el viajecito se me hizo corto.


CONTROL TOTAL
Delante de la farmacia de mi pueblo, hace años, solía estar aparcada una Honda Shadow 1100. Era bicolor -roja y crema- y, aunque, y sobre todo, en esa época no me atraía ese tipo de motos, con ella hacía una excepción, ya que la consideraba algo diferente al resto de las customs. Era muy larga, baja y estilizada, “low & long”, que dicen los puristas; imagino que por eso se llamaba Aereo. Era japonesa y no una Harley, pero ello no era óbice para que cada vez que iba a comprar a la farmacia me la mirara contemplativamente. Tan estilizada... Tenía algo especial. Era bonita.
De regreso de Cádiz y por lo que os he explicado, comencé a darle vueltas al hecho de probar una custom más “larga y gorda”. Hay que decir que a finales de los noventa tuve una Triumph Thunderbird, quizá un paso tímido del custom europeo. Guzzi y BMW también lo probaron, la primera hace 30 ó 40 años: la Guzzi Convert y, además, era automática.
Sin duda, la marca inglesa fabrica en la actualidad motos excelentes. Aquella tenía un motor embriagador, pero un centro de gravedad demasiado alto donde se hacía notar todo su peso. Lo contrario de las “american stile”.
Por pura fijación en mi recuerdo le pedí a Honda una Shadow 750 VT. Cuál fue mi sorpresa al ir a recogerla, ya que me entregaron una bicolor exacta a la de la farmacia de hacía años.
Lo que no imaginé, desde luego, fue que cuando me subí a ella, sentando mis posaderas en su bajísimo y sobredimensionado asiento, que aquellos largos 250 kilos hacían hasta torpona a mi Suzuki V Strom. De hecho, mi mujer lo único que ha llevado es una pequeña Scoopy 100, y sentada encima la movía potablemente bien. Lo del centro de gravedad superbajo logra efectos increíbles.
La sensación de control es total, porque el tener apoyadas en toda su dimensión las plantas de los pies en el suelo -parece que te hayan crecido como las de un pato-, con las rodillas flexionadas y las manos sobre el ancho manillar, mantienes todo el conjunto en una estabilidad a toda prueba. Subirla a un remolque es relativamente fácil. En realidad, no está tan lejos de la Hyosung de mi amigo Medardo .
Durante mi prueba me he encontrado algunas cruisers de cercanas cilindradas, como la Suzuki Intruder C800, la Kawasaki VN 900 classic o las Drag Star de Yamaha y la Shadow; al lado de ellas parece tener una talla menos. La HD Sportster está más cercana a la Honda.
Pero estas grandes y masivas motos de metal y cromo -que también incluyen bastantes plastiquitos- llevan muchos años de marketing del mercado. Y los fabricantes, que no son tontos, saben que mayoritariamente la gente las quiere así .

TUMBA, RECTO, TUMBA, RECTO… O EUROPEAN CUSTOM



Por supuesto que impresionan a la vista las motos “king size” como las Harley King Road, Suzuki VZ-R 1800, Kawa VN2000, Yamaha Midnight 1900… pero estamos en España, y aquí hay carreteras de largas rectas, pero, sobre todo, de muchas curvas. Hasta ahora, la razón de ser de la moto en Europa.
En un número del Solo Moto Treinta leí una toma de contacto de una custom. El probador, durante la marcha, contaba las excelencias de la moto y se iba preparando para algo que tenía que aparecer delante de él. UNA CURVA.
Fue explicando, creo recordar, cómo entró en LA CURVA, cómo la negoció y, finalmente, cómo salió de ella. Ocurrió en EE.UU., concretamente en Daytona, donde el mismo piloto explicó -claro que exageraba- que sólo existe… ¡esa!
Suelo salir a veces con los integrantes del Club Moto Mollet, con su presidente y amigo Pepe Isern al frente. Él va en una Africa Twin, el listo, y en la elaboración de la ruta escogen recorridos muy variados y con muchas curvas de aquí te espero . Vienen motos de todo tipo, pero hay mucha participación de customs. Las de 250 c.c. lo hacen bien, pero algunas de las machobikes custom de gran cilindrada, con sus gruesas gomas, cada vez que toman una curva la tienen que gestionar por partes: tumbo, recto, tumbo, recto, tumbo…
Por ello, lo primero que valoré de esta Shadow 750 fue… su calzado y dimensiones. Debajo del disfraz de moto impactante -su motor, brooooommm... broooommm..., suena como una mil quinientos- aparecen unos neumáticos “normalitos”. Con más balón, pero con medidas de una sencilla 600 de carretera. Delante, 17-120-90, y detrás, 15-160-80. Puedes hacer las curvas que quieras sin problemas y divirtiéndote… dándote un cierto margen de seguridad debido a las bajas estriberas. Y, por supuesto, para encarar rectas interminables. De eso se trata. Es una visión personal que creo que deberían tener las european custom.

¿MARCAS O CONCEPTOS?
Por mi profesión de fotógrafo, tuve una Leica M 6 durante unos años. Ha sido siempre, para que me entendáis, la reina de las cámaras. El mito de los fotoperiodistas de reportaje y, en general, de los aficionados avanzados.
Era alemana, ligera, rápida, silenciosa y muy cara, y es verdad que llevarla colgada en el cuello ya te imprimía una sensación especial -siempre estabas seguro de que ibas a hacer una gran foto.
Luego la cambié por una Konica Hexar, que muchos fotógrafos adoptaron en todo el mundo. Era “bastante” parecida, japonesa, rápida, silenciosa, tenía buena óptica y era bastante más económica… pero aderezada con más tecnología. Sin embargo, las buenas sensaciones permanecían igualmente. Porque ya no me importaba la marca, sino el concepto, la idea. Publiqué muy buenas imágenes tomadas con las dos. Es lo mismo que entiendo al llevar una Harley, con sus aceros auténticos y también sus vibraciones -en todo el sentido de la palabra-, y conducir una custom japo suave que quizá te permite entrar en una zona de confort y suavidad más amplia (el custom extremo lo dejo para otros).
Me gustan algunas canciones de Manu Chao, pero no todas, como me ocurre con las HD, aunque con la Softail Springer haría una excepción. ¡Ésta me la quedo hasta con neumáticos gordos!



¿QUIÉN COPIA A QUIÉN?
Hay en Internet un blog www.donicela.com en el que salen a relucir las broncas “literarias” de harlystas cabreados contra los que, según ellos, pretenden usurpar su parcela de motos auténticas y con pedigrí, y muchos de los poseedores de japos contestan entre vivas polémicas.


HD Sporster, curiosa coincidencia con la italiana Della Ferrara (años 20)

Vaya, la vieja historia de siempre. Uno dice que el original siempre es H-D, el otro contesta que tu tía, que el primer motor monocilíndrico de los dos socios americanos era copia del propulsor francés de Dion Buton, y también que el primer bicilíndrico en V era francés, un Griffon. Hay quien afirma que el que copió a los del MOCO -juro que tardé bastante en descubrir las siglas- fue a Indian. Foro divertido.
El movimiento custom es atribuido, por un tertuliano, al adelgazamiento de las máquinas H-D por soldados reincorporados a la vida civil para asemejarlas, liberándolas de peso extra, a las más livianas europeas Triumph y Norton de la época de los cincuenta y sesenta.
Los primeros customeros aplicaron la nueva filosofía a otros ámbitos cotidianos. Parece, pues, que el custom era una manera de ver y vivir las cosas… diferentes.
O sea que creo que podemos hablar de un mundo Harley y de un mundo custom. ¡Es lo que he estado haciendo durante años a mis motos con mis chapuzas y pequeños inventos, y yo sin enterarme!
Pero volviendo a la defensa de lo original, auténtico y la copia, a veces no se sabe dónde empieza la gallina y dónde el huevo.
La Shadow es una recreación de una moto de época de los años treinta. Esa Honda de líneas fluidas y estrechos neumáticos me recuerdan a una mezcla de alguna Indian de los años veinte con alguna Harley-Davison, pero también tiene algunos detalles de la alemana KG de 1924, con sus plataformas y faro; de la NSU de 1927, con su ancho manillar; de la sueca Husquarna de 1934, con su gran asiento; de la suiza Universal de 1937, de 996 c.c., y de una de las 10 mejores motos del mundo según Discovery Channel -hay que creerlo relativamente-: la inglesa Brough Superior SS 100. Llevaba ya dobles escapes laterales, depósito lágrima y equipaba, como la mayoría de ellas, el impresionante motor en V inglés JAP!, que fabricó propulsores desde 1904 hasta 1945. En esos lugares de honor también figura una Harley, por supuesto.
Es evidente que existen a veces más que influencias en los diseños. ¿Quién copiaba de quién?
Me acuerdo de que a mediados de los años setenta fui a hacer unas fotos a la fábrica Derbi. Eran épocas gloriosas para la marca de Mollet, por los triunfos de Ángel Nieto. Pasamos al taller de carreras, dirigido por el “mago” Tombas, artífice de los motores de Nieto.

¿Similitudes estéticas entre la Yamaha Midnight-Sanglas 350 (1953)?

Derbi ha desarrollado motos excelentes, pero a veces, en épocas de crecimiento, muchas firmas han ido a lo seguro desde el principio… evitando costos.
Durante unos instantes pude ver entre la fisura de una puerta entreabierta dos bancos mecánicos que estaban en una pequeña sala adjunta. Uno lo ocupaba una inmaculada Suzuki bicilíndrica de carretera y de dos tiempos de 185 c.c. Y a su lado, encima del otro banco, una embrionaria moto con un basto chasis todavía con soldaduras sin pulir.
Al cabo del tiempo apareció en el mercado un nuevo modelo que recordaba extraordinariamente al de una moto japonesa. Se llamó Derbi 2002. Su cilindrada era de 187,5 c.c.
Hay muchas otras marcas con “anécdota”, pero eso pertenece a otra historia.

MOTOS CON ANSIOLÍTICO INCORPORADO


Al subir a la Shadow cambias el chip que tenías de cualquier moto convencional. Sentado tan bajo te sientes raro, aunque ciertamente controlas extraordinariamente los kilos de la máquina.
En la televisión catalana, el hombre del tiempo, mi amigo Dani Rodríguez, al anunciar las temperaturas dice:
“Tortosa, temperatura 26 grados. Sensación real de bochorno: 34 grados”.
Se puede aplicar a las customs. Shadow, con llenos, 252 kilos. Sensación real: 180 kilos (vaya, propongo incluir en las pruebas este parámetro).
Al arrancar el motor, un sonido grave y petardeante aparece inmediatamente de sus escapes, que, por lo que se ve, gustan a bastante personal. Sorprende para su cilindrada. (Como vi después en largos desplazamientos a velocidades medias-altas, te deja un zumbido en los oídos durante un buen rato).
En marcha, el latido de sus dos cilindros golpetean muy amortiguados bajo el depósito. Ellos te marcan la velocidad ideal. ¡Ahí está el invento de este rollo! Si circulas con tráfico, te va a dar exactamente igual que si vas solo. Es como si la moto te dijera: ¿a que así vamos bien? Y… vas muy bien. Y el que no se lo crea que tape el cuentakilómetros. Debajo, la aguja estará señalando los 80 ó 90 km.
El cardán en la VT transmite inmediatamente la potencia, que no es mucha -hombre, 10 caballitos le irían de maravilla-, pero en términos de par motor es suficiente. Aceleras y sales relativamente rápido en cualquier marcha y luego, cuando te encuentras frente a frente con una curva, como la de Daytona, pues metes la rueda, te inclinas un pelo y la moto irá por donde tu digas. Como en un riel (es importante regular los amortiguadores traseros a media carga en la posición 3 yendo solo, para dar más agilidad al tren delantero).
Es fácil de llevar, aunque no es tan intuitiva, por supuesto -la moto es larga-, como una Fazer, una CB o mi V Strom. Lo que hay que tener presente siempre es el anticiparte a cualquier imprevisto en la trazada.
En una de las salidas de mi prueba acabé en la fábrica de carenados Puig. No lo puedo remediar. Soy incapaz de tener una moto sin su pantalla o carenado correspondiente. Yo no voy a explicar cuánto puedes aguantar una velocidad de 120 durante equis kilómetros sin desgajarse tus brazos y machacarte tus cervicales porque no lo sé, ni me interesa. Yo lo que te aseguro es que con pantalla el mundo es otro. Si has pensado viajar a Ámsterdam o a Estambul, o simplemente ir de Madrid a Toledo, por lo menos de patas para arriba irás encantado. Lo cierto es que me dejaron para la prueba una pantalla preciosa, muy bien acabada y especialmente realizada para este modelo, que se ancla limpiamente sin varillas fuera del manillar. Le quedaba como un guante.


Custom. Miles de accesorios

La Shadow puede correr si tú quieres (150 y pico), pero protegido con el gran parapeto, a 120 km en autopista vas bien, y lejos. Su suave motor, no obstante, transmite un hormigueo en los puños que achaco a las dimensiones del manillar.
Me sorprendió que en esta posición de “paracaidista”, con los pies en los estribos, el efecto del viento es incómodo para rutear, porque hace bandear con intensidad los bajos del pantalón. Vale, existen las botas, pero como hacía buen tiempo y no me conocía nadie lo solucioné rápidamente con unos clips de ciclista.

¡TODOS A LA CÁRCEL!
Éste es el capítulo para mí más importante. No se salva ninguna marca: el confort del pasajero (si vas solo, puedes pasarte de largo este capítulo).
Ya que hablamos de customs, hay una antigua canción de country que dice:
“¡Oooohhhh… las chicas buenas… ooohhh… quieren ser

malas… oooohhhh!”.
Malas no sé, pero hechas polvo, si van de paquete, un montón y, además, no durarán mucho ahí encima, si se las trata así.
Hay momentos, y delante de según qué paisajes, que esta Shadow, más que hacerme sentir chico malo, me hace transformarme en poli de cualquier cruce de Tucson. Y si fuera verdad, metería directamente en el trullo del condado a todos los diseñadores de las customs que pasaran por allá. Bueno, a casi todos.
La revista “MotoRevue” hace unas valoraciones de 17 customs en un número especial del año. En algunas de ellas, y reproduciendo la parte más negativa, aparece: falta de confort en dos, suspensiones y confort en dos, mal confort a dúo en tres y sin plaza trasera en una. Vistos los modelos que quedaban, creo que son benevolentes…






Buena protección con pantalla

Vamos a ver. Una moto de una plaza es una moto de una plaza. Y una de dos es de dos. No de una y un poquito. Máxime en motos llamadas para hacer ruta y kilómetros.
Siempre he tenido entendido que las bases de un buen confort en moto son la calidad, el perfecto equilibrio entre sí de los componentes del amortiguador y el largo recorrido de sus suspensiones. Entiendo las limitaciones producidas por el bajo centro de gravedad de estas motos, por eso disponen de muy poca excursión de muelles. Grosso modo, van de 7 a 11 cm de recorrido en los amortiguadores traseros. O sea, las que inciden más directamente en el paquete.
Aparte de su calidad de fabricación, poco más se puede hacer, como no sea mejorarla con bieletas. Ahora bien, mi amigo Enric, que tiene una H-D Ultra Classic, se ufana del confort que recibe su mujer. Pero eso… ¡tiene truco!






Esta Harley poderosa y espectacular sólo tiene 7,6 cm de recorrido en sus amortiguadores traseros, precisamente una de las más cortas del mercado. Pero le han puesto encima de su guardabarros posterior un auténtico butacón orejero. O sea, filtros a punta pala al servicio de los pompis agradecidos. Hasta en un kart funcionaría.
Imaginaos que lleváis un coche deportivo descapotable, por asemejar un poco la cosa. Vosotros conducís relajados y con las piernas estiradas hacia delante. Como en una custom. Pero a vuestro acompañante, en vez de asiento deportivo, le ponéis sentado… ¡en un taburete! ¡Exactamente como ocurre en la mayoría de las customs!
En lugar de un asiento al menos parecido al del conductor, en la mayoría de motos le instalan un moñigo que suele ser ridículo y situado en las alturas. Son motos de turismo. Esto no acaba aquí y, además, no tiene sentido.
Si el paquete ha de estar haciendo equilibrios en lo alto del moñigo, al menos que le pongan las estriberas bajas y lejos -aunque sobresalgan de los escapes- para que pueda estirar las piernas como el de delante. Como el copiloto del deportivo.
Harley, en los modelos grandes cruisers, lo cuida más. No hay ningún problema en colocar unos soportes como los lleva por fuera del escape la Suzuki VStrom. ¿Todo reside en un problema de estética?
¡No será que en las motos más largas del mundo, con 160 y 170 mm de distancia entre ejes, no hay sitio para ello!
La Harley de Enric tiene las plataformas del de atrás adelantadas debajo del asiento del piloto. Bien, pero ¿por qué no lo hacen en el resto de los modelos H-D y las otras marcas?
-La mayoría de los customers va solo -me dijo un vendedor de una firma.
-¡Yo sé por qué! -le contesté.
A la Shadow, desde el primer momento, le puse sobre su amplio asiento un grueso de neopreno de 5 cm para hacer una prueba y ya no se lo quité. Más alto, conducía mejor -mido 176 cm-, mis piernas adoptaban una mejor posición y lógicamente, con ese material aislante, las vibraciones -pocas, eso sí- me llegaban al cuerpo más filtradas. De hecho, visité a “mi” tapicero -no sabéis cómo lo he llegado a utilizar en mis motos- para analizar los dos asientos por simple curiosidad y de cómo se podrían optimizar al máximo con sus respaldos correspondientes.
¿Seguimos con el símil del coche? Probad a conducir 200 km sentados en el asiento de cualquier coche sin el respaldo.
La posición con estas motos es parecida. Cuerpo ligeramente inclinado hacia atrás, brazos levemente flexionados sobre el manillar y las piernas por delante, como en un coche.
En la entradilla de este artículo comento algunas desventajas de los megascooters más deportivos a toro pasado. A mí me ocurrió y también conozco a otros. El cuerpo erguido que no tiene sustentación trasera puede acabar por generar algún tipo de molestia lumbar con el tiempo, en forma de pinzamiento en la espalda, sobre todo si añadimos una amortiguación seca y de poco recorrido, y también debido a la falta de flexibilidad de los perfiles bajos que equipan los neumáticos de los scooters deportivos. Conozco varias personas afectadas. ¿Eres uno de ellos?



TODO ES… UN POCO MENTIRA


Mi intención ha sido trasladar mis humildes descubrimientos customeros a los que, como yo, podéis sentir curiosidad en el tema, a lo mejor ante una posible compra.
La toma de contacto la he hecho con una Shadow, pero días después de devolverla pensé que era necesario disponer de alguna referencia más de alguna de estas motos largas y bajitas, ya que es la más vendida del segmento. Pedí a Kawasaki su modelo estrella: la Vulcan VN900.
Cuando la fui a recoger al almacén, la encontré comparada con la Honda, simplemente monumental. Desde atrás, su enorme guardabarros y su gran depósito XXL, que se desparramaba por los lados, me preocuparon un poco, porque el recorrido que tenía que hacer hacia mi casa pasaba por todo el centro de Barcelona... un viernes a las 5 de la tarde .
Recordé inmediatamente la vez que tuve que sacar una monstruosa BMW K 1200 LT de 420 kilos de la tercera planta de un garaje tipo pasadizo caracol con cerrados giros sin apenas ángulo; sudé la gota.
Finalmente me senté y la balanceé, como hice con la Shadow. Y me tranquilicé enseguida.
Allí había algo más de peso que en la Honda, pero poca cosa más. Mis pies estaban bien aposentados en el suelo, a pesar de que, como había leído en la ficha técnica, el asiento estaba unos centímetros más alto que en la Shadow. Aun así, a través de mis gafas y agarrado al enorme manillar, la sensación que tuve era la de que en breves momentos iba a conducir un tanque.
Giré media vuelta la llave de contacto y el motor en V cobró vida. Unos cuantos acelerones me mostraron que aquel sonido era diferente al de la Shadow. Mucho más amortiguado y fluido, aunque también grave. Tenía algo de un Viper americano. La potencia burbujeante que digo yo.
El sonido de la Shadow es un big-bang continuo, más rabioso y “canalla” y, curiosamente, su propulsor estira algo más a pesar de sus 45,6 CV –quizá tenga menos-, 8 menos que la Vulcan. Sin duda, los nuevos escapes rifle tienen mucho que decir en ello. Pero a mí me ha gustado el sonido más discreto de la VN. Indudablemente.
Aceleré y salí cometiendo el ridículo error -repetido en la Honda y que me costó acostumbrarme- de colocar mis pies en ninguna parte... hasta localizar las plataformas. Les doy un nueve en la nota, porque son comodísimas. No llegan a la máxima puntuación, ya que el talón tropieza a veces con la palanca de tacón trasera para reducir las marchas. El pie queda demasiado justo.
Me metí en un tráfico densísimo, y a los pocos metros me descubrí sonriéndome a mí mismo: “Te han vuelto a engañar como a un chino”. El monstruo se queda en monstruito. No es un juguete, pero os voy a dar el parte: con los llenos, 272 kilos. Sensación real en marcha, poco más de 200 kilos.
Es grandota, largota, y con mucha apariencia, pero todo es… un poco mentira.
Mientras circulaba por las calles, ya iba sorteando coches, como si la conociera de toda la vida, por lo que te aconsejo que si has valorado la opción de tener un “aparato pepino” de estos, y mides 1, 60 o por ahí, cómprate la que quieras. Te costará pasar entre coches, no es rápida de reflejos, pero se lleva muy fácil.
El paso por curvas es más que correcto. Siempre podrás correr… contra ti mismo. Incluso la llanta de 16 delantera, con su neumático mas grueso de 130, se deja llevar sin problemas. En carretera abierta -grandes vías y nacionales-, la Vulcan, por su cilindrada y tamaño, incita más que la Shadow 750 a cargarla y largarte muy lejos. Por supuesto sin tu chica o chico detrás, a no ser que me ayudes a optimizarle al menos un asiento súper (sé que me tacharán de exagerado, pero las convicciones son sagradas). Las estriberas traseras están algo más alejadas del asiento que en la Honda -la Shadow ha perdido algún centímetro con la situación del nuevo escape.
Por eso me he quedado con cara de boniato, al leer en una conocida revista del sector de Madrid, en el ensayo precisamente de la Shadow, la alabanza y el confort del asiento trasero, y ha definido como buena la situación de los estribos, de la que dicen que provoca una ¡posición natural y relajada! ¿Quién ha subido ahí? ¿Un niño? ¿Y hasta dónde han ido?
En un resumen de pruebas de otra publicación insisten en el confort trasero del asientito. Otro probador escribió sobre el confort del pasajero en una prueba que “la Harley Sportster es una moto para viajar en pareja, siempre que cada uno vayamos en una Harley diferente”. Se referia a la falta de espacio, asiento y posicion de los amortiguadores. Lo suscribo totalmente y seguro que lo extendería a la mayoría de las customs de cilindrada media, y sin ánimo de desvalorizar a la marca americana.
¿Que me dirán los customers más duros sobre la vision custom-light de mis opiniones? No quiero ni saberlo, pero aquí cabe todo el mundo con sus gustos, las Chopper, las Muscle Bike, las Rat Bike e incluso las Streetfighter - donde lo primero que se lanza bien lejos es el asiento del pasajero, ! Yo lo que reivindico es una custom-europea en buenas condiciones turisticas para viajar!

Si has dado la vuelta a España como pasajero en una Yamaha YZF R1 y no has tenido problemas, sin duda el confort de la Shadow o la Vulcan, o cualquier otra custom de ese tipo, te parecerá el no va más. Pero si luego lo haces en una Transalp, es fácil que durante el recorrido te suicides de placer. Fijaros como han cambiado los asientos y estriberas de las deportivas comparadas con las de ahora.Tuve esa moto. Claro que leo en un foro que una chica estuvo encantada como pasajera al hacer un viaje a Santiago de Compostela -no recuerdo desde dónde- en una Shadow VT 750. Si me lee hasta el final, le deparo una pequeña sorpresa. Me da que estaba muy enamorada.

CALORES Y SOFOCOS
El lado más negativo de la Vulcan es éste: en épocas de cierto calor, su motor achicharra: la entrepierna del de delante y los pies del de detrás.
Un amigo probador de motos realizó un viaje con su hija en verano y tuvo que llevarla a urgencias por las ampollas que le salieron en su pie derecho debido al intenso sofoco que provenía del propulsor y de los escapes. Otro, Tono García, probador de Solo Moto, se ha referido a este problema en esta máquina al menos en una ocasión. Yo experimenté con bastante asombro el efecto sauna del ventilador en acción sobre mis dos pantorrillas, y era el mes de octubre.
Creo que el problema reside en el radiador, que es quizás demasiado pequeño. Habría que ver si mejoraría con otro supletorio, ampliando así el circuito refrigerante, como llevan las motos de carreras, y como me apuntaba personalmente un técnico de Kawasaki al devolver la moto. Me sugería que se podrían forrar los colectores hasta el escape, que están situados debajo de los embellecedores, con cinta aislante anticalórica que se usan en competición. Considero que podría funcionar. Mi amigo Enric, el de la Harley, dice que eso no es nada, que de las entrañas de su moto salen demonios. Yo prefiero ángeles… frescos.
Sé que alguno me puede tachar como mínimo de flojucho por lo que explico sobre mejoras en el confort. Pero es el truco para que tu mujer te acompañe en los viajes motorísticos años y años… suponiendo que quieras, claro.
La fina potencia de la Vulcan siempre esta ahí, muy progresiva, aunque aparecen a altas velocidades algunas vibraciones. Tiene un punto mejor resuelto que la Shadow el confort general, ya que en el primer tramo de su recorrido se nota el efecto de la bieleta que incorpora su suspensión.
La Honda, al ser menos masiva, es un poco más polifacética para cada día. Se mueve mejor en las carreteras cortas y reviradas. Europa, ya sabes. Y su línea clásica, al cabo de los años, enamora a muchos todavía. El faro no me mata, estéticamente.
Son chulas, no gastan -4 ó 5 litros por 100 km-, son fáciles de mantener y no son muy caras, incluyendo los seguros (sobre 100 euros en según qué compañías). Bueno, esas son sus virtudes, lástima de los puntos negativos que he reseñado… ¿Lástima?


¡AHORA, SÍ!


Como he dicho, tengo una V Strom que no se queja, no me come -gasta poco-, y a veces ni me acuerdo de lavarla. Forma parte de mi vida, porque subes, arrancas y te vas a donde sea. Sin más. Ésa siempre está ahí.
En mi comunidad, en la que vivo desde hace 20 años, ningún vecino -casi todos son ajenos a las motos- se ha parado nunca a interesarse por la Suzuki. ¿Quién se mira un Audi, hoy en día? ¿Y una V Strom? Pero prueba a llegar a tu casa con un
Morgan.
Eso es lo que me pasó la primera vez que atravesé el pasillo vecinal del parking con la Shadow VT 750. Ancianos, niños y amas de casa jóvenes y también veteranas sonreían con simpatía alrededor del Morgan de dos ruedas, perdón de la Honda bicolor, allá por donde pasase y parase.
Nunca había visto nada igual, y eso que he tenido algunas decenas de motos… durante algunas decenas de años. Ocurría lo mismo en la plaza del pueblo donde vivo o parado en un semáforo en Girona o en Barcelona.


La Kawasaki Vulcan la supera en prestaciones, y en sonido de motor que tanto me gusta. También en frenos -no lo he comentado porque con las retenciones de estos motores no hacen mucha falta. Dudé bastante, pero… al final me he comprado una bonita, muy bien acabada Shadow VT 750.
¿Cómo iba a renunciar a ser la reina -mejor el rey- del mambo delante del mundo? La Vulcan curiosamente impresiona más a la gente como aparato, pero quizá el exceso de masificación de sus formas no traspasa el feeling que destilan las fluidas líneas de la Honda, más estilizadas y amables. La elección del color azulado metálico no ayudaba tampoco a la Kawa.
La única condición que me propuse con la VT fue dotarla de mejoras en lo dinámico y, cómo no, en el confort. Mi reto personal.
Probablemente el mejor fabricante de asientos del mundo es la casa americana Mustang; eso sí, a unos 700 euros las dos piezas. Yo lleve el mío a Tapicería El Cano (BCN) y sobre la misma idea me lo realizaron por 90 euros.


Antes y después


Ahora están más mullidos los dos -aporté material de espuma de colchoneta de gimnasia-; el trasero imita las formas del delantero, siendo más amplio, largo y, estéticamente para mi gusto, más correcto. Una vieja funda de un objetivo de Nikon rellena de espuma foam alrededor de una llave de tubo se convirtió en un respaldo que, aunque mínimamente, hace su función.

Cuando me disponía a realizar artesanalmente la araña de las estriberas traseras por encima de los escapes, los chicos de freekustomcycles.com de Mollet me ahorraron el trabajo. 87 euros bien pagados por unas excelentes piezas cromadas de EE.UU. que entraron clavadas en su sitio. Pero esto, ¡¿no podía salir de serie en la moto?



¡Ahora, sí! Mi mujer, ya ha dado el OK. para hacer kmts pon a tu chica comoda
Invito a la chica del foro que fue a Santiago a que pruebe el confort en, sin duda, su respetable y seguro que bonito trasero y que compruebe también la mejor posición de sus piernas, más avanzadas y relajadas.foto de la vista cenital de los asientos
Cambié las estriberas delanteras por unas plataformas Tech Glide, bonitas, que hacen mucho más cómoda la conducción de la moto, aunque son mejorables en su diseño anatómico. 225 euros.

Por supuesto para la comodidad de la espalda un respaldo y soporte de equipajes Spaan. Consultar su precio actual.
¿Por qué no una radio exterior? Amplificador Onda Mix -45 euros-, altavoz ext -30 euros- y walkman Sony -35 euros. Hasta 100 por hora se oye bien.
Pantalla Puig especial Shadow. Consultar precio actual.foto lateral detalle pantalla
Derivadores de viento para las piernas que los construí a partir de una maleta de la radio trasera de las motos de la guardia civil de tráfico y que no sé cómo llegó a mis manos. Algo hacen en la entrepierna… aerodinámicamente. Parece una tontería, pero no lo es. Muy recomendable.
En una moto de carretera, al estar las piernas dobladas, encogidas y pegadas hacia el interior, la penetración aereodinámica es superior a la de estas motos, pero en una custom, y al estar más expuestas, la fuerza del viento tiende a desplazar las piernas hacia atrás. Es una lucha constante para mantenerlas en su sitio. Unos pequeños spoilers fotos de los deriva brisas delanteros Y la otra del pequeño carenado negro al lado del cilindrofabricados con algún resto de parabrisas o pantalla de plástico colocados debajo de la pantalla y sobre todo en autopista desvían por lo menos el primer impacto del viento, haciendo la marcha más soportable. No invento nada, pero lo puedes hacer fácilmente.
Ajá. Esta moto ya es una cruiser “old vintage” de verdad. Modernilla, eso sí.
Bueno, ¡de eso se trataba! Esto es custom.

OPINANDO
Sara y Rodrigo, bemeuwistas de siempre , encontraron la Vulcan finisima, Enric no cambiaria la suya, - le gustó la Vulcan, Teresa – mi vecina- dijo al ver la Shadow :!Quieeeero unnnnaaaaa!, y Pepe , el de la BMW , cuando le envíe una foto de las dos custom por el móvil: ¡Noooooooooooooooo loooo haaagaaaaaassss!.! Nooo te coomprees nniiiinnnngggguuunnnnaaaaaaaaa! Para todos los gustos.

LO QUE VIENE
Tenemos esparcidos en todo el territorio estatal -de momento- 800 radares, de los que el 60 % se los reparten Madrid y Barcelona.
Sobre un radio de 20 km alrededor de Barcelona la velocidad máxima está limitada a 80 km y se va a ampliar próximamente una segunda área con más tramos -velocidad variable a la baja- de 60 y 40 km. Dicen que para evitar accidentes y tener menos polución. Tú y yo sabemos la autántica verdad.
Además, el 80 % del interior de la ciudad quedará para siempre limitada a 30 km en los próximos tres años.
Aviso a navegantes. Todo lo que empieza en un sitio acaba en otro. Según el ministro correspondiente, se van a poner en marcha esas medidas de momento en Madrid, Valencia, Sevilla y Bilbao.

SI NO HAY GUERRA, NO HAY ATAQUE
Normalmente, cuando vas a horcajadas en una moto, adoptas una posición natural de preataque, inclinado hacia delante, apoyándote en los manillares, y esperando el momento oportuno para acelerar, subir de revoluciones del motor y adelantar. Eso es muy divertido, es la conducción dinámica. Preataque, reduces, te posicionas y esperas que venga la “guerra” para atacar.
Desde mi pueblo de Teià hasta Sitges, por la costa, hay unos 50 km. Todo el recorrido prácticamente está limitado -rondas, autovía y autopista- a 80 km por hora.
Pero si vas obligado a ir a esa velocidad durante mucho tiempo, a punta de gas en directa, con tu adrenalina contenida y sin posibilidad de avanzar, a no ser que te hagan un álbum de fotos muy caras desde la decena de radares que te puedes encontrar por el camino, el viajecito se convierte en un coñazo, deja de ser divertido, y acabas muy cansado .
Lo he hecho muchas veces en varias motos y produce verdadera tensión, a no ser que cambies de montura.
Te “sientas” en una custom -una postura confortable para tu culito-, estiras las piernas, colocas tus pies en las plataformas y dejes que el petardeo del V 2 elija la velocidad. No te preocupes, él sabe qué hacer en cada momento.
Te encontrarás relajado, y a lo mejor, hasta sin darte cuenta, te encuentras entrando en Castellón de la Plana, mucho más lejos de donde pensabas ir, mientras vas tarareando, qué casualidad, la canción que a mí más me gusta: “Midnight Cowboy”. Aunque…siempre acabo diciendo lo mismo: "Si puedes, que bonito es …tener dos motos diferentes".


*FOTOS REALIZADAS CON CAMARA COMPACTA CANON G7 Y MOVIL NOKIA N 95